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NUEVAMENTE AL ATAQUE POR JOSÉ LUIS TAPIA ROCHA |
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La
Comisión de Trabajo hizo una vez más de las suyas. Aprobó por unanimidad
derogar los artículos 4 y 5 de la ley que regula la intermediación laboral, más
conocida como la Ley de los Services. Ni siquiera se tomaron la molestia de
analizar los alcances de la propuesta del Ministerio de Trabajo que solo
planteaba incluir la modificación de los artículos 1, 4 y 5 del reglamento,
pero no derogarlos. Lo que busca en realidad es prohibir los contratos de
tercerización y de gerencia por que los congresistas de dicha comisión
sostienen que el actual reglamento limita injustificada y arbitrariamente que
los trabajadores destacados puedan percibir determinadas remuneraciones y
mejores condiciones de trabajo. Tanto
un gremio local como un reconocido especialista laboral se han pronunciado en
contra de dicho dictamen pues atenta contra la libertad de empresa. Asimismo, se
pretende obligar a los negocios a no utilizar el mecanismo del outsourcing en
servicios jurídicos, contables, financieros, tecnológicos, es decir, todo lo
que no sea giro del negocio. Incluso estos congresistas estatistas no se dan
cuenta que dañan grandes proyectos que patrocina el mismo Estado como la
Hidroeléctrica de Yuncán y el Gas de Camisea. No
sabemos si este proyecto de dictamen va prosperar en el pleno del Congreso, pero
sería un grave precedente para nuestra sociedad violar el derecho a la libertad
empresarial con motivos que no cumplen el mínimo de razonabilidad; como
pretender que mediante ley se mejore las condiciones económicas de los
trabajadores. Si los trabajadores se encuentran pauperizados se debe más bien a
razones estrictamente políticas que afectan el desempeño económico del
mercado, como por ejemplo, que el Estado se encargue de funciones que no le son
naturales como ocuparse de la agricultura, educación, salud, trabajo,
industria, banca, pesquería, energía, minas, etc. ¿Cómo no se va empobrecer
nuestros trabajadores y empresas si hay que financiar con altos impuestos la
cantidad enorme de funciones del estatismo actual?. Si
realmente los congresistas quieren mejorar las condiciones laborales deben
empezar por derogar las leyes malas que impiden que las empresas paguen mejores
sueldos y salarios. Para eso deben empezar por derogar la Ley General del
Trabajo, y otras 28,800 leyes malas que hasta ahora han logrado empobrecer los
bolsillos de todos. La
economía puede funcionar perfectamente proporcionando muchos empleos, altos
ingresos y mejores condiciones laborales si arrinconamos al Estado a sus
funciones naturales, y garantizamos la libertad de empresa. Si comisiones como
las de Trabajo nuevamente atacan a los negocios dictaminando proyectos de ley de
este tipo, solo van a contribuir a estrangular más al mercado formal y a
excluir a miles de empresarios a la informalidad.
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