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¿QUÉ HACER CON SEDAM? POR GUSTAVO LOAYZA ACOSTA (*) |
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Contrario
a la ideología estatista del APRA, el Alcalde de Huancayo ha propuesto la
intervención privada para la solución del agua a través de la concesión de
Sedam. A pesar que la propuesta prevé intervención estatal,
es un paso acertado camino a la privatización
definitiva. Porque veremos -una vez más- que la empresa privada es mucho más
eficiente que la estatal.
Las
privatizaciones en países -como el Perú- con fuerte intervención estatal
siempre han sido mal entendidas, principalmente por la forma cómo se realizaron
y no porque la privatización sea mala. Frente a ello surgen también los
llamados “dirigentes y voceros
del pueblo” y se oponen a todo proceso privatizador, dirigentes a quienes la
gran mayoría de la población los desconoce pues carecen de representatividad, quienes
no entienden que pedirle dinero al Estado es pedir más impuestos para los
pobres. En
Lima se está gestando un movimiento a favor de la privatización del servicio
de agua y desagüe. Y no es un movimiento empresarial o de personas de la
llamada “clase A”. Está surgiendo en pobladores que viven en extrema
pobreza. Las 6 mil familias de los
40 Asentamientos Humanos de Lomo de Corvina en Villa el Salvador, agrupados en el movimiento “Peruanos sin Agua” marcharon
al Congreso en 3 oportunidades solicitando se privatice Sedapal (el Sedam limeño) porque como toda empresa estatal
ha demostrado su incapacidad en
proveerles agua. Es increíble -como ellos relatan- que algunos pobladores de la
zona tengan teléfono e internet gracias a la empresa privada, pero no tienen
agua. Esa realidad les ha llevado a entender que si quieren agua, necesitan de
la inversión privada. Aquellos,
que indican que el sector privado no puede intervenir en el tema del agua por
ser un monopolio natural, desconocen que en Paraguay desde los años 70 existen los llamados “aguateros”,
pequeñas empresas privadas que tienen pozos artesianos y cañerías de agua.
Estos proveen a
los barrios pobres de las ciudades con agua de calidad,
fijan sus precios libremente y obtienen su propio financiamiento. Estos
empresarios han cubierto el 9% del mercado del agua, mientras la empresa estatal
sólo cubre el 35%. (www.wsp.org/publications/lac_paraguay.pdf). La solución al problema del agua no la darán posiciones estatistas, pasa por la privatización de Sedam y apertura de un mercado de libre competencia para todas las empresas privadas que deseen prestar servicios de abastecimiento de agua y desagüe. Los “dirigentes y voceros del pueblo” deberían preocuparse por dar alternativas al problema, velar que el proceso de concesión y posterior privatización del servicio de agua sea un proceso transparente y a precios de mercado. Basta de manipular a la población y satanizar al capital privado.
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(*) Sus artículos se publican en el diario Correo de Chiclayo. |