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EMPRESARIOS CONFUNDIDOS POR JOSE LUIS TAPIA ROCHA |
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El
Presidente de la Coordinadora de Empresarios de Gamarra, Diógenes Alva, ha
pedido la ampliación de la protección a la industria textil local de 6 a 18
meses. Según el gremialista, servirá para compensar la “distorsión” que
puede generar la competencia “desleal” de los productos chinos. Asimismo,
otro gremialista empresarial, como el señor Pedro Manzur de UNETE, ha señalado
que no estarán tranquilos hasta lograr una protección definitiva. También el
representante de la SNI pidió celeridad en la evacuación del informe del
Indecopi, para conocer de una vez sus recomendaciones. ¿Qué ha pasado con los
empresarios que en lugar de ver la causa de por qué sus costos de producción
aumentan cada vez más solicitan al gobierno que impida las importaciones
baratas provenientes de la China? El
Ministro de la Producción, Alfonso Velásquez, no ha encontrado mejor fórmula
para mantenerse en su despacho hasta después de Julio que reunirse con los
gremialistas para encontrar los mecanismos legales pertinentes a fin de
satisfacer la demandas mercantilistas de los empresarios afectados. El ministro
es un funcionario gubernamental que debe velar por el interés general, pero se
ha olvidado raudamente de su papel persuasivo y ha cedido a la presión de unos
cuantos empresarios en contra de los intereses de los consumidores y otros
empresarios que se benefician felizmente del comercio libre y barato. No se ha
conocido hasta ahora de la opinión de ninguna asociación de consumidores
respecto de este tema, seguramente que andarán ocupados en cómo linchar de
nuevo a Telefónica o a perseguir a los pequeños empresarios que expenden
comida. Pero
entiendo que la preocupación de los empresarios es legítima desde todo punto
de vista en el sentido de que en las actuales condiciones no se puede competir
con el gigante oriental. Pero una vez más, los empresarios confunden la causa
con el efecto. Las importaciones baratas de la China no son el problema, sino es
el estatismo actual que ha vuelto caro producir en el Perú para cualquier
actividad económica y no solamente la textil. Entonces, ¿no deberían ser los
gremialistas más categóricos en la defensa de la libertad empresarial de sus
negocios reclamando al gobierno que elimine las reales distorsiones como son los
impuestos injustos del ISC, IES, y muchos tributos municipales sin olvidar que
las regulaciones administrativas como las licencias de funcionamiento y otros
permisos municipales son las que más afectan la competitividad de las
empresas?. Creemos
que estos empresarios confundidos con la retórica proteccionista deben ser más
perspicazes a la hora de hallar la solución a sus problemas de competitividad.
Los empresarios deben dar el ejemplo a los politicos e insistir en que el Estado
deje ser desleal con ellos y se reforme de una vez, por que tarde o temprano
otros empresarios van a seguir su mal ejemplo y finalmente el Perú va terminar
siendo un pais proteccionista.© |