EL ESLABON PERDIDO : ENTREVISTA A NÉSTOR SUÁREZ, PROMOTOR DEL PARTIDO LIBERAL DEMÓCRATA CRISTIANO DE VENEZUELA

Néstor Suárez es un venezolano destacado, muy dedicado y activo, y conocido de varias generaciones de periodistas en el Estado Zulia. Es Economista, docente y empresario. Y político, aunque él tiene sus dudas. Nació y reside en Maracaibo, capital del Estado Zulia, en Venezuela. Es profesor en la Universidad Rafael Urdaneta de su ciudad. Tiene un posgrado por Stanford University (Connecticutt, EEUU), y antes de eso, estudios completados en Inglaterra.

 

Desde hace más de una década el Dr. Suárez mantiene en Maracaibo su columna periodística semanal “En Pro del libre mercado”, primero en el diario Panorama, y después en el cotidiano La Verdad. Ha sido Fundador y Directivo de dos centros regionales de investigación de orientación liberal cristiana (IRFES primero, FIDER después); y ha escrito dos libros en colaboración con el Dr. Alberto Mansueti, abogado y politólogo. Néstor fue además Director Ejecutivo de la Camara de Industriales del Zulia. Firmemente comprometido en el desarrollo del Zulia y de Venezuela, es desde hace años productor agropecuario.

 

La siguiente entrevista es tomada de la revista INFORME de Maracaibo.

 

 

 

Periodista: OK, ya sabemos que la Economía de libre mercado es lo que sirve. Y también que para llevarla a la práctica, lo primero y básico es derogar las leyes malas, que por miles entraban el desarrollo de la Economía venezolana, y el camino a la prosperidad general y la paz. Y también sabemos que eso no se puede hacer desde aquí, desde el Zulia, porque es una tarea nacional.

 

Y sabemos asimismo que incluso ya en Caracas, no puede hacerse siquiera desde la Presidencia de la República, sino desde el Congreso -que ahora es la Asamblea Nacional-, la cual según la Constitución tiene el poder de derogar las leyes, puesto que cuenta con la facultad de hacerlas, para mal -como hasta ahora- o para bien. Es una tarea legislativa, o mejor dicho deslegislativa porque se trata de des-legislar, como Ud. nos ha enseñado ...

 

¿Pero y eso cómo se hace? ¿Cómo conquistamos el Congreso? ¿Cómo damos ese salto? ¿No falta algo en ese esquema? ¿No hay como un eslabón perdido?

 

Néstor Suárez: ¡Claro! ¡por supuesto falta! Falta un PARTIDO POLÍTICO, para las elecciones parlamentarias, y ganar una sólida mayoría en el Congreso. Así no tiene ninguna importancia quién sea el Presidente de la República. El eslabón perdido es entonces un partido capaz de presentar candidatos en todas las circunscripciones a la Asamblea Nacional y por listas. Con un Programa.

 

 

P.: ¿Pero Venezuela no es un país presidencialista?

 

N.S.: Es cierto que el liderazgo del Presidente se impone. Este proyecto va a tener un líder, que definiremos más adelante en el tiempo. Pero por los momentos es necesario ir generando la corriente de opinión a favor de las ideas de libre mercado, hoy muy atacadas por la ola de NeoIzquierda que recorre Venezuela y todo el continente. Eso es cambiar una matriz de opinión. Eso no es fácil. Se hace con un partido, que ese es el próximo eslabón faltante que vamos a constituir, al cual tú acertadamente refieres como eslabón faltante. Y un partido se hace comenzando con un Programa. Ese es el punto de partida, el arranque, el primer eslabón. Ya lo tenemos. Es un programa de 3 puntos para la Asamblea Nacional.

 

 

P.: ¿Qué buscan con ese Programa?

 

N.S.: Dos cosas: adherentes para el Partido -incluso cotizantes, porque necesitamos recursos-; y candidatos para la Asamblea Nacional.

 

 

P.: ¿Cuáles son esos 3 puntos?

 

N.S.: Desregulación; Privatización Popular; y Reforma Liberal del Estado. Pero el detalle está en enunciarlos de una manera bien clara y descriptiva. Sobre todo, sus fines y objetivos. Que se entiendan bien, y que se comprenda que es un trabajo para la Asamblea Nacional. Si el Presidente de la República -quien quiera sea- está de acuerdo, magnífico; de otro modo es igual.

 

El primer punto es la desregulación. “Lo primero es expurgar la legislación”, como dice Álvaro Vargas Llosa en su último libro, por cierto excelente, que debe ser lectura obligada para mis alumnos, y para todos los lectores de INFORME. Se titula “Rumbo a la libertad. Por qué las izquierdas y el neoliberalismo fracasan en América latina.” Qué título, ¿no?

 

Los otros dos puntos son la privatización popular y la Reforma Liberal del Estado. Nuestro programa de 3 puntos es entonces como sigue:

 

 

PROGRAMA PARA LA ASAMBLEA NACIONAL

 

Punto 1) DESREGULACIÓN

 

El objetivo es LIBERAR las energías creativas, potencialidades y recursos de la gente. ¿Qué es lo que nos mantiene atados y como presos? Las leyes malas. Las que nos descapitalizan y nos impiden crear riqueza. Las leyes de impuestos elevados y reglamentaciones excesivas. Las que le atribuyen al Estado funciones impropias, y para supuestamente cumplirlas le otorgan demasiadas facultades y poderes, y libertades para gastar e incluso endeudarse en exceso. Esa liberación se consigue derogando todas las leyes monetarias, de crédito y banca, impositivas y fiscales -y de transporte, agricultura, industria y comercio, educación, salud, etc., etc.-, que hoy arbitraria y caprichosamente paralizan, entraban y encarecen las actividades productivas económicas y no económicas.

 

A las leyes hay que ponerles la lupa cerca, como decimos en Maracaibo ...

 

Este primer punto equivale a una masiva y generalizada DESREGULACIÓN, dictada por el único órgano capaz de hacer y deshacer leyes. Fin último de este proceso es la recuperación de la plena vigencia de los viejos Códigos ordinarios y sus principios liberales en materia Civil, Comercial, Penal y Procesal; así que deben derogarse también todas sus antiliberales “reformas”.

 

 

Punto 2) PRIVATIZACIÓN POPULAR

 

El objetivo es LIBERAR todos los recursos, instrumentos y capitales hoy propiedad del Estado que no sirvan a sus funciones propias y específicas: orden y justicia, defensa nacional, y obras públicas; apoderando con tales medios al pueblo de Venezuela.

 

Este segundo punto equivale a una masiva y generalizada PRIVATIZACIÓN POPULAR por acciones, dictada por el único órgano facultado para hacerlo, ya que todas las propiedades estatales lo son por virtud de Leyes, las cuales deben derogarse. Fin último de este proceso privatizador es capitalizar a la gente y no al Estado; por eso ha de comprender los centros docentes, médicos, culturales, etc., a privatizarse a favor de sus profesionales, empleados, trabajadores y comunidades de usuarios. Un sistema de cupones reembolsables servirá para apoyar transitoriamente a los más necesitados consumidores de estos servicios.

 

 

Punto 3) REFORMA LIBERAL DEL ESTADO

 

El objetivo es PONER AL ESTADO EN SU LUGAR. O sea, dedicarle sólo a preservar el orden y la justicia, garantizar la defensa nacional, y contratar la ejecución de las obras públicas, corrigiendo, mejorando y optimizando las dependencias encargadas de esas funciones; lo cual equivale a reformular tanto sus fines y objetivos como sus competencias, prerrogativas y modos de ejercerlas.

 

Este proceso, complementario de los dos anteriores, es el núcleo de la verdadera REFORMA LIBERAL (del Estado), dictada por el único órgano que puede hacerla, siendo una reforma “estructural”, y siendo básicamente legales las “estructuras” obligantes en un Estado de Derecho, según la presente Constitución, y la anterior también porque ese es un principio general.

 

Ese es el programa de 3 puntos para la Asamblea Legislativa.

 

 

P.: ¿Qué falta ahora?

 

N.S.: Faltan en primer lugar la carne, nervios y músculo del partido; o sea: cuadros y bases dispuestas a ser trabajo político. Y más adelante, a ser candidatos a la Asamblea Nacional con el mencionado Programa.

 

Pero en Venezuela tenemos muchos partidos. Demasiados. Partidos es lo que sobran. Vea Ud. la Asamblea nacional: allí va a encontrar a varios partidos en el Gobierno; y a otros varios partidos en la Oposición. Pero ninguno es liberal. Necesitamos; en primer lugar, un partido liberal.

 

Pero además necesitamos gente que no sea política. Necesitamos empresarios, intelectuales, periodistas, clero. Esos son los otros 4 eslabones perdidos:

 

 

Los otros 4 eslabones perdidos

 

P.: ¿Cuáles eslabones?

 

N.S.: Se los describo seguidamente uno a uno:

 

 

Eslabón 1) EMPRESARIOS COMPETITIVOS

 

Un grupo de empresarios pro-libre mercado, para apoyar económicamente al partido liberal. Y hacerlo crecer. Y fortalecerlo. Claro, tienen que ser del tipo de empresarios que nos gusta competir por el favor del cliente y no del funcionario. Pero este primer eslabón es esencial; de él dependen los demás, y todo el esfuerzo. Porque necesiamos un partido liberal. De otro modo no es posible cambiar el cuadro político de Venezuela, puesto que todos los partidos existentes, oficialistas y opositores, coinciden en una cosa: no sólo no son liberales; son antiliberales.

 

 

Eslabón 2) INTELECTUALES, PROFESORES Y ESCRITORES

 

Un equipo de escritores, pensadores y profesores, agrupados en un Centro de Estudios y Difusión Ideológica, para proveer al partido de munición intelectual y técnica, y al público de orientación. Para cambiar el cuadro político de Venezuela se necesita cambiar la matriz de opinión predominante o prevaleciente, tanto en las elites como en las clases medias y en los sectores populares, sin distinción, que insisto, no sólo no es liberal; es profunda e intensamente antiliberal.

 

 

Eslabón 3) PERIODISTAS Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN

 

Una amplia red de periodistas y medios de comunicación, con capacidad de desgranar argumentos y contraargumentos en defensa del las posiciones liberales, más allá del vulgar “menudeo” (chismes y otros asuntos menudos) que ajetrea a la prensa hoy en día. Esta red se va a nutrir de los insumos aportados por el anteriormente mencionado 2do. Eslabón, que es el equipo de escritores, pensadores y profesores del Centro de Estudios y Difusión Ideológica.

 

 

Eslabón 4) INSTITUTO TEONÓMICO

 

Por último pero no menos importante, el Instituto Teonómico.

 

 

P.: ¿Que quiere decir ...?

 

N.S.: Las normas de Dios, reveladas. Hay normas para un Gobierno sabio y prudente, que están en la Biblia, y que mandan límites al Gobierno. Ningún Gobierno, por democrático que sea, está autorizado para interferir en la vida privada de las personas; y esto comprende no sólo la vida personal individual y familiar, sino también la vida económica, los negocios, y la educación.

 

La Biblia le fija al Gobierno humano unas funciones muy pocas y limitadas -justicia, defensa, obras públicas-; y le marca ese límite. Las demás funciones las ha de cumplir la gente por otros medios, instituciones cooperativas o asociativas privadas, no gubernamentales, para lograr fines económicos o de otro orden. Pero separadas del Estado.

 

Cuando un Gobierno pretende cumplir esas funciones para las cuales no está habilitado ni capacitado -no tiene los “medios y arbitrios” como dicen los gringos-, entonces sellena de competencias, prerrogativas y facultades, quitando a las personas libertades. E incurre en cuantiosos gastos, y para sufragarlos les quita a las personas lo suyo, impidiendo el ahorro y la capitalización de los particulares.

 

Por eso los límites para el Gobierno, fijados por Dios, constituyen otros tantos derechos humanos. Los únicos derechos humanos verdaderos, garantizados por Dios al hombre, son los de la Biblia. De otro modo, ¿quién lo va a garantizar? ¿Las Naciones Unidas? ¿O la OEA ...?

 

 

P.: ¿Eso es liberalismo?

 

N.S.: Los principios bíblicos de Gobierno, a partir del s. XIX se llamaron “liberalismo”, en oposición al “mercantilismo”, el sistema de las monarquías absolutas, surgido primero en Francia, y después en Alemania, cuando la degeneración de las instituciones feudales ... pero esa es otra historia! El concepto de Gobierno limitado, defendido por el liberalismo cristiano también, es la cara política de la misma moneda cuya cara económica es el mercado libre.

 

El Instituto Teonómico ha de contar con suficientes sacerdotes, pastores, rabinos y laicos de todas las persuasiones, empapados en las bases bíblicas del sistema de libre mercado, y dispuestos a exponerlas ante quienes acusan al capitalismo de inmoral y anticristiano. Porque el partido que necesitamos es el PARTIDO LIBERAL DEMÓCRATA CRISTIANO. ¿O no?

 

¡Y ahora sí está completa la cadena!

 

 

Partido Liberal Demócrata Cristiano

 

P.: ¿Por qué ese nombre?

 

N.S.: Por sus contenidos:

 

-- LIBERAL, porque es lo que somos.

 

-- DEMÓCRATA, porque somos partidarios de la Democracia, si bien creemos que las libertades personales no están sujetas a votación, y ese es el límite de la democracia. Como el Gobierno es limitado, la democracia también es limitada.

 

Pero sobre todo porque no somos golpistas; lo que queremos es convencer mediante la persuasión.

 

-- CRISTIANO, por los argumentos para convencer. Los argumentos de la Escuela austríaca en favor del libre mercado son convincentes, pero no responden a las objeciones morales levantadas contra el capitalismo liberal. Además, los argumentos cristianos nos permiten demostrar la inmoralidad del estatismo.

 

Según nos enseña Álvaro Vargas Llosa en su último libro ya citado, el estatismo es un sistema basado en lo que llama “los cinco principios de la opresión”. Los describe y denomina a esos cinco principios así como sigue: el corporativismo; el reparto de privilegios; el mercantilismo de Estado; la transferencia ascendente de riqueza, desde la base de la sociedad hacia la cúspide privilegiada y armada con los resortes del poder estatal; y la ley como instrumento político. A nuestro modo de ver, esas son cinco grandes inmoralidades.

 

Para terminar citando al Apóstol Pablo, podríamos decir que esos cinco principios forman parte del conjunto de principios malos, los principios “que nos gobiernan desde las tinieblas” según Efesios 6:12.

 

MARACAIBO, VENEZUELA, ENERO DE 2005

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