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CREAR PROSPERIDAD DE ADENTRO HACIA AFUERA POR HANS PETER MULLER RATZER* |
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CREAR PROSPERIDAD DE ADENTRO HACIA AFUERA El título es una de las frases centrales del libro “Cuidar Los Negocios”, escrito por Lee Jenkins, consejero financiero y ministro cristiano ordenado. Como afro-americano aprecia profundamente la función que tiene la cultura en el manejo tanto de las finanzas y en la vida espiritual de las personas, como de las comunidades. El notable consumo, la rampante deuda generada por las tarjetas de crédito y la poca disposición para ahorrar, no es solo un fenómeno de los afro-americanos. En realidad, gastar en exceso se convirtió en una forma de vida para muchos americanos. Las deudas sin pagar crecieron de US$ 355 billones en el año 1980 a US$ 805 billones y subieron a US$ 1.65 trillones en el 2001. La deuda promedio por las tarjetas de crédito por familia es de alrededor de US$ 5.800 a 8.500. De acuerdo a la entidad Federal Reserve, mas del 40% de las familias gastan mas de lo que ganan y el número de personas quebradas alcanzó un record de 1.5 millones en el 2001. En este contexto, informa el departamento de salud y servicios humanos, que 96 % de todos los americanos retirados, dependen del gobierno, de la familia o de la caridad. La frase de Jenkins “crear prosperidad de adentro hacia fuera”, en esencia, esta basada en un principio bíblico: Dios enseña cómo lograr la transformación interior, el desarrollo del carácter, para que lleguemos ser como su Hijo. No se trata de cambiar primero las circunstancias externas para cambiarnos interiormente. Por esta razón es posible que personas que ganan mas de US$ 100.000 por año llegan al fracaso financiero. Tanto para los pobres como para los ricos, los problemas de dinero no pueden ser resueltos de afuera hacia adentro, sino de adentro hacia fuera. En los años sesenta, en los Estados Unidos se declaró la guerra a la pobreza. Hasta ahora, se han gastado US$ 5 trillones sin éxito. De hecho, la comunidad afro-americana esta ahora peor. Las familias están rotas, el desempleo y la tasa de pobreza es ahora mayor que cuando empezó el programa. La pobreza nunca se acaba con la redistribución de las riquezas. El gobierno trató de sacar a la gente de la pobreza, pero Jesús recomienda sacar la pobreza de la gente. Jenkins trata de hacer una diferencia entre la prosperidad y las riquezas. El dice que la Biblia se enfoca en dos realidades: las riquezas se refieren a algo material, a algo que tenemos y prosperidad es mas lo que somos. La prosperidad tiene una dimensión espiritual. Se alcanza primeramente por las habilidades, obediencia, conocimiento espiritual y el desarrollo del carácter por la obediencia a las leyes de Dios. Narcotraficantes y empresarios inescrupulosos pueden ser ricos, pero no llegan a ser prósperos. Anhelar riquezas lleva al mal camino y a un descontento sin fin. Mas bien debemos primero y ante todo buscar la prosperidad que es una realidad interior, un asunto del desarrollo de la personalidad bajo la disciplina del Señor. La palabra que empieza con una “D” mayúscula, la deuda, aflige a muchos americanos. La deuda es una forma de esclavitud con una alta carga emocional sobre las personas y las familias. El consumo compulsivo no solo empobrece a la actual generación sino evita que los bienes de la familia pasen a las siguientes generaciones. Otra frase impactante del libro se refiere a la tentación que Lee tenía en relación al deseo de comprar un automóvil Mercedes cuando sus ingresos aumentaron. “Quieres parecer próspero o quieres serlo?” llegó a su pensamiento y el decidió ahorrar el dinero. Costosos símbolos de estatus son frecuentemente el origen de las deudas. Para las personas que viven solo en la dimensión material, no hay otra alternativa que construir su “personalidad” con lujos y extravagancias, mientras los afortunados que viven además en la dimensión espiritual, tienen otras metas y objetivos que los llena hacía fuera . |
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OFICINA DE ILE |
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INSTITUTO DE LIBRE EMPRESA (ILE) Free Enterprise Institute Lima,
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