|
LA CIVILIZACION DEPENDE DE LA PERSUASIÓN Y NO DE LA FUERZA POR HANS PETER MULLER* |
|
Cada
vez que se pasa una nueva ley o reglamento, se aumentan los impuestos o se
entra en una guerra, estamos admitiendo que los ciudadanos fallaron en
gobernarse a si mismos. Cuando logramos
persuadir a la gente, podemos hablar del éxito, pero cuando la
forzamos a ser responsable, estamos fallando. El comercio es un buen
ejemplo de la persuasión ; la guerra, la esclavitud y la actitud
compulsiva de los gobiernos son expresiones de la fuerza. Por ejemplo,
cuando se crea una ley que obliga a los ciclistas a ponerse un casco, es
porque no se ha logrado persuadirlos para que actúen con mas
responsabilidad y se protejan sin que sean forzados por el temor a una
multa. Las
comunidades tienen muchas instituciones que se basan en la persuasión en
vez de la fuerza como por ejemplo organizaciones voluntarias, la familia,
iglesias, clubes, fundaciones, colegios privados y empresas privadas.
Existen organizaciones admirables que hacen una mejor labor que el
gobierno y a mucho menor costo. Algunos críticos y líderes
gubernamentales alegan que las organizaciones privadas no
pueden manejar la caridad, la educación o el bienestar. La verdad
es que por un lado, los impuestos drenan los recursos disponibles de las
personas y por el otro lado, los ciudadanos sienten que el estado esta
resolviendo todo. La
persuasión refleja dos características : la libertad y la
moralidad. No es suficiente dar
a la gente la libertad, también necesita conocer la diferencia entre lo
correcto y lo falso. Si hay persuasión en la enseñanza de los principios
correctos, la gente aprende a gobernarse a si misma. Pagar impuestos no es
suficiente para un ciudadano, el debe involucrarse en mas actividades
voluntarias de caridad y bienestar. En
Washington, en el edificio de
la entidad que recolecta en los Estados Unidos los impuestos esta inscrita
la incorrecta frase : “Pagar impuestos es el precio que pagamos
para la civilización”. Los impuestos son el precio que pagamos por
fallar en construir una sociedad civil, porque el pago de impuestos
requiere de la fuerza. Entre mas alta la tasa de los impuestos, mas grande
es la falta. Un estado totalitario con planeación central representa una
falla total del mundo civilizado, mientras una sociedad totalmente
autogobernada representa el éxito y la máxima libertad. Aumentar los
impuestos para resolver nuestros problemas significa que nuestros líderes
carecen de una visión para soluciones realizadas voluntariamente por los
ciudadanos. Carl
Marx dijo: “Dé cada uno de acuerdo a sus posibilidades y para cada uno
de acuerdo a sus necesidades.¨ Esta popular frase es guía para muchos
reformadores sociales, pero los efectos son frecuentemente contrarios a lo
esperado. Si cada individuo en una sociedad tiene que entregar todo lo que
produce o tiene por encima de lo que necesita, pierde la iniciativa de
trabajar mas de lo que necesita. En un sistema de planeación central,
cualquier ingreso mas allá de lo necesario es trasladado a las
autoridades centrales y distribuido a los que ganan menos de lo que
necesitan. En efecto, en una economía con planeación central, los
impuestos son el 100% de lo que sobra de los ingresos. No hay nada malo si
una persona voluntariamente da de sus riquezas al que
necesita, pero cuando una comunidad es obligada a dar sus
excedentes, el desastre es inevitable. Simplemente se deja de producir mas
de lo que se necesita y finalmente las autoridades centrales no reciben
ningún excedente de producción para los gastos sociales e inversión.
Existe una gran diferencia entre decir: “Todo lo que tengo es tuyo” o
“Todo lo que tienes es mío”. La
diferencia entre una sociedad civil con buenos valores, eficiente para
resolver los problemas de la pobreza y
la compulsiva recolección de los impuestos por parte del estado en
favor de los necesitados es enorme. La generosidad de voluntarios y
asociaciones mitiga la carga de los pobres a menor costo y la ayuda es
dirigida con mas certeza a los problemas específicos. Los programas
estatales proveen en la mayoría subsidios monetarios, mientras las
organizaciones de caridad y los particulares, movidos por sus valores
culturales, proveen además apoyo moral e integración a la comunidad. El
predicador John Wesley dijo en su famoso sermón sobre la prosperidad : “Gana
todo lo que puedas, ahorra todo lo que puedas y da todo lo que puedas”. E-mail: lared@polcola.com.co |
|
OFICINA DE ILE |
|
INSTITUTO DE LIBRE EMPRESA (ILE) Free Enterprise Institute Lima,
Perú Realice una donación (click aquí) |