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CONSEJO DE DIOS A LAS NACIONES.- ALBERTO MANSUETI |
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O
la "fórmula del Buen Gobierno" En
todos los países del mundo buscan la "fórmula del Buen
Gobierno". Unos creen que es la democracia, otros el socialismo,
otros el neoliberalismo. Las mayorías y los gobiernos creen que hay una
"Tercera Vía".
I Pero
surgen de pronto en X-landia excelentes cifras de crecimiento, y de
ahorro, inversiones -domésticas y extranjeras-, y exportaciones. Sin
inflación, y casi sin desempleo. Los economistas concuerdan. Demógrafos
y otros expertos informan que disminuyen el analfabetismo, y las
enfermedades asociadas con la miseria. Y aumenta año a año el número
de viviendas, edificios y vehículos, y teléfonos, computadores y
equipos eléctricos. Por supuesto, desde entonces no hay huelgas en
X-landia, tampoco mucho conflicto político. Y la criminalidad vuelve a
niveles manejables. La gente está conforme. ¡Qué maravilla! ¡El
mundo se asombra! ¿Descubrieron la "fórmula del Buen
Gobierno"? ¿Hallaron "La Salida" a la pobreza, opresión
y desorden? ¿Cuál "modelo" siguieron? Periodistas,
académicos y políticos de todo el mundo van a X-landia a informarse. Los
X-landeses dicen seguir unas pocas reglas muy simples. Principalmente
estas: --
El Gobierno NO se encarga de todo ni se entromete en todo. La actividad
privada predomina ampliamente. El ejercicio de la enseñanza y la
medicina son totalmente privados, así como la economía. --
El Gobierno es muy pequeño, a cargo básicamente de magistrados
llamados Jueces, en cada aldea, ciudad y provincia, y a nivel nacional a
título de apelación. La Ley que aplican es breve y sus competencias
son limitadas: en muy pocos casos ellos pueden imponer castigos. Lo que
hacen es arbitrar, ayudando a la gente a resolver sus conflictos en paz;
y eventualmente obligan al causante de los daños a restituir a sus víctimas,
o a compensarles. Llaman a eso "justicia restitutoria o
compensatoria", y la enseñan en sus Escuelas de Derecho. -El
Gasto Público es muy reducido; un porcentaje ínfimo del ingreso
nacional, destinado mayormente a sostener defensa y policía. Y algunas
pocas obras públicas nacionales, porque cada provincia cubre los gastos
de la judicatura local. A la función de defensa y guarda del orden público
le llaman "constabularia". Junto con la "arbitral",
son las funciones que justifican al Estado. Hay pobres, pero la caridad
es cosa privada. --
Los impuestos son muy bajos, planos y uniformes. La gente puede ahorrar
e invertir libremente. La ley protege la propiedad privada. Y la riqueza
se multiplica. --
No hay más reglas. Y esa es una regla. En
X-landia no hay por ej. Ley del Trabajo, ni de Bancos, ni Agraria. No
obstante, casi todos los X-landeses trabajan -y son muy productivos-;
los bancos son muy sólidos y confiables (y no hay Superintendencia); y
la agricultura es floreciente, como la ganadería. No tienen Ley de
Seguros, sin embargo las compañías pagan todos los siniestros en horas
o pocos días. No tienen Ley de Marina Mercante, pero sus armadores han
construido y explotan una gran flota comercial, muy eficiente. No tienen
"Ley de Protección al Consumidor" (ni Superintendencia): si
un X-landés no se siente a gusto con un comercio, pues se cambia a
otro, puesto que en X-landia hay muchísima actividad comercial, y económica
en general ... El
secreto de X-landia, más que las instituciones que ellos tienen, son
las que NO tienen. Es el tipo de capitalismo puro, mal llamado
"salvaje". ¿Y
cuál es la Constitución de X-landia? ¿Y esas leyes tan sabias? ¿Dónde
están esos portentos de la "arquitectura jurídica" ...
Decretos, Leyes y Mandamientos tan avisados y prudentes? Ellos
no inventaron ni descubrieron la fórmula. Les fue revelada, nada menos
que por Dios mismo. El Altísimo. Por boca de sus Profetas. En unos
libros viejos, principalmente Deuteronomio, del Profeta Moisés. Para
instrucción y ejemplo de los demás pueblos (Cap. 4). El Cap. 17
contiene lo principal de la Constitución, y algunas de sus leyes, todas
muy escuetas, y simples, al punto que casi no hay abogados en X-landia,
con lo que se ahorran mucho dinero, tiempo y salud mental. El Cap. 28
dice que si ellos siguen esas normas les va a ir muy bien; de lo
contrario NO. Y el Cap. 4 es profético: dice que de seguir fielmente y
sin desviarse tales normas, X-landia servirá de buen ejemplo a las demás
naciones, lo cual ocurre. Se presume que de otro modo serviría de mal
ejemplo; en todo caso, ¡de ejemplo! En
el libro de Éxodo figuran los ya clásicos "10 Mandamientos".
Algunos de ellos son judicialmente exigibles, por lo que constituyen la
Carta de Derechos Humanos. Por ej. "No matar" consagra el
derecho a la vida; "No robar", a la propiedad privada; y
"No levantar falso testimonio ni mentir", a la buena fe en los
tratos y a la verdad en las palabras. No hay más derechos humanos. El
derecho en X-landia tiene que ver sólo con el respeto al prójimo y la
justicia en los tratos, no con la rectitud en la vida, y por eso no hay
"ley antidroga". Los delitos son ofensas contra las víctimas,
no contra "la sociedad". Otro
de los libros es llamado "Primero de Samuel", por quien lo
escribió. El Capítulo 8 -igualmente profético-, trae una larga
advertencia del autor contra los Gobiernos que se salgan de esas
limitadas normas, describiendo las pésimas consecuencias de semejante
desobediencia, que recaerán sobre el pueblo. En
general, los 5 libros legales del AT exponen las reglas de convivencia
según los tres postulados de gobiernos limitados, mercados libres e
instituciones sociales independientes de la política. Y los libros de
Josué, Jueces, Ruth y I Samuel, muestran cómo se vive sin
"Reyes": con libertad, justicia, paz y prosperidad. Enseguida,
los siguientes libros históricos cuentan cómo la nación israelita se
hizo grande, pero se fue alejando de esas normas, al paso que se
apartaba de Dios. Bajo "Reyes", se dieron instituciones
opuestas: mercados cautivos, gobiernos ilimitados, e instituciones
sociales políticamente dependientes. (Crónicas). ¿Resultados?
Desastrosos: los documentos bíblicos informan sobre despotismo, altos
impuestos, reglamentarismo e intromisiones en la vida privada, irrespeto
a la propiedad, pobreza y miseria. Y conspiraciones, guerra civil y
secesión. Y debilidad nacional, amenazas externas, derrotas militares,
deportaciones masivas, exilio y cautiverio. Excepciones: unos pocos
Reyes siguieron la dirección de Dios. Por eso todos los Profetas -David
incluido (Salmos)- critican esas desviaciones, en Judea y en Samaria,
antes y después del Exilio. ¿Responsabilizan sólo a los reyes, sus
ministros y consejeros? No: también a los sacerdotes y a los letrados,
a los falsos profetas, y a la mayoría del pueblo (siempre con
excepciones) cuya voz NO es la voz de Dios. II
Porque
esta historia es más antigua. Comienza cuando el Pueblo de Israel ni
existía. Y porque muchas personas -incluso cristianas-, creen que el
CONSEJO DE DIOS A LAS NACIONES no aplica a naciones cristianas, ni vale
para hoy en día. Están muy equivocadas. Los
Gobiernos se toman poderes y recursos que respectivamente desapoderan y
empobrecen a las personas. Así lo dice el Señor Jesucristo en los tres
Evangelios sinópticos: "se hacen llamar bienhechores"; se
"enseñorean sobre las naciones"; y "se arrogan sobre
ellas potestades". (Mt
20:25; Mr 10:42; Lc 22:25). Juan
el Bautista, Jesucristo y sus Apóstoles NO dicen que esa doctrina ha
perdido vigencia o valor para nosotros los cristianos. La confirma San
Pablo, por ej. en el famoso Cap. 13 de Romanos. Por
otra parte, en el Nuevo Testamento se manda a los cristianos ser
"la luz del mundo", y colocando el candil "no en un rincón",
sino para que alumbre a toda la casa, "en el centro del
recinto". (Mt 5:14; Mr 4:21; Lc 8:16 y 11:33) Si los cristianos
consideramos "Gran Comisión" a la tarea de difundir el
Evangelio de Salvación, esta de alumbrar al mundo podría considerarse
una Gran Responsabilidad. La misma que le fue encomendada al pueblo de
Israel en Deuteronomio 4. Cuando
la Biblia era parte constituyente de la cultura popular en Occidente,
los niños eran educados como los israelitas: con historias bíblicas
que confirman e ilustran lo que Dios enseña en materia de Gobierno: --El
buen Juez Gedeón, obediente a Dios, no quiso poder real. --
Contrastan las figuras de sus hijos: Abimelec, ambicioso de poder
-seguido de "ociosos y vagabundos"-; y Jotam, quien cuenta la
historia de la zarza inútil. --
David y el censo. Contrastan los pecados privados de David, con sus
pecados políticos: el censo de Crónicas, un intento de contabilizar a
la gente para controlarla, confiscarla y manipularla. --Absalón
hijo de David. Samuel 2 narra la campaña electoral de este candidato,
apoyado en la ignorancia de las masas, que lo secundan y vitorean. --
Roboam. Reyes 1 cuenta sobre cómo este hijo de Salomón, contra la
guianza de Dios reiterada por boca de los ancianos, aumenta los
impuestos y regulaciones. --
Nabot y su viña (1 Reyes), y el Rey Acab y Jezabel. Un punto de inflexión
en el camino de una monarquía limitada y constitucional a un
totalitarismo despótico. --Zaqueo
(Lucas 19), el jefe de la recaudación de Impuestos, que los devuelve,
arrepentido de su pecado. --San
Pablo y los cristianos de Roma, que prefieren obedecer a Dios antes que
al Gobierno rebelde a Dios, en términos del cap. 13 de la Epístola.
Desde
niños, las personas eran enseñadas por sus maestros cristianos
("luz del mundo") a razonar sobre estas historias. En Levítico
19:17, la Biblia aconseja razonar. También tener fe, pero es una fe no
incompatible con la razón, porque de otro modo no mandaría Dios ambas
cosas. III La
historia arranca algunos milenios más atrás, con un mercader semítico
llamado Abraham, quien comenzó a practicar ciertas normas basadas en el
respeto a la propiedad privada y los contratos celebrados de buena fe,
desviandose así de la tendencia general en su medio. Este comerciante
se hizo muy rico, y su familia, al punto de que su hijo Isaac despertó
la envidia de sus vecinos filisteos. (Gen 26:14). Su descendencia dio
origen al pueblo de Israel, para el cual Moisés promulgó una legislación
basada en esos mismos principios abrahánicos. La Ley hebrea, incluida
en la Biblia, es el legislación liberal más antigua. Las competencias
de los funcionarios eran muy limitadas, algo extraño y raro en una región
donde las monarquías y tiranías absolutas y endiosadas eran lo normal
... Y aún lo son. La
Biblia y la arqueología dicen que mientras la confederación de las 12
tribus israelitas siguió las normas de Gobierno limitado y libre
comercio, la nación se enriqueció e hizo grande. Con el sabio rey
Salomón llegó a ser una "gran potencia". Y a sus Gobiernos
se les subió el poder a la cabeza, y se alejaron de tales normas. Y tal
como estaba escrito en Deuteronomio 28, comenzó la decadencia, y sus
terribles consecuencias, incluyendo guerras civiles y secesiones,
sometimiento a imperios extranjeros, deportaciones masivas y exilios.
Pero después, y por siglos ¿cuál ha sido la nación más rica del
mundo? Los judíos de la diáspora, no casualmente los practicantes más
devotos del capitalismo. Y sin Estado, territorio ni Gobierno (al menos
hasta 1948). Lo cual prueba que los gobiernos no enriquecen a las gentes
sino al revés.
Holanda
era una provincia española. Los cristianos protestantes la separaron de
su madre patria, y el país se volvió a la Biblia, y a las normas de
convivencia que consagra. Fue la primera de las naciones modernas que
siguió la fórmula. Pese a ser hoy uno de los países más socialistas
de la Unión (Socialista) Europea, Holanda fue la primera nación
moderna que prosperó y progresó, después de España. Suiza es caso análogo
y más ilustrativo, ya que no es una "nación" homogénea. Fue
y es más capitalista y por ende más rica que Holanda incluso hoy. Y no
se mezcló en las colonias, ni siquiera en las guerras europeas.
Constituye un rotundo mentís a la afirmación leninista: el
imperialismo no es "fase" o manifestación del capitalismo,
sino de su opuesto, el estatismo. La
tradición de incorporar normas bíblicas a la legislación
constitucional y ordinaria se remonta en los países anglosajones a otro
rey sabio, Alfredo el Grande (siglo IX) quien independizó a su país de
Dinamarca, y fundó la Universidad de Oxford. Es la misma tradición política
antiabsolutista de la Carta Magna del siglo XIII, y de la gloriosa
Revolución Puritana del XVII. Con la abolición de las Leyes de Granos,
y de otras normas mercantilistas como las Actas de Navegación,
Inglaterra victoriana pudo por fin superar las reservas de los políticos,
economistas, novelistas -y del inmenso ejército de "expertos"
anticapitalistas-, y se convirtió por fin al libre comercio. Entonces
comenzó en firme su camino a la prosperidad y a la riqueza. Pero con el
"Imperio", el pueblo creyó que podía contar con su almuerzo
gratis, y enseguida los socialistas minaron la confianza de la gente en
la libre empresa. EEUU
de América comenzó imitando el buen ejemplo de su madre patria. Y fundó
sus normas constitucionales -Declaración de Independencia, Constitución
y Declaración de Derechos (10 Enmiendas)-, en los tres principios bíblicos
de Gobierno limitado, mercados libres e instituciones independientes. En
pocas décadas se produjo una acumulación de capital jamás vista, con
todos sus benéficos efectos, a plazo tan largo que muchos aún
perduran, pese al avance erosionante de las oleadas socialistas. Pero
esas normas han hallado muchos obstáculos en su cumplimiento; sobre
todo cuando pasó lo de siempre: el status de "gran potencia"
marea y atonta a los Gobiernos. Y a los pueblos, que dejan de mantenerse
cautelosos y vigilantes. IV Las
naciones no siguen hoy el CONSEJO DE DIOS A LAS NACIONES. Para nada. Hacen
exactamente todo lo contrario, y en todas las materias. --
Proverbios y otros libros "sapienciales" aconsejan a la gente
informarse antes de opinar, y aprender a discernir con cautela. Y a
cultivar la sabiduría, a quienes tengan vocación para la actividad
intelectual. Y esto es válido para los asuntos públicos. Sin embargo
todos los Gobiernos aconsejan a las gentes precisamente lo contrario:
"expresar todas las opiniones". Y enseñan al público a
fijarse no en el contenido de una doctrina o en sus frutos, sino en la
certificación estatal de quien la imparte. --
Deut 17:14-20 sienta las bases constitucionales del Gobierno limitado,
separado de las empresas, iglesias y demás esferas y negocios privados,
y encargado de sólo unas pocas funciones públicas y no todas. Sin
embargo hoy el Estado en todo se entromete, y no sólo en la economía
sino en la familia, en la "educación y salud", en el deporte,
la ciencia y el arte, y hasta en la moralidad. El de hoy es un
"Estado edificante" que pretende dictarnos también las normas
éticas, desde luego que a su modo. Casos por ej. de la "guerra a
la droga", "educación ambiental" (o sexual) ,
"formación en valores", etc. --
Esas mismas normas aconsejan mantener bajos los gastos públicos y por
tanto los impuestos. Y Proverbios 22:7 aconseja vigilar préstamos y
deudas. Pero sin embargo los Gobiernos hacen lo contrario: en gastos,
impuestos y deudas se han desorbitado. Las cifras se vuelven
inmanejables. Los impuestos excesivos obligan a la gente a trabajar
buena parte de su tiempo a la fuerza para los Gobiernos, en términos de
I Sam 8. --
I Sam 8 también enseña que la mayoría no siempre tiene razón. No
obstante, se ha terminado por imponer en todos los países la democracia
pura, y desaparecido antiguos límites como el sufragio calificado y la
elección indirecta. ¡Y todavía se exige "más democracia"! --
Pesa y medida justa demanda la Ley en Levítico 19:35. Este pasaje se
interpreta siempre contra los comerciantes y empresarios; pero jamás
contra los Gobiernos, siendo que el dinero es una vara de medir el valor
económico de las cosas, además de instrumento de intercambio y de
ahorro. Sin embargo a través del bancocentralismo los Gobiernos se han
arrogado el monopolio de emisión de dinero, y hoy han terminado
pervertidas absolutamente todas las monedas -aunque unas más que
otras-, porque la ausencia de un patrón objetivo de medida que les
sirva como respaldo fomenta su irresponsabilidad en esta materia. --
Exodo 22:22 y Deut. 10:18 mandan no oprimir a la viuda y al huérfano, y
hacerles justicia. Los contextos indican que los "opresores"
son los Gobiernos y sus impuestos al capital, siendo que viudas y huérfanos
por lo general sólo pueden disponer del capital heredado para
subsistir. No obstante, nadie ve hoy a las viudas y huérfanos como
"capitalistas", con excepción de la "Economía de la
Oferta" (Supply-side economics). --
La Biblia manda a legisladores y jueces no hacer acepción de personas;
sin embargo hoy se hace exactamente lo contrario, y la discriminación
es la regla. Como consecuencia, las leyes especiales han terminado por
anular a las generales, que casi han perdido vigencia. Existe prácticamente
una Ley para cada profesión, actividad o condición. ¡Y todavía se
reclaman más "derechos"! ---Deut.
24:17 manda igualmente no discriminar contra el extranjero; eso es
precisamente lo que hacen las leyes "proteccionistas" de hoy
en día, dictadas contra personas, empresas o artículos procedentes del
exterior, perjudicando también a usuarios y consumidores locales.
--
"No retener el jornal del jornalero" repite varias veces la
Biblia, lo cual también es interpretado contra los empresarios y
empleadores. Sin embargo, leyes y Gobiernos (frecuentemente en
connivencia con sindicatos y asociaciones patronales) mandan hacer a los
trabajadores una interminable serie de descuentos y retenciones por nómina,
en concepto de impuestos y otros pagos forzosos, las más de las veces
de manera inconsulta. Esto genera costos a los empleadores y otros
agentes económicos obligados a actuar como agentes de retención, y por
lo tanto a trabajos forzosos para los Gobiernos. --"Al
César lo que es del César" implica que el Emperador no debe
exigir más que lo suyo; sin embargo los impuestos confiscatorios son
hoy la regla. Y las "congelaciones" de depósitos bancarios. Y
antes las "nacionalizaciones" de empresas y activos. --
Todo esto forma parte del sistema de "enseñorearse",
"arrogarse potestades" y "hacerse llamar
bienhechores" los gobernantes, claramente denunciado por Jesucristo
mismo en los Evangelios. Es el moderno Estado "soberano",
regulador, llamado "de Bienestar", que aparece disfrazado de
compasivo y piadoso. ¡Muchas veces defendido apelando a la "piedad
evangélica"! --
Si Romanos 13 no se lee a la ligera, resulta claro que los creyentes
debemos obediencia a los Gobiernos obedientes. De otro modo no se
entendería cómo el autor, y muchos de los destinatarios de la carta,
desobedecieron al Gobierno de Roma que los perseguía, y fueron por ello
condenados a muerte. --
La Biblia desaconseja enfáticamente el imperialismo -fase superior del
estatismo-, y el Gobierno mundial. Esto es claro en Génesis, Daniel, y
Apocalipsis de Juan. Sin embargo hoy todas las naciones del mundo
marchan a formas supranacionales de Gobierno, que adrede se confunden
con la globalización de los mercados y la economía internacional. V Está
muy claro: --
Que hay un completo CONSEJO DE DIOS A LAS NACIONES. Contempla diversos
aspectos. Y es muy claro, no ambigüo ni equívoco, si bien no está
expresado en los términos actuales, que hoy usamos. --
Que sin embargo las naciones no siguen este Consejo. Porque
independientemente de las palabras y expresiones, ellas prefieren seguir
todos los conceptos, ideas y doctrinas contrarias, y en cada uno de los
puntos, ya que las consideran más sabias. --Los
resultados o "frutos" están a la vista: desempleo con inflación;
paralización y recesión de las actividades económicas; ingresos
insuficientes; insatisfacción, disconformidad y disgusto del público
con los Gobiernos; mediatización de actividades privadas en función de
la política; múltiples formas de opresión con desorden; venalidad y
corrupción en los funcionarios; criminalidad en aumento; desintegración
familiar; generalizada degradación intelectual, política, psicológica,
cultural, estética, moral, etc.
VI ¿Qué
nos dice toda esta experiencia sobre el CONSEJO DE DIOS A LAS NACIONES?
Note Ud. que la verificación (cumplimiento) es la prueba para discernir
la falsa profecía de la verdadera, conforme a Deuteronomio 18:20-22. El
experimento se ha repetido, y varias veces, y siempre con los mismos
resultados. Vea Ud. la historia de las naciones que prosperan. España,
después Holanda, Suiza, Inglaterra, y por fin EEUU, una tras otra, y
compare con todas las demás, incluyendo Venezuela e Hispanoamérica. ¿Qué
evidencias surgen siempre? Dos: A.
Excepcionalmente, algunos Gobiernos siguen la regla del no
intervencionismo ("laissez faire"), acomodados al Consejo de
Dios. Muchas veces asesorados por políticos creyentes y bíblicamente
informados, otras no; pero de todos modos, ¡a la gente le va muy bien! B.
Por
lo general siguen otras reglas. Muchas veces aconsejados por políticos
creyentes aunque bíblicamente mal informados, otras no. Pero de todos
modos, ¡a la gente le va muy mal! En
Guatemala por ej. hubo Presidentes cristianos. Uno de ellos: Efraín Ríos
Montt. Pese a ser cristiano evangélico, no conocía la historia de
Roboam. O tal vez creyó que era una historia antigua, no aplicable a
nuestros tiempos. Como Roboam, lo primero que hizo llegado al poder, fue
aumentar los impuestos y las regulaciones. Pese a las frecuentes
oraciones de las iglesias por su éxito, Ríos Montt fue derrocado,
aproximadamente a los 18 meses de su mandato. Fracasó. Mal ejemplo.
Como Roboam. ¿Venezuela
y América latina? Viven de espaldas al CONSEJO DE DIOS A LAS NACIONES. No
debe asombrar el subdesarrollo, la pobreza, la opresión, ni los otros
males que les acompañan, descritos en Deuteronomio 28. Ignorando
la opinión de Dios, el pueblo reclama vanamente de los Gobiernos cosas
que éstos no pueden darle -educación, atención médica, vivienda-,
puesto que no es función de los gobiernos producirlas. El pueblo se
queja y se lamenta. Protesta y manifiesta. Pero persiste en su rebeldía.
Cuando se violenta y saquea -como el 27 de Febrero de 1989 en Caracas-,
no puede decirse que tiene a Dios de su lado. Dios no ha autorizado
saqueos. ¿Y
las oraciones de las Iglesias para que el Señor elija buenos
Gobernantes, y los ilumine ...? La
experiencia es que cada gobernante es peor que el anterior. El
pueblo elige a los gobernantes, no Dios. (Deut. 17, I Sam. 8 y
concordantes). Y si el pueblo desoye lo que Dios ha dicho y establecido,
y elige gobernantes que también lo desconocen, entonces Dios no atiende
sus oraciones. (I Sam. 8:18). "Obediencia
es mejor que sacrificio" (I Sam. 15:22). "Mi
pueblo perece por falta de conocimiento" (Oseas 4:6).
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