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31
de diciembre de 2004
San
Borja, LIMA.- El Presidente Ejecutivo del Instituto de Libre Empresa (ILE) José Luis
Tapia Rocha expresó que la actual legislación laboral reflejada en el
Decreto legislativo Nº 713 y su reglamento el Decreto
Supremo N° 012- 92-TR mediante la cual obliga a empresarios y trabajadores a tomar vacaciones
anuales y descansos remunerados son un atentado al derecho de elegir.
“Al precisarse el número de horas mínimas de descanso, feriados,
vacaciones útiles, no hace más que demostrar que el derecho a la
libertad de elegir de los empresarios y trabajadores esta recortado,”
dijo Tapia.
Tapia señala que la actual legislación laboral
relativiza la propiedad de los factores de la producción, incluyendo el
servicio prestado de los trabajadores. “En realidad los empresarios son
titulares legales de la contratación de los servicios laborales pero no
ejercen como dueños sus derechos de elegir cómo asignar eficientemente
dicho factor de la producción; las regulaciones laborales no se lo
permiten”, acotó. En este sentido, Tapia indicó que este tipo de legislación
constituye una traba al desarrollo de los mercados por lo que cualquier
reforma laboral deberá estar acompañada con una reforma del rol del
Estado anunciada para el 15 de enero en la Comisión Permanente del
Congreso. “Sería poco prudente que solamente se considere una
flexibilización de un mercado como el laboral; se requiere una fuerte
desregulación estatal de los demás mercados, por que una reforma parcial
de la legislación laboral va a poner en desventaja inmediata al
trabajador”. Explicó que al estar trabado el acceso libre a los
mercados producto de las regulaciones estatales tal como indica el Informe
Doing Business 2005, “la oferta empresarial de empleos no va aumentar
como sería en un mercado libre, de modo que el perjudicado final sería
el trabajador al perder su poco poder de negociación que le otorga la
actual legislación laboral.” señaló.
Ferrero tiene razón
Tapia
expresó su total acuerdo con la declaraciones del Primer Ministro Carlos
Ferrero, con respecto que no es política de este gobierno realizar
cualquier modificación laboral; pues considera que el gobierno de Toledo
no ha sido elegido para esto ni está en condiciones de gobernar como
estadista; solamente es un administrador de la crisis que ha heredado del
gobierno estatista de Paniagua. “Kuczinksy hizo bien en poner en debate
el tema de la reforma de la legislación laboral, pero olvida que la opinión
pública es favorable a pensar que es deber del Estado a inmiscuirse en
los asuntos laborales que son de naturaleza estrictamente privada.
Solamente esta percepción pública puede ir cambiando en la medida que el
Ministro de Economía explique didácticamente lo que es reforma del
Estado y los beneficios de la liberalización y desregulación de los
mercados”, precisó.
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