SEMANA NEGRA PARA LA EMPRESARIALIDAD POR JOSÉ LUIS TAPIA ROCHA

La semana pasada fue el dolor de cabeza para los empresarios que apuestan por el país. Sino fuera por que son unos héroes hace rato habrían tirado la toalla. Sin embargo, hacen patria y generan riqueza a pesar que el estatismo está en contra de ellos. Veamos por qué.

 

1) Saqueo a Capón Center. Fuerzas policiales asaltaron en la madrugada del jueves este centro comercial de medicamentos baratos. Fiscales de turno señalaron que los productos incautados no tenían comprobantes de pago. Los pequeños comerciantes desesperados observaban como las fuerzas represivas del gobierno violaban sus propiedades privadas para llevarse sus mercaderías. Esta es la segunda vez que el estatismo ataca con salvajismo a pequeños comerciantes como en Fronteras Unidas, en junio 2003, causando destrucción y numerosos empresarios heridos.

 

2) Expoliación por regalías mineras. Todos quieren echarle manos a las ganancias de los empresarios mineros. Los congresistas estatistas están discutiendo los porcentajes de regalías que les van a aplicar pero nadie sabe en qué se va gastar. Ignoran que a más impuestos más desempleo. Mejor es que se vayan a sus casas antes de quedarnos sin empresarios.

 

3) Sin derecho a Petroperú. El Congreso excluyó a esta empresa estatal del manejo de los particulares. Aprueban la competencia desleal, el robo inmoral del mercado y los márgenes de ganancias a la empresa privada. Pretenden que sea rentable en el largo plazo, pero además que sea una agencia de empleos para el gobierno de turno. ¡Cientos de miles de dolares son gastados mensualmente para mantener una refineria oxidada como Talara cuando falta dinero para comprar gasolina a los patrulleros!.

 

4) Deportación de las supervisoras. A partir del martes pasado botaron del país a las empresas supervisoras, pues ahora quieren que la Sunat verifique las importaciones. Si en sus narices pasa felizmente el contrabando por Juliaca y Tacna, como será cuando venga mercadería de otras partes del mundo. Nos imaginamos cuantos casos de corrupción habrán por la discreción de los aduaneros. Por eso no entendemos al estatismo cuando quiere por un lado libre comercio con los EE.UU., y por el otro, impedir las importaciones baratas chinas.

 

5) Represión a los services. La pretensión de los congresistas de limitar la tercerización nos da risa. Creen que su ley va a arreglar la situación de los trabajadores. Al contrario, los pocos trabajadores que quedan en esta modalidad van a ser despidos si la ley prohibe este tipo de servicios. Mejor hay que regular a los congresistas para que no sigan haciendo daño a nuestra economía.

 

Estas son algunos de los cientos miles de agresiones que reciben a diario los empresarios formales e informales de las municipalidades, ministerios, organismos reguladores y Congreso. Sería mejor que los empresarios abrazen al capitalismo liberal antes que sea demasiado tarde.

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