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UN MANIFIESTO PARA LA IGLESIA CRISTIANA |
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Declaración y Pacto del 4 de Julio, 1986 Un Acto de Contrición y de Humilde Arrepentimiento Un Pacto Solemne Una Declaración de Verdades Esenciales y un Llamado a la Acción Dr. Jay Grimstead, D.Min., Editor General y Sr. E. Calvin Beisner, M.A., Asistente del Editor General
Preámbulo Para promover la obediencia Bíblica, la paz, la unidad, el amor, el gozo y la compasión entre todos los hombres y para asegurar para nosotros mismos y las futuras generaciones las bendiciones del Dios Todopoderoso, nosotros, por este medio, entramos en un Pacto Solemne, fundamentado en la siguiente declaración:
Dios, el Creador eternal, Autor de la libertad, ha hablado con razón, exactitud y claridad con respecto a la justicia, la verdad y la realidad en el Cielo y en la Tierra. En abierto desafío a la Palabra de Dios, la Biblia, la raza caída del hombre ha pervertido la justicia, la verdad y la realidad, dejando un legado doloroso de negligencia, confusión, caos y explotación; y, de este modo, ha creado una necesidad imperiosa de corrección y redención por parte de nuestro misericordioso Dios. En este siglo veinte, el mal se ha multiplicado de tal forma que toda la vida y la libertad se hallan en riesgo de destrucción por parte de los impíos o por el juicio de Dios.
La Iglesia de Jesucristo, que ahora se ha vuelto tibia e indiferente a la búsqueda de su ministerio redentor sacerdotal y a su autoridad profética correctiva, generalmente ha tolerado o participado de los males y errores dominantes de esta era cargada de pecado, añadiendo más a nuestra crisis planetaria.
Para que las futuras generaciones de hijos de Dios y naciones aún no nacidas puedan aprender sobre la justicia y el juicio sin sufrir el costo de los pecados repetidos, declaramos con quebrantamiento el registro de nuestra dolorosa transgresión de la Ley Divina.
Un Acto de Contrición y de Humilde Arrepentimiento
Nosotros, humilde y abiertamente, confesamos que con demasiada frecuencia, como pueblo y como individuos:
1. Hemos descuidado el cuidar adecuadamente las almas de los hombres quienes han recibido la sangre expiatoria de Cristo, doblando sus rodillas delante de Él como Señor de sus vidas y Rey del universo;
2. Hemos desobedecido los claros mandamientos de Dios en la Escritura;
3. Hemos edificado nuestros propios egos en lugar de impulsar el Reino de Cristo;
4. Todos, con mucha frecuencia, nos hemos quedado cortos en cuanto a integridad, fidelidad y total honestidad los unos con los otros, lo que Dios requiere de nosotros ante el mundo que nos observa;
5. Hemos fallado al no confrontar la falsedad y la injusticia de manera consistente en la Iglesia o en el mundo a causa de nuestro temor del hombre y de la pérdida de prestigio o seguridad;
6. Nos hemos contentado con reducir el poder del evangelio trascendente a una mera forma de credo vacía de contenido espiritual o de realidad presente por nuestra prostitución con los ídolos de la paz y la prosperidad económica personales;
7. Hemos descuidado nuestras responsabilidades dadas por Dios de ser la sal, la luz, la maestra y ejemplo para el mundo; como resultado, el mundo se halla en una situación desesperada y la civilización occidental se halla al borde de la autodestrucción.
8. Nosotros y nuestros padres nos hemos acomodado a una versión sub-estándar y falsa del Cristianismo en nuestras iglesias locales y denominaciones;
9. Hemos tolerado el pecado en nuestras filas cuando debimos haber administrado la disciplina eclesiástica y la excomunión;
10. Hemos permitido que las herejías se hayan deslizado a lo interno de nuestras iglesias e instituciones de educación superior, fallando al no requerir de nuestros maestros que enseñen y se afirmen sobre la fiel e inerrante Palabra escrita de Dios;
11. Nos hemos amontonado para nosotros mismos maestros y pastores que suenen gratos a nuestros oídos con falsedades agradables en lugar de convencernos de pecado y demandar que vivamos vidas justas de obediencia a la Biblia;
12. Vendimos las mentes y almas de nuestros hijos a la influencia impía de la educación secularizada y a los medios de comunicación también secularizados;
13. Hemos permitido que nuestras iglesias llegaran a ser irrelevantes, ghettos sin poder mientras que aquellos que aborrecen o abandonan a Dios y Sus estándares justos para la sociedad han robado la América de nuestros padres fundadores frente a nuestros propios ojos adormilados;
14. Hemos permitido que políticas equivocadas, pecados flagrantes y atrocidades espantosas sean convertidos en leyes por nuestros oficiales elegidos y designados – en los campos legislativo, ejecutivo y judicial – sin levantarnos en masa, y demandando que sean corregidos en el nombre de Dios y por causa de la justicia;
15. Hemos consentido que tanto los hombres Cristianos como los no-Cristianos de nuestra sociedad fallen en el liderazgo, y que hayan llegado a convertirse en seres debilitados, domesticados, dependientes, centrados en sí mismos y blandengues; y, en el extremo opuesto, hemos permitido que algunos hombres abusen de su autoridad por su falta de amor sacrificial por sus familias;
16. Hemos vivido más allá de nuestros medios al abusar del crédito, intercambiando así nuestra libertad por la cautividad financiera;
17. Hemos adoptado la codicia y el materialismo de nuestra cultura circundante, buscando la aprobación de los hombres y descuidando el temor del Señor;
18. Nos hemos dejado atrapar en una versión auto-centrada y falsa de Cristianismo, enfocándonos en nuestras propias necesidades y deseos en lugar de enfocarnos en la gloria de Dios y en sacrificarnos a nosotros mismos por las necesidades de nuestros hermanos Cristianos y congéneres humanos;
19. Nos hemos interesado más con el Cielo, el futuro y en escapar de este mundo en la Segunda Venida de Cristo, que con preparar a Su Prometida – Su Novia – para que sea sin mancha, hermosa, gloriosa y le complazca a Él cuando venga;
20. Tontamente le hemos permitido a Satanás que nos separe de los otros miembros en Su Cuerpo por medio del orgullo, los celos y la competencia, por una falta de servicio humilde de los unos hacia los otros, y por concentrarnos en asuntos menores divisivos en lugar de concentrarnos en los claros artículos Bíblicos de la fe en los cuales concordamos;
21. Hemos descansado, de manera ociosa e indiferente, mientras el Comunismo Marxista, inspirado Satánicamente, y el avivamiento de las religiones paganas han esclavizado a dos terceras partes de nuestro planeta, causando un sufrimiento masivo e innecesario a los pueblos bajo su influencia;
22. Hemos fallado al no conducir nuestras vidas o manejar nuestros asuntos en la certidumbre consciente de que los estándares eternos de Dios para la justicia personal y social son inmutables e inexorables en sus relaciones absolutas de causa y efecto, deshonrando así a Dios y jugando el papel de tontos en nuestras vidas personales y en las políticas sociales;
POR LO TANTO: 1. En quebrantamiento y humildad nos postramos nosotros mismos ante el trono del Dios Todopoderoso suplicándole que perdone estos pecados, nuestros y de nuestros padres, que hemos cometido con tanta gravedad y crueldad en contra Suya, en contra los unos de los otros y contra el mundo agonizante. Clamamos a nuestro Padre en los Cielos para que aplique a estos nuestros pecados la sangre purificadora y expiatoria de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
2. En arrepentimiento, vergüenza y dolor les pedimos a nuestros compañeros Cristianos – a todos a quienes hayamos ofendido, ignorado o despreciado; ante quienes no hemos sido honestos, abiertos, vulnerables y sensibles; y cuyos ministerios hemos considerado equivocadamente como innecesarios para nosotros – que nos perdonen en el nombre de Jesús y por causa de Su gloria y la unidad de Su Cuerpo. Por el presente manifiesto declaramos que perdonamos a todos los hermanos y hermanas Cristianas que nos hayan tratado de esta manera.
3. Con vergüenza y pena, les pedimos perdón a aquellas personas que no hay doblado su rodilla ante Jesús como Rey del universo o que no han llegado aún al poder salvador de Su Sangre derramada.
Perdónennos por cuidar tan poco de sus almas de manera que no les hemos ministrado con más agresividad y amor con respecto a su destino eterno y su temor a la muerte.
Perdónennos por nuestro intento de evangelizarles y que haya sido impersonal, mecánico o insensible.
Perdónennos por exhibir delante de ustedes vidas horribles y faltas de inspiración, carentes de la integridad, la compasión y el poder de Dios.
Perdónennos por ser ejemplos tan pobres del amor de Cristo por nuestra falta de unidad de modo que le han rechazado, tanto a Él como a nosotros, para su propio empobrecimiento espiritual.
Perdónennos por nuestro fracaso de no demostrarles respuestas Bíblicas para sus dificultades y problemas en la vida.
Perdónennos por no ocupar nuestra apropiada posición como siervos en los asuntos de la ley, el gobierno, la economía, los negocios, la educación, los medios de comunicación, las artes, la medicina y la ciencia como la sal y la luz del Creador al mundo, de modo que estas esferas de la vida pudieran ofrecerles más ayuda, justicia, esperanza, paz y gozo.
Les hemos fallado miserablemente y les suplicamos que nos perdonen en el nombre del gran Dios que nos creó a todos para Su gloria.
Y ahora, oh Dios, perdona nuestra desobediencia deliberada, dureza de corazón e indulgencia egoísta. Escucha nuestras oraciones, perdona nuestro pecado, y sana nuestra tierra, Oh Señor; cumpliendo así la misericordiosa promesa de tu Palabra. "Oye, Señor; oh Señor, perdona; presta oído, Señor, y hazlo; no tardes, por amor de ti mismo, Dios mío; porque tu nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo." (Daniel 9:19)
Un Pacto Solemne Ahora, para la Gloria de Dios, habiéndonos arrepentido de nuestro pecado y habiendo contado el costo del verdadero discipulado, deseosos de ser martirizados o de reinar con Él, nosotros, por este medio, solemnemente pactamos con el Dios Todopoderoso y los unos con los otros, de vivir de ahora en adelante en obediencia plena y seria a todos los mandamientos de la Biblia que se aplican a nosotros hoy, con lo mejor de nuestra habilidad y con dependencia en el poder del Espíritu Santo, desde ahora hasta el día que muramos, así que, que Dios nos ayude.
Nosotros, por este medio, y de manera voluntaria invitamos a otros en la familia de Dios a que nos tengan por responsables de vivir en plena obediencia a la Biblia, y de mostrarnos con un amor manifiesto cualesquiera que sean las discrepancias que observen entre nuestras vidas y lo que está escrito en la Biblia. Nos sometemos por adelantado a la disciplina Bíblica eclesiástica tal y como se describe en Mateo 18:15-20.
Nos comprometemos nosotros mismos, en presencia del Dios Todopoderoso y de nuestros hermanos y hermanas Cristianas:
A vivir para glorificar a Dios y disfrutar de Él para siempre – las principales razones de nuestra existencia en el tiempo y la eternidad;
A ofrecernos a nosotros mismos como sacrificios vivientes para ser usados como a Dios le plazca para edificar el Cuerpo de Cristo en la tierra para que llegue a ser Bíblico, santo, fuerte, valiente, unificado y efectivo en el cumplimiento de su tarea comisionada en la tierra;
A hacer todo lo que podamos, en las vidas de otras personas y en las sociedades en las que vivimos, para ver la voluntad de Dios hecha en la tierra como se hace en el cielo, en tanto que esto sea posible entre el ahora y el retorno físico de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.
Una Declaración de Verdades Esenciales y un Llamado a la Acción
Mientras tanto, nuestras almas están cargadas con el estado antibíblico y Laodicense (Apocalipsis 3:14-22.) de la Iglesia en nuestra época; y,
Mientras tanto, el Cuerpo de Cristo en la tierra ha fallado al no ser la sal, la luz y la maestra de un mundo en oscuridad y agonía; y,
Mientras tanto, creemos que, los miembros durmientes, indiferentes, pusilánimes y no santos del Cuerpo de Cristo llevan mucho de la responsabilidad por el hecho de que nuestra propia sociedad y civilización Occidental se hallan al borde de la auto-destrucción;
POR LO TANTO, DECLARAMOS:
Que una aceptación amplia por parte de la Iglesia que cree en la Biblia de las afirmaciones bíblicas básicas que aquí se declaran debiesen ser consideradas como esenciales, primordiales, fundamentales y no-negociables por todos los Cristianos que deseen trabajar y orar por el avivamiento de la Iglesia y la reforma de la sociedad; y,
Que el Cuerpo de Cristo, con el objetivo de cumplir su Gran Comisión dada por el Señor de hacer discípulos que obedezcan la Biblia de todas las naciones, necesita comprometerse con las siguientes declaraciones de verdad y planes de acción.
A. La Iglesia Debe Aprender Qué es la Realidad.
1. La Inerrancia de la Biblia. Afirmamos que los manuscritos originales del Antiguo y el Nuevo Testamento de la Biblia fueron tan inspirados por Dios que los autores humanos escribieron las palabras y oraciones exactas que Dios les inspiró a escribir sin error y sin falsear a Dios, la historia o el mundo creado de alguna manera. Lo que la Biblia dice, Dios lo dice. Aquellos dentro y fuera de la Iglesia Cristiana que enseñan que la Biblia es parcialmente verdad y parcialmente falsa, y que es cuestión de nosotros los humanos decidir cuál parte es verdadera y cuál parte es falsa, se hallan en oposición a la visión de la Biblia sostenida por Moisés, David, Jesús, Pablo, la Iglesia primitiva, los Reformadores, y todo el Cristianismo mayoritario, hasta el último siglo, y están, por su enseñanza destructiva, socavando la fe de la próxima generación.
2. La Biblia es la Prueba Final de Todas las Afirmaciones de Verdad. Afirmamos que esta Biblia inspirada por Dios e inerrante es la única prueba final, absoluta y objetiva para todas las afirmaciones de verdad, y el cuadro verbal más claro de la realidad que jamás haya llegado a estar en menos de la humanidad. Por ella, y solo por ella, han de ser medidas todas las filosofías, libros, valores, acciones y planes en cuanto a su consistencia con la realidad, visible e invisible. Cualesquiera que sean las declaraciones o valores que estén en oposición a las declaraciones y valores de la Biblia yerran según el grado de su oposición.
3. La Biblia Declara la Realidad para Todas las Áreas de la Vida y el Pensamiento. Afirmamos que la Biblia no contiene solamente las declaraciones de Dios con respecto a la religión, la salvación, la eternidad y la rectitud, sino también la medida final y depósito de ciertos hechos fundamentales de la realidad y los principios básicos que Dios quiere que toda la humanidad sepa en las esferas de la ley, el gobierno, la economía, los negocios, la educación, las artes y la comunicación, la medicina, la psicología y las ciencias. Todas las teorías y prácticas de estas esferas de la vida son solamente ciertas, correctas y realistas en el grado en que concuerden con la Biblia. La Biblia equipa a la humanidad con la única conexión lógica y verbal entre el tiempo y la eternidad, la religión y la ciencia, los mundos visible e invisible.
4. Las Relaciones de Causa y Efecto de los Mandamientos de Dios. Afirmamos que Dios hizo el universo y al hombre de acuerdo con las leyes de Su propio Ser de tal modo que existe una relación de causa y efecto entre la obediencia a las leyes y mandamientos depositados en Su Palabra y el ser bendecidos por Dios.
Aquellos pueblos o naciones que viven en oposición a las leyes y a los mandamientos bíblicos tarde o temprano serán maldecidas y destruidas. Esto no quiere decir que podemos forzar la mano de Dios para que nos bendiga, sino que más bien siempre es lo mejor para nosotros obedecer Su voluntad.
Por lo tanto, es de gran beneficio para toda la humanidad, Cristianos y no-Cristianos por igual, traer todos los sistemas de toda sociedad, judiciales y legales, a una aproximación más cercana a las leyes y mandamientos de la Biblia según sus ciudadanos lo permitan.
5. Cosmovisión. Afirmamos que la Biblia presenta la propia cosmovisión de Dios, la cual es consistente y práctica y responde todas las preguntas básicas relacionadas con la vida que el hombre se hace. Para funcionar apropiadamente en la Iglesia y en el mundo, los Cristianos deben buscar entender, con lo mejor de su habilidad, la plena cosmovisión teológica presentada en la Biblia. Deben estar dispuestos a medir todos los puntos de su propia teología por medio de la Biblia y, en sumisión a la Biblia, hacer todos los cambios que sean requeridos, cualesquiera que estos sean, en su propia teología.
6. Los 42 Artículos de los Puntos Esenciales de la Cosmovisión Cristiana. Afirmamos que el documento Los 42 Artículos de los Puntos Esenciales de la Cosmovisión Bíblica – producido por la Coalición para el Avivamiento – declara las doctrinas básicas del Cristianismo histórico y puede servir como una prueba teológica y como una barandilla de protección para guardar a un individuo o a una iglesia de caer en la herejía.
B. La Iglesia Cristiana Debe Vivir Bajo el Señorío de Jesucristo y, por lo tanto, Debe Vivir en Plena Obediencia a la Biblia.
7. El Señorío de Cristo No es Opcional. Afirmamos que vivir bajo el total Señorío de Jesucristo en todas las áreas de la vida no es opcional para aquellos que se llamen a sí mismos Cristianos. Aunque la obediencia a los mandatos de la Biblia no gana o retiene la salvación, aún así la Biblia es clara en sus enseñanzas de que ninguno que viva una vida de desobediencia deliberada y consistente a los mandamientos de la Biblia debiese llamarse a sí mismo un Cristiano. Somos salvos solo por la fe, pero no por la fe que esté sola, carente de obediencia.
8. Vivir por Encima del Pecado Deliberado. Afirmamos que es posible, y que Dios así lo espera, que los Cristianos vivan y deban vivir por sobre las elecciones conscientes y deliberadas a pecar. Somos capaces de esto debido a nuestra nueva naturaleza, la habitación del Espíritu Santo y la habilidad de la sangre derramada de Cristo para romper el poder del pecado cancelado. Esto no quiere decir que los más santos de nosotros no necesitemos decir diariamente, "Perdona nuestras deudas así también como nosotros perdonamos a nuestros deudores."
9. La Gran Comisión. Afirmamos que la Gran Comisión es el mandato dado por nuestro Señor de ir a todo el mundo y hacer discípulos, obedientes a la Biblia, de todas las naciones. Hacer que las almas de los hombres sean salvas es solamente una parte preliminar del cumplimiento de la Gran Comisión. Nuestro trabajo está incompleto a menos que les enseñemos a obedecer todo lo que Él nos ha mandado. La frase de la oración de nuestro Señor de que la voluntad de Dios "sea hecha en la tierra como en el cielo" es otra manera de declarar la esencia de la misma Gran Comisión.
10. El Señorío de Cristo se Extiende a Todo el Universo. Afirmamos que un pleno entendimiento del Señorío de Cristo es darse cuenta que, cuando Jesús declaró, "Toda autoridad me es dada en los cielos y en la tierra," estaba declarando que cualquier poder que Satanás hubiese tenido sobre el mundo fue roto por Su muerte en la cruz y por Su resurrección victoriosa. Como el Hijo de Dios y representante del hombre, Jesús recuperó la autoridad sobre la tierra, la cual Adán, como representante del hombre, había perdido. Este es el significado del hecho que esté sentado a la diestra de Dios. Cuando Jesús regrese, no obtendrá una autoridad mayor sobre la tierra y las fuerzas de Satanás de la que ya obtuvo desde el momento que ascendió y se sentó en Su trono, aunque ejercerá entonces Su autoridad con pleno poder, de una manera en que no la está ejerciendo plenamente hoy.
11. La Madurez Cristiana. Afirmamos que todos los Cristianos deben ser equipados por aquellos que son sus líderes espirituales si es que han de alcanzar su nivel pleno de madurez Cristiana.
Ningún Cristiano o grupo de Cristianos tiene el derecho delante de Dios de vivir año tras año en un estancamiento espiritual, empantanándose en la inmadurez Cristiana. La madurez Cristiana es lo suficientemente capaz de ser definida de modo que los apóstoles catalogaron a su gente como maduros o inmaduros. Se mide por el grado de la conformidad de uno a la imagen de Cristo, hecha visible por la obediencia bíblica en todas las áreas de la vida.
12. La Necesidad de Responder Ante Otros. Afirmamos que, debido a nuestra capacidad infinita de caer en el auto-engaño, todos nosotros, quienes nos esforzamos por la madurez Cristiana y por una vida bíblicamente obediente necesitamos ser tenidos como responsables de vivir en obediencia a la Biblia ante hermanos y hermanas que estén vivos y que sean confiables. Aparte de esto nuestra obediencia siempre debe quedarse corta de su potencial. Se debiese entrar en responsabilidad de hermano a hermano de manera mutua por asociación voluntaria.
13. La Necesidad de Confrontación. Afirmamos que en una vida donde existen "el mundo, la carne y el diablo," existe también la necesidad por la confrontación viviente sobre asuntos como la falsedad y la falta de rectitud en la Iglesia y en el mundo. Es imposible, para cualquier grupo de personas, el vivir vidas bíblicamente obedientes sin aplicarse los unos a los otros la confrontación, la exhortación, la reprensión regular y la disciplina de la iglesia. La disciplina de la iglesia debe ser una parte habitual de cualquier congregación que elija vivir verdaderamente de acuerdo a la Biblia.
C. La Iglesia Debe Vivir en Amor y Unidad las Unas con las Otras.
14. Solo Un Cuerpo. Afirmamos que, aunque hay muchas divisiones teológicas y denominacionales dentro del cuerpo de Cristo, en realidad existe solamente un Cuerpo de Cristo al cual pertenecen todos los verdaderos Cristianos de todas las denominaciones. Este hecho fundamental debe ser ejemplificado por las iglesias y los pastores en un nivel local y de una manera visible. El deseo en el corazón de Cristo es que Su Cuerpo demuestre una unidad de Cuerpo, un amor y una interdependencia visible y real.
15. Fraternidades de Oración de los Pastores Locales. Afirmamos que la unidad del Cuerpo de Cristo debe ser demostrada y puede ser grandemente ayudada por los pastores locales orando juntos en un compañerismo honesto orando por las vidas y ministerios de cada uno de ellos. Su oración y compañerismo deben calar muy hondo, hasta el punto del amor sincero, el sacrificio y llegar a experimentar gozo por los éxitos de cada uno.
16. Se Requiere la Humildad. Afirmamos que antes que la unidad local del cuerpo sea real o que tenga un efecto amplio, los pastores y los líderes Cristianos deben estar dispuestos a permitir que otros obtengan el crédito por los proyectos conjuntos, o que tengan el control de ellos, y que trabajen en programas bajo el nombre de otra iglesia o líder. La humildad y el servicio fiel son esenciales para la verdadera unidad del cuerpo, tanto local como nacionalmente.
17. La Lealtad y el Respaldo de los Líderes en el Cuerpo. Afirmamos que en cualquier iglesia local u organización para-eclesiástica debe haber una unidad visible y real de espíritu, propósito y liderazgo. Las luchas de poder y las cadenas organizacionales de mando pobremente definidas deben ser vistas como problemas que no han de ser tolerados, excepto por períodos temporales, hasta que la unidad alrededor del liderazgo apropiado pueda ser definido y establecido. Un pastor o un líder para-eclesiástico necesita que su equipo de trabajo y junta sean profundamente leales y se hallen unificados alrededor de su liderazgo, sin que su visión se vea obligada a competir con otras visiones dentro de la iglesia u organización.
D. La Iglesia Cristiana Debe Ser la Sal y la Luz del Mundo.
18. La Luz y la Sal han de Influenciar al Mundo. Afirmamos que, ser la sal y luz para el mundo quiere decir influenciar para bien y mostrarlo por la manera en que vive y dirige sus asuntos. En pocas palabras, quiere decir hacer que la voluntad de Dios "sea hecha en la tierra como en el cielo" y "hacer discípulos de todas las naciones, enseñándoles que guarden todo lo que yo os he mandado." Cristo instituyó a la Iglesia como la maestra del mundo. El mundo no sabrá como vivir o en cuál dirección ir sin la influencia bíblica de la Iglesia sobre sus teorías, leyes, acciones e instituciones. Para ser sal y luz la Iglesia no puede existir en un "ghetto" Cristiano o tener una visión dicotómica que divida falsamente la vida en lo espiritual versus lo físico, histórico y mensurable.
19. Asaltando las Puertas del Infierno. Afirmamos que parte de la tarea de los portadores del evangelio de Cristo es identificar, echar fuera y romper el poder Satánico de los demonios sobre aquellos a quienes ministremos. Todos los ministerios Cristianos dentro y fuera de la iglesia institucional deben saber como tratar y dominar a los demonios que opriman o acosen a las personas bajo su cuidado. Deben hacer esto en el nombre de Cristo y por el poder de Su sangre siempre efectiva.
20. Los Males Sociales a los Cuales Oponerse. Afirmamos que todos los Cristianos, creyentes en la Biblia, deben tomar una posición no neutral al oponerse, orar en contra, y hablar en contra de los males sociales tales como los siguientes:
A. El aborto libre, el infanticidio y la eutanasia.
B. El adulterio, la fornicación, la homosexualidad, la bestialidad y otras formas de perversión sexual.
C. La pornografía, la prostitución, el entretenimiento sexual, la violación, y otros crímenes de explotación y abuso físico, emocional o sexual.
D. El abuso de las drogas.
E. El tratamiento injusto a los pobres y a los desvalidos.
F. La injusticia criminal.
G. La discriminación racial.
H. El robo, el fraude y la violencia que no sea en defensa propia.
I. La usurpación del estado de los derechos paternos y de las libertades dadas por Dios.
J. El robo colectivista y estatista de los ciudadanos por medio de la devaluación de su moneda y la redistribución de su riqueza.
K. El ateísmo, el relativismo y el evolucionismo enseñados como un punto de vista monopólico en las escuelas públicas.
L. El Comunismo / Marxismo, el fascismo, el Nazismo y el gobierno mundial del Movimiento de la Nueva Era.
AHORA, POR LO TANTO Con esperanza en la misericordia y la bendición de Dios sobre Su Iglesia y sobre un mundo en necesidad, humildemente invitamos a todos los que nombran a Jesucristo como Señor y Salvador, y a toda iglesia creyente en la Biblia sobre la tierra a unirse con nosotros en estos actos de arrepentimiento, ratificando este pacto con Dios y Su Iglesia, y adoptando estas verdades y mandamientos fundamentales y no-negociables, para el gran fin de que Dios pueda ser glorificado y que Su voluntad pueda ser hecha.
Bendición
Que podamos vivir para glorificar a Dios. Que podamos tener compañerismo con Él eternamente. Que podamos ofrecernos a nosotros mismos como un sacrificio vivo a Dios y a nuestros congéneres. Que podamos ser la sal y la luz en el mundo. Que los frutos de nuestra labor, tantos como sean posibles, sean el producto de la voluntad de Dios en la tierra como en el cielo. Que Dios nos dé Su fortaleza, sabiduría, santidad, justicia, amor y poder en plena medida. Y que Dios multiplique a todos aquellos que aquí entren. |
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OFICINA DE ILE |
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INSTITUTO DE LIBRE EMPRESA (ILE) Free Enterprise Institute Lima,
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