Nota Informativa de ILE

 

63% de los peruanos exigen mano dura y represión

Gobierno tolera aumento de la delincuencia

19 de enero de 2005

 

 

San Borja, LIMA.- Hace unos dias el congresista aprista Luis Gonzáles Posada consideró que dos de los retos que debe asumir el nuevo Ministro del Interior Felix Murazzo es la de reforzar la seguridad ciudadana y reforma policial.

 

En reciente Encuesta Nacional Telefónica 2004 del Reporte No.18 de diciembre de 2004, elaborado por el Instituto Voz & Voto y Sociedad Civil Clase Media, el 84% de limeños respondió que fue asaltado en los últimos doce meses. 

 

Al respecto, las estadísticas oficiales subestiman la magnitud real de la delincuencia. Por ejemplo, señalan que en el 2003 se cometió aproximadamente 190,000 delitos pero el reporte revela que la cifra real es de 800,000 delitos cometidos en ese año y más de un millón en el 2004. La explicación es simple; tan solo un 25% a 30% de los delitos son denunciados por las víctimas. Sino fuera por que el estatismo hace de las instituciones del Estado inservibles la seguridad ciudadana estaría mejor atendida con su actual presupuesto. Según el mismo reporte el 42% de los encuestados consideran que no sirve de nada denunciar, mientras un 35% "expresa que pierde tiempo acudiendo a la Delegación Policial". Esta es una evidente demostración que es una falla del estatismo.

 

Estas impresionantes cifras no deberían ser motivo para descreditar frontalmente a las instituciones policiales, pero el Estado en su conjunto al dedicarse a muchas funciones antinaturales como el deporte, la agricultura, desarrollo de la mujer, salud, educación, banca, minería, petróleo, etc., manfiesta su total incapacidad de atender de manera eficiente y efectiva un servicio tan elemental como la seguridad ciudadana. Por eso es incomprensible que el sector privado esté asumiendo injustamente más sobrecostos; pagos de serenazgo, equipos básicos, armas, infraestructura, que sumado a lo ejecutado por el Estado, el reporte calcula que son US$1,000 millones lo que se gasta en servicios estatales de seguridad poco efectivo, cuando solo bastaría US$100 millones "para acabar en un año, con las escuelas del delito, y centros de vacaciones que son ahora las cárceles del Perú".

 

En este sentido, 63% de los encuestados considera con gran sentido común que se necesita mano dura y represión contra la delincuencia. Solo un 32% considera que debe haber más y mejores leyes. De manera que es inadmisible que el Estado en su condición de monopolista del uso legal de la violencia haya tolerado el actual incremento de la delincuencia en 1,500%, mientras que el presupuesto al sector policial y judicial solo aumentó en 60% en los últimos diez años. Sin duda que el gran responsable de esta lamentable situación es el Estado como lo manifiestan el 72% de los encuestados.

 

Ante esta insólita situación, afirmamos categóricamente que no existe escasez de ingresos fiscales para financiar las fuerzas policiales, sino que los recursos siempre van a faltar dentro de un estatismo incapaz, por lo que consideramos que es necesaria una reducción no lineal del gasto estatal (Diapositiva 46) manteniendo la actual ejecución presupuestal en sectores estratégicos como la seguridad y justicia que no deben demandar más de US$ 4,717 millones frente a los aproximadamente US$11,000 millones que actualmente financia un Estado que realiza 15 funciones esencialmente caras, poco eficientes y efectivas, en la provisión de los servicios públicos que en su mayoría pueden ser muy bien atendidas por el sector privado.

 

Debemos indicar que no es deber de la sociedad civil dedicar su tiempo y dinero en acciones conjuntas con la policia -como es el caso de las Aguilas Negras que son financiadas para proteger los bancos privados-, sino que el Estado tiene el deber moral y constitucional de proveer a todos los ciudadanos de un servicio de seguridad eficiente y eficaz para preservar el orden y garantizar el derecho a la vida, libertad y propiedad privada. 

 

Para concluir, el próximo reto del Ministro del Interior Felix Murazzo será convencer a sus colegas, y en especial al Presidente Toledo, que es necesario repriorizar los temas de la agenda del gobierno para enfrentar frontalmente a la delincuencia que dia a dia se ha convertido en el "tema" más importante de los ciudadanos cuando recorren las calles de Lima y del resto del Perú.

 

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