AGENDA LIBERAL PARA VENEZUELA

DESESTATIZACIÓN:

Programa de Transición a un Gobierno Limitado

I. FINES Y OBJETIVOS

II. VÍAS Y MEDIOS

por Alberto Mansueti *

 

 

 

“¡Hay de quienes dictan leyes injustas y prescriben tiranía!” (Is 10:1)  

 

“Quienes se tienen por gobernantes de las naciones, sobre ellas se enseñorean, se arrogan potestades, y se hacen llamar bienhechores. Mas entre vosotros no debe ser así.” (Mt 20:25; Mr 10:42 y Lc 22:25)

 

“El conocimiento de la verdad os hará libres.” (Jn 8:32)

 

“¡La ira de Dios se revela desde el Cielo contra [...] quienes detienen con injusticia la verdad!” (Rom 1:18)

 

 

 

SUMARIO

 

PRIMERA PARTE: FINES Y OBJETIVOS

DIAGNÓSTICO Y OBJETIVO GENERAL

INTRODUCCION: CONCEPTOS BÁSICOS

QUÉ ES EL ESTATISMO

LOS TRES PRINCIPIOS BÁSICOS DEL LIBERALISMO

¿Para qué Gobierno? ¿Cuáles son sus funciones?

Gobiernos limitados: los tres límites

La causa de la pobreza es la inmensa concentración de poder

La concentración de poder es también causa de la corrupción y la ineficiencia

LAS LEYES MALAS

Solución: dejar vivir libremente a las fuentes de riqueza y desarrollo personal

Las tres funciones propias y naturales de los Gobiernos

ENSEÑANZA, ATENCIÓN MÉDICA Y PREVISIÓN MEDIANTE CUPONES

OBJETIVOS ESPECIFICOS: LOS 9 PUNTOS DE LA AGENDA LIBERAL PARA VENEZUELA

1. Reforma del Estado, privatización y recuperación de la soberanía

2. Recorte de impuestos y cese al endeudamiento público

3. Deflación: rebaja sustancial de precios, con mejoría en el nivel de vida general

4. Capitalización popular por privatización con acciones en los centros de trabajo

5. Educación, medicina y previsión de primera para todos

6. Más empleo productivo, riqueza y bienestar para todos

7. Libertades personales e independencia de las instituciones privadas

8. Reforma Judicial

9. Alto al desborde criminal

OBJETIVO PARA LAS REGIONES: VACACION LEGAL PARA LAS LEYES MALAS

 

SEGUNDA PARTE: VÍAS Y MEDIOS

EL PRESIDENTE MANDA E IMPORTA MENOS QUE EL CONGRESO

EL MITO DE LAS LEYES BUENAS

¿CUÁLES SON LAS LEYES MALAS?

Introducción: en el orden internacional

I. Actividades económicas (7)

II. Impuestos (3)

III. Discriminaciones y privilegios (3)

IV. Trabajo y relaciones laborales (3)

V. Moneda, banca y finanzas (5)

VI. Bolsa, cambios, seguros (3)

VII. Actividades “sociales” (4)

VIII. Criminalidad y justicia (3)

RESUMIENDO PARA CONCLUIR

BREVE APÉNDICE SOBRE EL PARTIDO

 

 

PRIMERA PARTE:

FINES Y OBJETIVOS

 

 

DIAGNÓSTICO Y OBJETIVO GENERAL

 

Mucho se oye que “El mal de Venezuela es la falta de educación”. Se alude a la pésima instrucción que se imparte por el Estado o bajo su égida uniformista. Este es un diagnóstico equivocado, como los que abundan en Venezuela, cuyo verdadero mal es el estatismo.

 

Cada país tiene un sistema de Gobierno, que encarna y se expresa en la Constitución y las leyes. Básicamente hay dos grandes sistemas: el estatismo, o predominio abusivo del Gobierno, en nombre del Estado; y su opuesto el liberalismo, o sistema de Gobierno limitado.

 

-- Lo que Venezuela ha tenido en el pasado es estatismo, y cada vez más. Y ha fracasado.

-- Lo que tiene ahora es socialismo, que es el estatismo llevado al extremo.

-- Lo que Venezuela necesita es lo opuesto: Gobierno limitado, la única salida hacia el orden y la justicia, el progreso, la prosperidad y el bienestar generales.

 

Venezuela requiere:

-- Una nueva Constitución, que consagre el nuevo sistema liberal de Gobierno; y leyes concordantes, que lo expresen, manifiesten y pongan en práctica.

-- Y un partido político que promueva, impulse y oriente el proceso de cambio para mejor, asumiendo su defensa y conservación una vez adoptado.

 

 

INTRODUCCION: CONCEPTOS BÁSICOS

 

Toda economía es capitalista porque emplea ahorros y medios de producción para multiplicar los bienes y servicios. Pero el capitalismo puede ser de Estado o liberal:

 

-- El mercantilismo es el estatismo o capitalismo de Estado en provecho exclusivo de los sectores económicos establecidos;

-- y el socialismo es igual, en provecho exclusivo de los grupos políticos dominantes;

-- el “neo” liberalismo es la forma actualizada y un poco disfrazada de mercantilismo;

-- el liberalismo es el capitalismo para todos, sin restricciones ni privilegios.

 

En Venezuela no se conoce el liberalismo. Muchos años de excesos, abusos y estragos del mercantilismo -cada vez peores-, nos trajeron ahora como reacción el socialismo: un remedio que no remedia, igual de malo o peor que la enfermedad cuya cura vanamente pretende.

 

 

QUÉ ES EL ESTATISMO

 

1. En lo político: Gobierno ilimitado, con demasiadas funciones diversas y heterogéneas, impropias de su naturaleza, e incapaz de cumplirlas. Mas para ese fin se arroga infinidad de poderes. Y se apropia de enormes cantidades de recursos a título de impuestos. Así somete nuestras libertades y nos esclaviza. Toma nuestros recursos y nos empobrece.

2. En lo económico: mercados cerrados a la competencia libre y abierta.

3. En lo social y cultural: instituciones privadas dependientes del Estado.

 

 

LOS TRES PRINCIPIOS BÁSICOS DEL LIBERALISMO

 

Son los opuestos a los anteriores; respectivamente:

1. En lo político, Gobiernos limitados.

2. En lo económico, mercados libres.

3. En lo social y cultural, instituciones privadas separadas del Estado.

 

El primero es el más fundamental, por eso el Liberalismo se conoció en el pasado como Doctrina del Gobierno limitado; y en consecuencia, de la libertad personal, que es su resultado. Por su origen histórico en Occidente también se le conoció como Doctrina Bíblica del Gobierno. A veces se le llamó “liberalismo” por oposición al mercantilismo, y otras veces, por oposición al socialismo se le llamó “conservadurismo” de las funciones restringidas y límites de los Gobiernos.

 

De todos modos, esos tres son sus principios inconfundibles. El segundo y tercero resultan del primero, porque sólo con Gobiernos limitados es posible tener:

 

-- en lo económico, mercados libres, y por eso altamente eficientes y productivos, y así remunerados sus factores con ingresos sólidos, y por eso con amplia capacidad adquisitiva. Sin el Estado multipropósito, enorme y ultragastador, los mercados libres pueden sostener empresas rentables -manufactureras, agropecuarias o de servicios-, y sin subsidios.

 

-- en lo social y cultural, sólidas instituciones privadas: familias, empresas, gremios, medios de comunicación, escuelas, clínicas, entes de previsión, iglesias y otras asociaciones voluntarias; sin la dependencia tutelar y dominio de los Gobiernos, pueden desarrollarse vigorosas y autónomas, en el contexto de una economía próspera.

 

 

¿Para qué Gobierno? ¿Cuáles son sus funciones?

 

Se oye que tal o cual asunto es “muy importante” y por eso el Gobierno debe atenderlo. No es así. Muy importante en la vida es el amor; y no hay un Ministerio del Amor (esperemos no haberle dado una mala idea a los Gobiernos con este ejemplo ...)

 

El Gobierno es el monopolio legal de la fuerza en representación del Estado, que corporiza, actualiza y opera. Por consiguiente, la sociedad necesita Gobierno para todo aquello que requiere el empleo de la fuerza o la coacción: hacer la guerra, perseguir el crimen y juzgarlo, y recolectar impuestos suficientes para pagar estas funciones y las obras públicas contratadas. Tales son sus funciones propias naturales. Nada más.

 

En Venezuela los políticos discuten sobre si tales o cuales negocios con el petróleo u otros bienes son buenos o malos para el Estado. Pero el Estado no existe para hacer negocios; ni malos, ni buenos. No para ser empresario, banquero, agricultor, minero o transportista. Tampoco para ser maestro o profesor, médico o enfermera, ni agente y corredor de contratos de seguros previsionales. Existe para ser soldado y policía, diplomático, juez y oficial de justicia, y contratista de obras públicas. Y en todo caso para distribuir entre los pobres cupones de atención educativa, médica y previsional, equivalentes a dinero y reembolsables a las instituciones privadas prestatarias. Nada más.

 

Sembrar y cosechar, comerciar y fabricar, educar y aprender, practicar la medicina y ser atendido como paciente, y comprar y vender un seguro de previsión para contingencias o retiro, u otro bien o servicio cualquiera, son actividades que no requieren fuerza. No necesitan Gobierno, a menos que algún crimen o estafa requiera la intervención de los jueces.

 

 

Gobiernos limitados: los tres límites

 

Conforme a la doctrina del Gobierno limitado, sus límites son de tres órdenes:

1. en Funciones,

2. en Poderes y atribuciones,

3. en Recursos y Gastos.

 

Los límites en las funciones son determinantes de los otros. Pues con menos funciones -limitadas a las defensivas, represivas y judiciales, y contratación de obras públicas-, los Gobiernos tienen:

-- menos poderes y atribuciones, y los ciudadanos más libertad.

-- menos recursos y gastos, y los ciudadanos más riqueza.

 

La causa de la pobreza es la inmensa concentración de poder

 

Primeramente, no confundir pobreza con desigualdad económica:

-- La pobreza mueve a compasión; la desigualdad en cambio provoca envidia, un bajo sentimiento que no debe ser inspirador de políticas y medidas de Gobierno. Y la desigualdad no es remediable.

-- La pobreza sí tiene remedios: la caridad; siempre y cuando afecta a una parte pequeña de la sociedad, no a la inmensa mayoría. Cuando casi todos somos pobres, es señal de que el sistema de Gobierno es malo; y de la apremiante necesidad de cambiarlo, única cura en este caso.

 

Cierto grado de pobreza es un fenómeno natural e inevitable en toda sociedad. “Siempre habrá pobres entre vosotros”, dice Nuestro Señor Jesucristo en la Biblia (Mt. 26:11; Mr. 14:7; Jn 12-8). Pero no dice que la inmensa mayoría será pobre; ni que deba serlo siempre, y por causas no todas a los pobres atribuibles. De hecho también dice críticamente que “los gobernantes se enseñorean sobre las naciones, y se arrogan sobre ellas potestades, haciendose llamar bienhechores.” (Mt 20:25; Mr 10:42; Lc 22:25). No autoriza a los Gobiernos para despojar a los ricos con el pretexto de ayudar a los pobres. Dice sí que todos los particulares -y los ricos especialmente- debemos ayudar a los pobres, mas voluntariamente. Sin embargo la ayuda caritativa es ineficaz e ilusoria cuando la inmensa mayoría se ha empobrecido, principalmente por los impuestos. Lo que cabe es una devolución, como en el caso Zaqueo (Lc 19: 2-10).

 

El exceso y diversidad de funciones atribuidas a los Gobiernos es uno de los factores que les impide cumplir siquiera alguna de real interés público. Porque con la excusa de cumplir todas las que se arroga, indebidamente nos despojan a las personas de:

-- infinidad de poderes y atribuciones de todo orden, con los cuales reducen nuestras libertades, económicas y no económicas;

-- enorme cantidad de recursos (como los provenientes del petróleo y demás recursos naturales) y otros impuestos, visibles (a las personas, capitales y actividades) e invisibles (p. ej. inflación monetaria, e ingresos de las loterías y juegos.)

 

Así los Gobiernos concentran injustamente el poder, nos someten y empobrecen, y nos impiden satisfacer nuestras necesidades por nosotros mismos, y acceder a la prosperidad y el bienestar por medios y esfuerzos propios. La concentración de poder causa la falta de libertad, y la consiguiente pobreza, que no es producto de la corrupción, como creen muchísimos de los diagnósticos mal hechos.

 

La concentración de poder es también causa de la corrupción y de la ineficiencia

 

Se dice corrientemente “corrupción” cuando un funcionario -a veces asociado a un particular- le roba al tesoro del Estado. Pero no cuando el Estado nos roba a todos -funcionarios y particulares- mediante la inflación y los agobiantes impuestos, para constituir ese inmenso tesoro público, atractivo botín del cual cada quien que puede aprovecha para tomar un pedacito (o pedazote.)

 

El despojo masivo a cargo del Esado es causa de “la corrupción”, interminable serie de corruptelas, consecuencia inevitable del estatismo. Es efecto de la concentración de poder, y por consiguiente de inmensos recursos, cuya vigilancia y cuido se hace imposible, y el despilfarro y uso deshonesto se hacen regla. Es irreal esperar otra cosa en Gobiernos ilimitados: la corrupción se agiganta y se vuelve monstruosa e intratable. Sólo en un Gobierno limitado la corrupción es limitada; y por consiguiente tratable por sus remedios propios judiciales.

 

Con la ineficiencia sucede igual: en un Gobierno excedido en funciones, competencias y recursos, no puede haber cumplimiento y aplicación eficientes. Lo que debe cambiar es el sistema de Gobierno -que encarna en las leyes y la Constitución-, y no sólo las personas que lo ejercen.

 

LAS LEYES MALAS

Un Programa Liberal de Gobierno es prácticamente una Agenda de Leyes para su Derogación. Y es programa esencialmente para el Poder Legislativo -y eventualmente el P. Constituyente-, al efecto mucho más importante que el Ejecutivo. Porque sólo puede derogar una Ley quien tiene facultad para dictarla.

 

En Venezuela hay muchísimos mitos, como el de ser un país rico, cuando en realidad lo es el Estado, y no la nación, que es la sociedad. Otro mito: que todas las leyes son buenas, y todos los males devienen de su (presunto) incumplimiento. La realidad no es así. Las leyes buenas hace mucho tiempo pasaron a la Historia del Derecho venezolano. La mayoría de las leyes presentes son malas, a la vez causa, resultado y expresión del estatismo. Son malas porque no son generales sino particulares -una para cada sector, actividad o categoría-, y porque son minuciosamente reglamentaristas: impiden la libertad y a la prosperidad de las personas, y al negar su madurez, la retrasan. Hay que derogarlas.

 

Las leyes malas son las que:

-- Atribuyen al Estado y a sus funcionarios las mejores, más nobles y elevadas intenciones. Y una multiplicidad de funciones impropias, para el supuesto cumplimiento de las cuales depositan en sus manos toda clase de facultades, derechos y libertades. Y medios, arbitrios y recursos.

-- Y atribuyen a los particulares las peores y más nefastas intenciones, imponiendo prohibiciones y vedas, limitaciones y restricciones, y exigiendo inspecciones, supervisiones y controles.

 

En la Segunda Parte hay una exposición, no exhaustiva, de las leyes malas, describiendo sus perversos efectos, exponiendo las razones que justifican su derogación inmediata, y anticipando los beneficios que se seguirán a su inactivación. Claro que su derogación es imposible en el marco de la presente Constitución; por eso proponemos una nueva, muy breve, consagratoria de los principios del Gobierno limitado.

 

 

Solución: dejar vivir libremente a las fuentes de riqueza y desarrollo personal

 

¿Se cumplen o no las leyes malas? Tienen tres clases de efectos negativos y destructivos sobre iniciativas y emprendimientos privados:

-- Muchos son desalentados y abortados antes de comenzar, y así se les impide nacer y funcionar;

-- Otros son entrabados y castigados luego de nacer, disminuyendo su provecho y crecimiento;

-- Otros compran encubiertamente impunidad a los funcionarios, generando muy rentables corruptelas y nichos monopólicos.

 

El remedio es su derogación. Una vez derogadas las leyes malas -incluyendo las reformas malas a las leyes buenas-, entonces recuperarán sus espacios de vigencia los Códigos de la Era anterior al Estatismo, las leyes buenas, compatibles con el sistema de Gobierno limitado.

 

¿Cuáles son las Leyes buenas? Son principalmente los antiguos Códigos Civil, Comercial, Penal y de Procedimientos. Eran leyes generales, respetuosas de la iniciativa individual, propiedad privada, y concurrencia abierta en los mercados, sin monopolios, subsidios ni otros privilegios. Consagraban asimismo una amplia libertad de contratación para las personas naturales y corporativas, en el marco de la cual era posible llegar a negociaciones y acuerdos voluntarios, tan favorables a las partes como al conjunto de la sociedad. A estas leyes buenas es preciso volver.

 

 

Las tres funciones propias y naturales de los Gobiernos

 

Cumplir los fines del Estado, monopolio legal de la fuerza pública, que son tres:

1. Defensa nacional.

2. Administración de Justicia.

3. Obras Públicas, principalmente caminos, puentes y vías de comunicaciones.

 

Estado y Gobiernos no son propietarios del territorio, mucho menos de la población del país, tampoco sus tutores, padres sustitutos o mentores.

 

 

ENSEÑANZA, ATENCIÓN MÉDICA Y PREVISIÓN MEDIANTE CUPONES

 

Enseñar, practicar la medicina y ofertar seguros de previsión no son funciones propias naturales del Estado, pues no requieren fuerza o coacción para cumplirse.

 

Sin embargo, como consecuencia de décadas de estatismo, hay demasiados pobres, y están desatendidos. Sin duda la economía de libre mercado va a permitir el enriquecimiento de muchísimos pobres. Y siendo los pobres mucho menos en número, la caridad privada voluntaria será efectiva. Eso será cuando la sociedad deje de tener la forma de una pirámide o triángulo de amplia y numerosísima base de pobres, como hoy. Pobres que son ahora carne del comercio electoral, y triste destino de demagógicos halagos, y de una extensa lista de vanas e irrealizables promesas a título de “derechos humanos”. Será cuando la sociedad pase gradualmente a tomar la forma de un rombo, con una ancha franja media, fuente de estabilidad y progreso económico, político, cultural y social.

 

Pero mientras tanto ello vaya ocurriendo, se admite el financiamiento estatal de la demanda de estos tres servicios para los más pobres: enseñanza, atención médica y previsional. En instituciones privadas. Y mediante cupones reembolsables a las instituciones prestatarias -escuelas, clínicas y entes previsionales privados-, entregados a los pobres por los funcionarios estatales, a fin de pagar sus consumos. Así se eliminará la odiosa discriminación que hay ahora, entre los buenos servicios privados para quienes pueden pagarlos, y los malos servicios estatales para el resto. Al pasar del Estado propietario y prestatario al Estado pagador, se eliminará también mucha fuente de corrupción, ineficiencia e interminable conflicto. Y con el sistema de cupones, también ocurrirá que los trabajadores sociales dejerán de ser agitadores sociales.

 

OBJETIVOS ESPECIFICOS:

LOS 9 PUNTOS DE LA AGENDA LIBERAL PARA VENEZUELA

 

Para Venezuela, los principios enunciados se concretan en 9 medidas o políticas, aplicables de manera inmediata, simultánea, conjunta e integral. Constituyen el Programa para la transición a un sistema de Gobierno limitado.

 

 

1. REFORMA DEL ESTADO, PRIVATIZACIÓN Y RECUPERACIÓN DE LA SOBERANÍA NACIONAL

 

-- Cambio de Constitución: una nueva Carta Magna en sintonía con estas medidas y políticas y los principios que las inspiran. Y cambio de leyes, con igual espíritu y fin. Seguramente sirven muchos antiguos textos constitucionales y legales en el pasado sustituidos por otros de valor muy inferior.

 

En el orden constitucional:

-- Definición y limitación de las funciones estatales a la defensa nacional, administración de Justicia, y contratación de Obras Públicas, principalmente caminos, puentes y vías de comunicaciones. Accesoriamente se admite el financiamiento con cupones de la educación, atención médica y previsional de los más pobres.

-- Descentralización y federalismo. Dentro de los límites de sus funciones propias, el Estado actúa de preferencia a niveles parroquial y municipal, y sólo en forma supletoria a niveles regional y nacional, en este orden, cuando razones comprobables así lo justifiquen.

-- Reducción del Poder Ejecutivo nacional en sus Ministerios: Defensa; Relaciones Exteriores; Gobierno y Justicia (comprendiendo Relaciones Interiores); Obras Públicas; Hacienda; Bienestar Social (a cargo de los cupones, su distribución, trámite y reembolso).

-- Limitación de los poderes y atribuciones estatales a aquellas competencias y facultades estrictamente necesarias y ligadas al cumplimiento de sus funciones propias naturales, y consistentes con el máximo grado de libertad personal.

-- Limitación de los gastos estatales a lo estrictamente necesario para satisfacer las funciones públicas; y nunca más allá de los sostenibles con una carga tributaria no mayor a un décimo de los ingresos personales gravables. Limitación, en consecuencia, de los recursos públicos.

-- Fin del sistema de propiedad y/o administración estatal de bancos, empresas, recursos y medios productivos económicos; y de instalaciones, equipos y activos destinados a la educación, atención médica y previsional, o a cualesquiera otra función impropia del Estado.

 

En el orden legal:

-- Privatización de los recursos naturales, de la industria petrolera y demás empresas estatales hasta la mitad del valor de mercado de los activos mediante distribución de acciones en la población; y aplicación del producido de la otra mitad al pago de la deuda pública vigente y revisada.

 

En el orden internacional:

-- Recuperación de la soberanía nacional en materia legislativa, revisando y derogando -completa o parcialmente- todas las leyes arbitrarias, irracionales e injustas que los organismos internacionales han dictado y dictan a nuestros Gobiernos a título de Tratados, Acuerdos, Convenios, Declaraciones y otros instrumentos internacionales suscritos.

 

 

2. RECORTE DE IMPUESTOS Y CESE AL ENDEUDAMIENTO PÚBLICO

 

En el orden tributario:

-- Impuestos dentro del límite constitucional establecido a la carga tributaria; y cese al uso de la inflación monetaria como instrumento impositivo; y cese a la contratación de deuda pública.

 

 

3. DEFLACIÓN: REBAJA SUSTANCIAL DE PRECIOS, CON MEJORÍA EN EL NIVEL DE VIDA GENERAL

 

En el orden monetario y de la banca:

-- Derogación del curso legal y plena libertad monetaria.

-- Derogación del sistema de encaje legal obligatorio, y libertad bancaria con plena competencia para las entidades financieras.

-- Deflación -lo opuesto a inflación-; que es lo que les pasa a los precios, una vez cesado el empleo de la inflación de dinero como instrumento de financiación por los Gobiernos; y con flexibilidad laboral, y los empresarios compitiendo por la mano de obra, ofertando mejores salarios reales y condiciones de trabajo, pero conforme a su productividad y no a las leyes y decretos arbitrarios.

 

En el orden productivo:

-- La deflación causará una muy saludable y enriquecedora explosión contractual y productiva, aunada a las priatizaciones y desregulaciones. Con capitalización y aumento de bienes y servicios, pero apagada la máquina de imprimir billetes. De esta manera el incremento inmediato en los ingresos reales de las personas, familias y empresas, no es un sueño ni otra utopía. Es potencialmente real, viable y factible. Basta con aplicar todas estas medidas y políticas.

 

 

4. CAPITALIZACIÓN POPULAR POR PRIVATIZACIÓN CON ACCIONES EN LOS CENTROS DE TRABAJO

 

En el orden del empleo y la creación de riqueza:

-- Privatización de escuelas, hospitales, entes previsionales, y centros culturales, deportivos y recreativos de propiedad estatal, con preferencia de compra a sus maestros y profesores, personal médico y de enfermería, profesionales y técnicos -y administradores, empleados y trabajadores-; y finiquito a toda suerte de deuda pendiente con el personal mencionado.

-- Y el mismo principio se aplicará a todo ente estatal ligado a cualesquiera otras funciones impropias del Estado y sus Gobiernos.

 

 

5. EDUCACIÓN, MEDICINA Y PREVISIÓN DE PRIMERA PARA TODOS

 

En el orden de la Educación, Atención Médica y Previsión:

-- Desregulación de la oferta en educación, medicina y atención previsional, con autonomía plena de los entes y centros prestatarios, sola vía de mejorar su calidad, hoy muy decaída.

-- Financiamiento estatal de la demanda para los más pobres, en las instituciones privadas y privatizadas en pie de igualdad, mediante cupones reembolsables.

 

 

6. MÁS EMPLEO PRODUCTIVO, RIQUEZA Y BIENESTAR PARA TODOS

 

El incremento inmediato en los empleos disponibles, en su productividad, en los ingresos reales devengados y en la prosperidad general, no es promesa vana y demagógica. Es factible, pero es a través de la desregulación: libre mercado y competencia abierta. Se requiere:

 

En el orden del trabajo y las actividades profesionales, empresariales y económicas:

-- Derogación inmediata de la legislación regulatoria que maniata las libertades laborales, profesionales, empresariales y económicas. Y en general, desregulación de las libertades personales y de las instituciones privadas, descrito de modo más explícito en el punto siguiente.

 

 

7. LIBERTADES PERSONALES E INDEPENDENCIA DE LAS INSTITUCIONES PRIVADAS

 

En el orden de las libertades personales, iniciativa y autonomía de las instituciones privadas:

-- Desregulación generalizada, o derogación inmediata de las leyes malas no incluidas en las categorías anteriores, las que crean todo género de monopolios y oligopolios, atentando así contra las familias, empresas, gremios, medios de comunicación, escuelas, clínicas, entes de previsión, iglesias y otras asociaciones voluntarias, hoy enfeudadas por la dependencia tutelar y dominio de los Gobiernos.

 

En el orden de los gremios y asociaciones profesionales:

-- Serán reconocidos en sus funciones naturales como centros de capacitación profesional; de intermediación en el mercado laboral (bolsa de trabajo); y agentes de previsión para sus asociados y familiares, pero sin emplear la fuerza o coacción.

 

En el orden de las libertades de expresión y medios de comunicación radioeléctricos:

-- Eliminación del sistema de licencias y al mismo tiempo de las leyes coactivas y represivas. La abierta e irrestricta competencia traerá la variedad y diversidad que todos esperamos, pudiendo cada quien escoger los contenidos de su preferencia sin intromisión estatal.

 

En el orden de los partidos y asociaciones políticas:

-- Eliminación de leyes reglamentaristas y plena libertad para su constitución y actividades. En este orden, como en los demás, la política es: independencia, con cese a los subsidios y a los controles.

 

 

8. REFORMA JUDICIAL

 

En el orden de la Administración de Justicia:

-- Reforma judicial para una Justicia idónea e imparcial, pronta, eficiente y accesible. Capaz de aplicar la nueva Constitución, y los nuevos textos legales en consonancia. Y basada en los siguientes principios: restitución o compensación a la víctima y disuación al criminal potencial, cuentan como primeros fines de la Justicia, entre los cuales no se cuenta el castigo del victimario; y el eventual mejoramiento del criminal y su posterior integración a la sociedad, sólo cuentan como fines secundarios.

 

 

9. ALTO AL DESBORDE CRIMINAL

 

En el orden represivo:

-- Soldados y policías deben volver a sus funciones propias: patrullar fronteras y calles, y apresar a los verdaderos criminales. Y Jueces y oficiales judiciales, a las suyas: juzgarlos. Pero ello requiere:

-- Derogación de las leyes antidroga, muy mal concebidas, que sólo agravan el problema, y crean otros como: a) precios inflados artificialmente, que ponen el tráfico de sustancias ilegales en manos criminales con inmensa riqueza, fuerza y poder, asociadas a todo género de violencia subversiva política y común; b) traficantes minoristas que atestan tribunales y cárceles, y les impiden así servir eficazmente en crímenes no relacionados con drogas; c) compra de funcionarios y corrupción expandida.

 

En el problema de la droga, como en el de la pobreza, la violencia, la ignorancia y tantos otros problemas, tenemos que cambiar los medios que por muchas décadas han probado concluyentemente su ineficacia.

 

Lo mismo con los problemas crónicos de la provincia venezolana, todos devenidos del estatismo. Para el interior del país, la oferta es la que sigue.

 

 

OBJETIVO PARA LAS REGIONES:

VACACION LEGAL PARA LAS LEYES MALAS

 

“SE ACATA PERO NO SE CUMPLE”:

 

LA AGENDA LIBERAL PARA LAS REGIONES DE VENEZUELA

 

La descentralización se ha concebido como el reemplazo del gran estatismo centralizado en la capital, por un conjunto de estatismos regionales paralelos, cada cual con asiento en su localidad. Un neo-feudalismo. No sirve. Y gracias a Dios no se practica, porque quizá el remedio también sea igual o peor que la enfermedad. Privatización y desregulación son mucho mejores.

 

El viejo “Se acata pero no se cumple” fue la estrategia de supervivencia de la Colonia ante la metrópoli. Hoy es única vía y remedio verdadero para el crecimiento y desarrollo de las regiones de Venezuela. ¿Cómo? Así: cada Estado regional tiene su Asamblea Legislativa, ahora un órgano atrofiado. Pues bien, la gente que en su región quiera que se tome el camino de la libertad y la prosperidad, puede exigir a su Asamblea Legislativa que recupere su facultad legislativa.

 

-- Y que la A.L. convoque a un referendum consultivo regional con la pregunta: “¿Qué sistema de Gobierno y leyes desea Ud. para nuestra región: capitalismo liberal o estatismo?” Y de resultar preferido el primero,

-- que la A. L. decrete en el ámbito regional la VACACIÓN LEGAL PARA LAS LEYES MALAS, incluidas las prescripciones constitucionales. P. ej. por 5 años renovables. Y de este modo ponerse la región a trabajar, ahorrar, invertir y producir en calidad y abundancia, con apertura a la competencia libre y excelencia.

 

¿Cómo van a lograrse los fines y objetivos? Removienod los obstáculos que hoy impiden a la sociedad su consecución. Pasemos a la Segunda Parte: enumeración de las leyes malas por categorías o clases, de sus perjudiciales efectos, y de sus damnificados. Con algunas conclusiones sobre cómo podría negociarse su derogación, en la provincia y en todo el país.

 

 

SEGUNDA PARTE:

VÍAS Y MEDIOS

 

 

La filosofía inspiradora de la desestatización puede resumirse así: aplicarle al Estado tres refranes populares muy conocidos:

 

1) “Quien mucho abarca poco aprieta”; o sea: concentrarse en poco, evitando la dispersión.

2) “Zapatero a tus zapatos”; o sea: dedicarse a lo que puede hacer mejor y con menos gasto.

 

Y sobre todo:

3) “Mucho ayuda quien no estorba”; o sea: en todo lo demás, lo mejor que puede hacer es quitarse de en medio. Derogar las leyes malas.

 

 

EL PRESIDENTE MANDA E IMPORTA MENOS QUE EL CONGRESO

 

Sepa Ud. que el Poder Legislativo es más gobernante que el Ejecutivo. Porque gobierna el tejido entero de las relaciones sociales, mediante las leyes que dicta. El Presidente y sus Ministros nombran funcionarios, cobran los sueldos, y muchos hacen negocios turbios; pero ¿quiénes gobiernan las relaciones entre compradores y vendedores? ¿Entre empleados y empleadores? ¿Entre inquilinos y propietarios? ¿Víctimas y delincuentes? ¿Médico y enfermo? ¿Maestro y alumno? ¿Marido y mujer? ¿Padres e hijos? ¿Fisco y contribuyente?

 

Pues el Congreso, Parlamento o Asamblea Legislativa, o como quieran llamarle los políticos ahora al Poder del Estado encargado de las Leyes.

 

Por esa razón, para resolver los problemas políticos, sociales y económicos de Venezuela, se requiere que la Asamblea Legislativa derogue al menos una lista de 31 leyes o tipos de leyes regulatorias, muy confiscadoras y destructivas, que son su causa. El estatismo se resume en todas esas leyes malas.

 

Hay que derogarlas, total o parcialmente, según la causa del daño; pero de inmediato, urgente. Sólo así tendríamos una Venezuela libre. ¿Libre de qué ...? De leyes malas. Esta liberación se justifica plenamente por sus efectos económicos catastróficos. Y porque:

a) los poderes y facultades que las leyes atribuyen a los funcionarios involucrados vulneran derechos naturales e inalienables de los individuos,

b) las autoridades nacionales cometen con ellos abuso de poder,

c) y los redelegan a su vez en autoridades extranjeras, autorizadas para escribir las leyes para los venezolanos. ¡Es un infame golpe a la soberanía!

 

La lista de leyes mala