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17
de enero de 2005
San
Borja, LIMA.- Desde el 1o de enero de
este año EsSalud puso en vigencia dos tipos de seguros potestativos;
protección vital y protección total, donde 5 nuevas categorias de
afiliados podrán acceder a los servicios de seguro facultativos.
Como
se recuerda, el presidente actual de esta entidad paraestatal José Luis
Chirinos reveló que su institución tiene un exceso de personal de 20% y
que el 50% del presupuesto, osea unos S/.1,500 millones, se van en pagos
de planilla. Según el IPE los gastos corrientes aumentaron entre el 2002
y 2004 en 18%, mientras que 13% los ingresos corrientes.
Con
el nuevo cuadro de aportaciones de los asegurados en el rubro de
facultativos menores de 65 años, los aportes se han incrementado hasta un
1,000%, es decir, un asegurado de 55 años con esposa y 4 hijos que antes
pagaba S/.40.00 mensuales debe pagar ahora S/.400.00 por el mismo
servicio.
La
interrogante que surge ante este nuevo cuadro tarifario es que si a mayor
prespuesto significa mayor eficiencia en el gasto. Las evidencias indican
que si no hay reforma profunda en la naturaleza de la gestión
institucional, los esfuerzos corporativos de EsSalud por darle mayor
cobertura y calidad a sus servicios no serán sostenibles en el tiempo.
Los primeros pasos en la dirección correcta fue el intento de reforma
emprendida por su ex-presidente César Gutierrez lo que hubiera
significado un ahorro de US$ 139 millones y la estabilidad de las tarifas
antiguas de los facultativos hasta la fecha. A esto hay que añadirle que
a través de los años nuevas clases de beneficiarios se han incorporado a
este sistema colectivo de salud.
Siendo
dos tercios de los fondos de esta entidad de naturaleza privada no existe
ninguna justificación moral para que el Estado sea el propietario de
facto de esta institución disponiendo de los recursos como si fuera una
empresa estatal más. Al promulgarse la Ley No28006 que
restituye la intangibilidad de los fondos y reservas administradas por
EsSalud no esta cambiando en sí la naturaleza de la gestión por que los
poderes otorgados al actual presidente de esta entidad equivale al de un
gerente con plenos poderes en una empresa privada. Las recomendaciones
efectuadas por mejorar la situación de EsSalud de la Presidente de la
Cámara de Comercio de Lima, Graciela Fernández Baca, del representante
de los empleadores en EsSalud, Francisco García Calderon, y del
representante de los trabajadores Mario Huamán, todas se relacionan con
la incorporación de mecanismos de gestión privada como se haría en
cualquier negocio, por lo que nuestra suposición de que EsSalud es de
naturaleza privada y empresarial está corroborada.
Sin
embargo, conviene indicar que las características de cualquier gestión
estatal son marcadamente opuestas a las privadas tal como lo señala el
sociólogo Max Weber; uniformidad, monopolio, formalidad y
burocratización. Si bien la gestión estatal es válidamente aplicable a
las funciones de justicia y seguridad, esta no puede ser aplicada del
mismo modo a un servicio mucho más delicado como la salud, por que la
formalidad y burocratización ponen en peligro la salud misma del
asegurado como suele suceder actualmente en EsSalud, donde las citas con
cualquier médico por la via regular demora un mes como promedio, donde
existe un desabastecimiento de medicina básica en los hospitales, y las
interminables filas diarias de pacientes con enfermedades que requieren de
rápida atención. Esta situación revela que la calidad del servicio al
asegurado se ve mermado en el tiempo y no es sostenible por que los costos
de las ineficiencias estatales son trasladadas fácilmente ante la
ausencia de competencia, información y precios de mercado libre.
Tanto
en EEUU, España como en el Perú la seguridad social esta desfinanciada y
los gobiernos de los dos primeros países están tomando decisiones de
endeudamiento externo de corto plazo para financiar un horizonte temporal
de no más de 6 años siendo el 2010 y 2011 años cruciales para España y
EEUU tal como vaticinan los centros de investigación Fundación
FAES y Cato Institute
que aseguran que el sistema estatal de seguridad social será
reestructurado a fin de incorporar mecanismos privados de gestión. Si
bien pudiera ser una solución razonable no estimamos que esto pueda ser
una solución realista puesto que los incentivos que existen en una
entidad manejada por el Estado se van hacia un incremento de las acciones
de control de los recursos privados.
La
solución pasa por independizar EsSalud del Estado y reformar el mercado
de este importante servicio ampliando la cobertura del servicio privado de
las EPS, por lo que se hace necesario poner a competir a EsSalud,
acompañado de medidas de libre desafiliación y contribución del
trabajador y empleador para financiar estas entidades empresariales.
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