La
izquierda nunca retrocede, pese a los reflujos
Sigo sosteniendo que el chavismo tiene un futuro largo y asegurado en el
Gobierno. Por ausencia de una oposición realista, inteligente y eficaz,
opuesta no sólo en lo político sino también en lo doctrinal e ideológico
-y de modo diametral-, que sea atractiva para los indiferentes, y así capaz
de desafiar y antagonizar polarizando. No obstante, la salida puede pasar por
una Convocatoria a la Abstención Electoral, aunque no de cualquier forma y
manera.
Amables lectores, les invito a esta serie de tres partes sobre la abstención,
que espero les sea de servicio. Y desde ya, muchas gracias por su gentil
atención.
Las tres franjas o segmentos
El cuerpo electoral venezolano se divide en tres franjas: chavistas,
indiferentes, y antichavistas, en orden decreciente de magnitudes. En la
segunda se reclutan los abstinentes. Hasta ahora, no tienen un tamaño muy
distinto, y si bien el chavismo supera al antichavismo, a veces llega de
segundo en las citas comiciales, después de la masa abstinente. Pero el
segmento chavista crece, y no sólo a expensas de los indiferentes, sino también
de los antichavistas que cambian de bando.
En Venezuela siempre hubo diversas formas de fraude electoral, y es muy
probable que ahora también, pero en volúmenes insuficientes para explicar
las derrotas opositoras por ese solo factor. Realismo es admitir humildemente
la realidad. El chavismo dispone de una mayoría articulada, encuadrada (y
sobre todo, adoctrinada), políticamente activable y movilizable. Mide un
tercio aproximadamente de la población electoral -la primera franja-; pero a
la hora de votar puede expandirse, y por medios no siempre ilícitos o de
discutible licitud.
Chávez: más poder que Gómez; y mucho más que Pérez Jiménez
Cierta oposición escucha sólo aquello que quiere oír, se ciega
ante realidades desagradables y se ilusiona. Quiere oír que Chávez compra a
su gente con dádivas populistas, provenientes de la fase alcista en los
ingresos petroleros; y que tan pronto el flujo descienda, entonces "de
alguna manera" (¿mágica?) va a caer. Así deja fuera factores muy
importantes:
1) Chávez reúne en sus manos a la vez el poder civil y el militar, algo en
Venezuela sólo visto con Juan Vicente Gómez.
2) Y como si fuera poco, disfruta además de poderes que Gómez ni soñó,
como su ascendiente mítico y casi religioso entre sus seguidores; y su muy
alto prestigio y liderazgo en la nueva izquierda mundial, ahora hegemónica en
muchas regiones del planeta.
3) No es un simple caudillo populista tipo Pérez Jiménez. Es un jefe del
"socialismo del siglo XXI", como él mismo dice, y es verdad. Pero
la oposición sigue sin creerle, porque siendo tan elevado el concepto que
guarda de la sacrosanta izquierda y sus ideales "humanistas" y aún
marxistas, que cuando Chávez se declara revolucionario socialista, los
opositores no le reconocen ni identifican como tal; entonces se resisten a
tomarle su palabra, y a tomarle en serio. Le subestiman. Chávez toma ventaja
de ello, y les gana.
Propongo comenzar con un ejercicio de memoria histórica.
El socialismo del siglo XIX
Cargaba un sustrato seudocristiano, que le valió ser calificado de
"utópico" (no "científico") por el dúo Marx-Engels y
otros racionalistas. En Inglaterra p. ej., el socialismo cristiano fue
propulsado por Charles Kingsley, clérigo anglicano que fuera Capellán de la
Reina Victoria y tutor del Príncipe de Gales. Otro socialista cristiano
influyente en el Oeste fue el escritor ruso León Tolstoy.
Y por su lado el liberalismo conservaba algo de su origen cristiano. Incluso
en Venezuela -no tan aislada y atrasada intelectualmente en aquellos años,
como nos hacen creer- en plena Edad Monaguera se dio el debate sobre
cristianismo, liberalismo y socialismo, en la prensa, como en Europa. (Y a una
altura que no podrían ni imaginar los gallináceos periódicos venezolanos de
hoy.) Ramón Ramírez representó dignamente al liberalismo cristiano, como
medio siglo antes Juan Germán Roscio, "padre, maestro y guía de la
libertad en Venezuela", en palabras de Bello. Más tarde el liberalismo
se hizo anticristiano, y el socialismo se disfrazó de cristiano.
El socialismo son sus leyes
Una ley socialista es una que se basa en aparentemente altruistas,
elevadas y nobles intenciones, y buenos y santos objetivos, que supone
conseguir mediante una expansión de la esfera estatal. Supone que para
alcanzarlos, la ley debe ampliar la órbita del Estado: sus funciones,
prerrogativas y patrimonio. Eso es lo que la ley socialista hace, en
detrimento de las esferas de los particulares: personas individuales,
familias, iglesias, escuelas y empresas privadas, y en general instancias
naturales o arreglos voluntarios contractuales. Así concentran el poder.
¿Cómo avanza el socialismo?
El socialismo se expande con sus leyes, en grandes oleadas mundiales.
Rastreando su origen llegamos a Babilonia y pasamos por a la Edad Antigua,
aunque saltando la Edad Media (de la cual tenemos la distorsionada imagen
legada por los iluministas del siglo XVIII.) Pero sin ir más lejos de la
Revolución Francesa, hay nueve olas socialistas: 1789-92; 1820; 1848; 1874-5;
1918; 1929-30; 1945-48; 1968-75 y 2000. Con sus leyes.
Después de cada clímax, si hay una fuerza capaz de signo opuesto, el
socialismo puede ser obligado a retroceder políticamente y sufre un reflujo;
pero siempre deja sus marcas clavadas, como picas en Flandes y cabezas de
puente. Son las leyes socialistas, que una vez sancionadas, jamás conocerán
la derogación -siquiera parcial-, excepto para ser reemplazada por otras
versiones más "progresistas" o radicales. Si fueron rechazadas al
primer intento, vuelven a presentarse más adelante, tal vez
"enriquecidas".
Y el principio es que ley socialista promulgada es inderogable. Porque siempre
se acompaña de una eficacísima labor propagandista y desinformadora, que
oculta sus efectos perjudiciales, atribuyendolos a algún otro factor, por lo
común asociado al "capitalismo". Y fija en la conciencia de la
gente la ley y sus engendros como buenos -y pasado el tiempo, naturales-, e
impensable suprimirlos. "Los Hijos de las Tinieblas son más sagaces que
los Hijos de la Luz", se nos informa en el Evangelio de San Lucas (Cap.
16:8); y se nos dice en el de San Juan que el arma que más hábilmente
emplean es la mentira (Cap. 8). La mentira hace pasar por buena la Ley y lo
que dispone, y por mala su derogación.
Las leyes socialistas: evaluación de daños
Con cada ola socialista hay una nueva generación de leyes, y de daños.
A través de los siglos XIX y XX se van aprobando estas, con sus consiguientes
y nefastos resultados:
-- La reedición de las leyes mercantilistas contra el libre comercio
internacional, que empobrecen a los más débiles en beneficio de los
privilegiados y "protegidos" monopolistas, al igual que las leyes
"antitrust" contra el libre comercio interno, y las leyes gremiales
contra la libertad de trabajo.
-- La prohibición del trabajo infantil, que arroja a los niños pobres a la
mendicidad, la prostitución y el crimen, en beneficio de los sindicatos,
librados de tan molesta competencia.
-- El voto a la mujer, previamente manipulada por el empleo deshonesto aunque
eficaz del sentimentalismo romántico "idealista", que las inclina a
favor del socialismo -en contra de sus mejores instintos e intereses-, y que
le resta racionalidad a la política. (Perdón queridas amigas, les prometo un
artículo especial y exclusivo para Uds. sobre esta temática, ¿OK? ¿Amigos
otra vez? ¿Seguimos con las leyes socialistas ...?)
-- Leyes de voto cada vez más directo y universal, acompañado de ayudas
sociales, y de impuestos cada vez más numerosos y elevados -indirectos e
invisibles-, allanando el camino al "Welfare State": la redistribución
de la riqueza a cargo del elenco gobernante.
-- Leyes de educación estatal: indoctrinamiento de párvulos y adolescentes
en el culto del Estado y de la "política correcta", instrumento
igualitario de uniformización hacia abajo y empobrecimiento mental e
intelectual. (Pregúntate: ¿Cómo se educaba la gente antes que la educara el
Estado?)
-- Leyes credencialistas, que crean monopolios en favor de los titulares de
acreditaciones educativas consagradas por el Estado, las cuales suponen a
acreditantes y acreditados en posesión de conocimientos exclusivos cuya
validez se garantiza. (Pregúntate: ¿Qué Economía sabe un economista
"garantizado" por el sistema estatal de acreditación?)
-- Leyes ordinarias que reemplazan la antigua justicia restitutiva y/o
compensatoria centrada en la víctima por la punitiva y/o reeducativa centrada
en el victimario;
-- Leyes requisitorios de permisos y licencias estatales y gremiales para
actividades económicas, abortivas y asesinas de empresas y empleos; y leyes
...
-- de crédito y endeudamiento público, padres de la gigante deuda estatal;
-- laborales, madres del desempleo;
-- inquilinarias, madres de la carestía y escasez de vivienda;
-- de dinero puramente fiduciario, curso legal y bancocentralistas, padres de
la inflación.
-- Leyes consagratorias del Estado-padrastro y del Estado-marido sustituto,
que alientan a deshacer los núcleos familiares con la promesa de provisión y
tuición a cargo del "servicio social".
-- Y del Estado científico y sus leyes. P. ej. conservacionistas, que
hostilizan a las empresas privadas, encareciendo artificialmente productos en
base a unos riesgos muchas veces hipotéticos y no concluyentemente
comprobados contra el ambiente o el consumidor;
-- y del Estado terapéutico, que cuida tu salud a su manera te guste o no. P.
ej. con las leyes "antidrogas", que entregan el negocio a las mafias
criminales, habilitadas por las superganancias para resistir eficazmente. Y así,
sin parar.
Los daños y perjuicios se acumulan unos sobre otros, y se multiplican entre sí.
Pero la historia oficial no presenta los resultados reales como consecuencia
de las leyes malas, sino del "capitalismo". Y a las leyes
socialistas las presenta como "grandes conquistas de la Humanidad",
sólo hablando de sus intenciones, y como si hubieran producido los resultados
esperados, hipotéticos, y no los reales. La gente, ya poco acostumbrada a
razonar, no las examina.
El del siglo XXI es el socialismo posmoderno
Como ya logró hace tiempo la aprobación de las leyes descritas, y
no quiere admitir que son malas, ahora el socialismo es algo distinto al del
siglo XX, y un poco más parecido al del XIX. Pone en segundo plano las
legislaciones "social" y anticapitalista, batallas ya ganadas.
Incorpora en su lugar otros puntos nuevos. Ya en una fase más avanzada hacia
la rebarbarización, despliega las "nuevas reivindicaciones"
ecologistas, feministas, indigenistas, globalofóbicas y antidesarrollo. Se
centra menos en el "Welfare" y la redistribución de la riqueza que
en la idea de pobreza bien repartida, inculcada a fondo y masivamente, con
mucha música y lirismo, enfatizando el toque emocional y místico. (Tendremos
la ley de voto infantil, para completar la irracionalización de la política.)
Ahora, en las naciones musulmanas y en la India el socialismo no es ateo; se
cubre de un cariz religioso. Y hasta en Europa y EEUU los socialistas adoptan
la espiritualidad "Nueva Era" (versión actualizada de la antigua
herejía gnóstica, casi permanente plaga de los monoteísmos revelados.) En
la Venezuela presente son notables en el chavismo las expresiones de todas las
religiones sincretizadas, principalmente afroamericana, cristiana,
espiritista-teosófica y Nueva Era, codo a codo con las últimas modas de la
izquierda.
La catequización y sensibilización infunden principios, valores, creencias y
emociones contrarias al comercio libre, la iniciativa individual, la familia
tradicional, la empresa privada, etc.; y favorables al colectivismo y al
estatismo, y a la vida planificada y tutelada por los Gobiernos y sus entes.
No por contradictorias, falsas y dañinas, estas nociones dejan de arraigar
profundamente en los expuestos a su influencia directa o indirecta, sin
contrapeso alguno que al menos equilibre. Más que llenar la panza, el
socialismo del siglo XXI lava el cerebro, y una vez limpio, le pone nuevo
mobiliario y ornato; y lo mismo hace con el corazón. De otro modo, Fidel
Castro -su gran pionero- habría caído cuando acabaron los subsidios soviéticos;
pero no cayó.
El segmento chavista del electorado es eficaz y diariamente aleccionado por
las "misiones", la educación formal, los medios comunicacionales
afiliados a la revolución -escritos y radioeléctricos-, y las frecuentes
reuniones y asambleas en barrios y sitios de trabajo, estudio, recreación,
etc. Si mañana por cualquier razón los ingresos petroleros se reducen, no
habrá de afectarse mayormente el proceso revolucionario.
Parte 2:
Adoctrinamiento
y vacío: II- El marco político de la "unidad de la oposición"
En
la parte anterior vimos las principales exigencias
("reivindicaciones") del socialismo de los siglos XIX y XX ya
convertidas en leyes, hace tiempo. Desafortunadamente: los daños producidos
son horrorosos, aunque las izquierdas no quieren admitir sus verdaderas
causas. Y para tender un manto de encubrimiento y confusión sobre ellas, el
socialismo del siglo XXI consiste casi exclusivamente en lavado de cerebro
masivo, en torno a viejas y nuevas utopías revolucionarias, a cada cual más
destructiva.
El contexto internacional de hoy
Cierta oposición no quiere oír que Chávez lideriza la más
reciente ola de gobiernos izquierdistas en América Latina: los socialismos
del siglo XXI. Gobiernos que no son distintos ni mejores (o "menos
peores") que Chávez; sólo tienen menos poder en sus respectivos países,
y por esa sola razón deben ir con menos ímpetu y énfasis.
Ese aluvión de izquierdas tampoco es producto de las dádivas del Gobierno
venezolano en el exterior. Al igual que el chavismo -todos proceden de la
misma matriz- su auge es consecuencia, efecto y resultado del tremendo fracaso
continental de las llamadas reformas de los '90, de inspiración
"neo" (seudo) liberal, pésimo sustituto de las auténticas reformas
necesarias. No abundaré en este punto -que la oposición no quiere recordar
ni mencionar-; Álvaro Vargas Llosa, José Luis Tapia, Ricardo Valenzuela,
Gilberto Hurtado, John Cobin, Andrés Mejía y otros liberales verdaderos ya
hemos escrito bastante.
Y la ola de izquierdas va mucho más allá de América latina. Recorre todo el
Tercer Mundo, y llega hasta la Unión Europea, el "sistema de la
ONU". Y los círculos llamados radicales y liberales
("progresistas") en EEUU. Con modalidades, temas, agendas y
expresiones no demasiado diferentes. Y causas tampoco muy distintas. Las
experiencias de Rusia y países ex comunistas de Europa del Este p. ej., son
muy similares a las de América latina: a fines de los '90, los últimos
reformistas "yeltsinianos" quedaron atrapados y entrampados en las
ambigüedades, contradicciones y vacilaciones propias de la vía media (o
"tercera vía") apremiada por el Consenso de Washington y el FMI-BM.
Como consecuencia, la gente se puso insatisfecha y descontenta, respondona y
protestataria otra vez. Y entonces, otra vez retornaron los bolcheviques, con
nuevos métodos y nuevos discursos, nuevos bríos y nuevos disfraces.
La Cuarta República le allanó el camino a la Quinta
Catequistas y misioneros de la Quinta trabajan sobre un terreno
previamente abonado por 40 años de "preacondicionamiento" en la
Cuarta. En aquella época:
-- AD y Copei se encargaron de "poner al día" a Venezuela con la
legislación socialista. Y de inculcar la que el gran economista austríaco
Ludwig von Mises llamó la mentalidad anticapitalista.
-- Y la izquierda neta, entonces en la oposición, utilizó sus importantes
cuotas de poder -en los medios, la educación, el arte popular y la cultura-,
para inculcar el socialismo.
Lo nuevo (relativamente) del socialismo del siglo XXI es el mezclote ideológico
ecofemindigenista y globalofóbico; el beligerante y belicoso militarismo como
respuesta a la política de guerra permanente del Gobierno de EEUU; el culto a
la pobreza plenamente asumido; y la religiosidad. Todo lo que es ahora la política
"correcta". Porque lo demás -colectivismo, anticapitalismo,
antiindividualismo-, ya estaba.
Y en cuanto a libreto metodológico, lo que Vladimir Ulianov (Lenin) fue al
socialismo del siglo pasado, es Antonio Gramsci al del presente.
No hay oposición en Venezuela, hay antichavismo
En su mayoría, dirigencias y bases abrazan todavía el socialismo democrático
del siglo XX, especialmente en sus versiones entonces "políticamente
correctas" (post Mayo del '68), cubiertas con los escudos de la
"sociedad civil" (concepto gramsciano), "participación",
derechos humanos en la versión estatista, etc.; estandartes todos plena y fácilmente
digeribles por el chavismo.
Por ello, en lo ideológico el antichavismo se hace difícilmente distinguible
del chavismo, perdiendo cada vez más identidad, apelación, atractivo y poder
de convocatoria, sobre todo entre los indiferentes. Impresiona lo descolorido,
pobre, repetitivo y aburrido de las letanías antichavistas que transmiten los
medios y periodistas de ese bando: no cesan en la pura queja, matizada con
detalles anecdóticos y personales. Sin mostrar alternativa positiva (y hoy la
mera crítica "negativa" se considera pecado), y que además se vea
claramente distinta y opuesta.
Aunque si hubiese otro discurso armado y pronto, los medios difícilmente le
dejarían filtrarse. Algo curioso ocurre con los actuales periodistas
graduados: cuando eran estudiantes, en la Cuarta República, sus profesores
marxistas les metieron bien a fondo en la cabeza que "la objetividad es
imposible". Ahora son profesionales en ejercicio, en su mayoría en la
oposición, y no objetivos. Pero sus ex docentes, en su mayoría en el
Gobierno, ¡les reclaman objetividad!
El segmento de los indiferentes
Mientras la oposición insista en el cambio de jefes y elencos y no
de sistema, cava su propia fosa. Porque para este sistema, ¡el mejor hombre
es Chávez! Sin duda: el más intransigente y resentido, el más decidido e
imaginativo, luce políticamente como el más incansable y combativo, y
esgrimiendo el verbo más encendido y peleador. La oposición no advierte que
si Chávez se "modera", sobre todo en el discurso, como ella quiere,
pierde su apoyo y base de sustentación.
Chávez además es el único actor político que maneja un "relato",
una narración descriptiva y explicativa del pasado, presente y por venir:
colonialismo, explotación, latifundio, exclusión social, imperialismo,
desarrollo sustentable y endógeno, proceso revolucionario, Jesucristo, Bolívar
y el Che Guevara, socialismo, los niños, burocratismo, etc. Son descripciones
y explicaciones en parte contradictorias y falsas, hechas de mucho material
proveído por o durante la Cuarta República; pero mientras no se brindan públicamente
otras, son las únicas disponibles al efecto.
Los indiferentes lo son a la política: gentes desinformadas y desinteresadas
en esa actividad -desde siempre o más recientemente-, que se distribuyen más
o menos uniformemente en todos los estratos socioeconómicos y etarios. Muchos
tal vez votaron por Chávez al principio, y luego se desilusionaron y
desencantaron.
Dado que el relato chavista es único, los indiferentes son fácil presa;
aunque por ahora en su mayoría se sustraen al adoctrinamiento. Sin embargo en
esa dirección se encaminan, poco a poco y en pequeños grupos, atraídos por
las promesas de oportunidades de empleos, contratos o subcontratos, viviendas,
becas, cooperativas, créditos, etc. Buscan alivio a su agobiante condición
económica; pero también a su penosa situación sicológica: el frustrante
sentimiento de verse aislados y fuera del esperanzado entusiasmo que irradia
la corriente ganadora.
Vacío: el trasfondo del cuadro
A lo largo del siglo XX, Venezuela transitó el camino del
socialismo, que Friedrich von Hayek (discípulo de Mises) llamó "a la
servidumbre" allá en los '40, desde el título mismo de un libro profético.
Todas las clases sociales venezolanas, y todas las dirigencias, altas,
intermedias y de base -unas más, otras menos- fueron imbuidas del socialismo
educativo, económico, político y sicológico. (Ahora simplemente se agrega
el socialismo militar y religioso.) Nadie pudo escuchar "la otra
campana". Nadie conoce otro relato.
En
consecuencia, no hay otras corrientes políticas o de pensamiento en Venezuela
que no sean de izquierda, más dura o más blanda, más vieja o más nueva.
Existe un inmenso vacío en los espectros ideológico y político de la
sociedad.
El socialismo tiene una lógica progresiva y de radicalización cada vez más
acentuada: después de fracasar las versiones blandas, les llega siempre el
turno a otras más duras, con dosis más fuertes de la misma medicina. A su
vez también fracasan, y llegan nuevas tropas frescas al relevo, con
"remedios" aún más radicales. Sin expresiones netamente liberales
capaces de enfrentarles, las naciones siguen el camino de la servidumbre que
les marcan las izquierdas una tras otra, senda que Hayek caracterizó como de
cuesta abajo. Porque la corriente te lleva. El socialismo es la corriente; y
como las socialistas son las ideas-ambiente, tú ni te das cuenta que estás
dentro, como parte del problema y no de la solución.
Por eso apuntó el justamente célebre Cardenal inglés John Henry Newman en
su autobiografía de 1864: "Crecer implica haber cambiado. Sólo los
peces muertos nadan a favor de la corriente". Esto escribió un sacerdote
que cambió del protestantismo al catolicismo. (Por cierto, Newman también
entabló una sonada polémica con el Pbro. Charles Kingsley.)
¿Mediocres o peligrosos?
Otro cura católico, francés, escritor, director de cine y monje
dominico (como Tomás de Aquino) escribió un libro estupendo a favor del
capitalismo liberal. Se titula: "¿El capitalismo? ¡Pero si es la
vida!" Es Raymond-Leopold Bruckberger, y la edición francesa de su libro
es de Plon, 1983.
Bruckberger reproduce un exquisito diálogo de su paisano el escritor Georges
Bernanos -también de derecha aunque no liberal-, tomado de "Los grandes
cementerios bajo la luna". La de Bernanos es una obra de 1938, pero el diálogo
sirve para explicar la aplastante victoria de Francois Mitterand en 1981: el
triunfo de los peligrosos (la izquierda) sobre una derecha muy pobremente
representada, mediocre. (Por cierto, ¿tú creías que todos los intelectuales
y artistas eran de izquierda, ¿sí? Pues, no, sólo que a los de derecha nos
aplastan ...)
A mí me parece que el diálogo tal vez le cabe a Venezuela también:
- ¿Cuál es la doctrina de Ustedes, la derecha?
- No tenemos doctrina. "Contra lo peor" es el grito que nos une.
- Pero entonces Ustedes son muy mediocres ...
- ...Y también la izquierda; ¡pero no dude que además es muy peligrosa!
- Ustedes oponen lo mediocre a lo peor, como me imaginaba. Pues sepan que la
Francia preferirá mil veces lo peor y más peligroso a lo mediocre, porque al
menos con lo primero hay la posibilidad y el riesgo de cambiar; y con lo
mediocre, jamás.
Comenta Bruckheimer que Bernanos no ignoraba que el cambio puede ser para peor
o para mejor; sólo está explicando la psicología de las masas.
Moderados y extremistas
Cuando las masas oyen de la dicotomía entre capitalismo y
socialismo, y que en ambos bandos hay supuestos moderados y extremistas, ellas
pueden seguir una lógica muy simple, pero muy realista también, dentro de
sus premisas:
¿El capitalismo es bueno o es malo ...? Si es malo, tan malo como dicen,
entonces no queremos nada. ¿Por qué habríamos de querer algo malo, siquiera
moderado? Nada de nada. ¿Y el socialismo es bueno o es malo? Si es bueno, tan
bueno como dicen, entonces lo queremos todo y entero. ¿Por qué moderado?
Así es como una vez agotadas las posiciones intermedias, las masas llegan fácil
y prontamente al extremo. Cosa que no comprenden los políticos profesionales,
cuya necesidad de negociar les inclina al centro y a las medias tintas, como
por ley de gravedad.
La unidad de la oposición
Harto difícil por las diferencias personales y de ambiciones, muy
lejos de perjudicar a Chávez, le favorece ampliamente. Porque aún en el
supuesto de alcanzarse, lo más que logra es:
1) Reducir (a dos) las opciones disponibles a los indiferentes, ambas muy
parecidas en el fondo, lo cual les inclina peligrosamente por la ganadora.
2) y arrimar todos los bolos del conjunto opositor, y tenerlos ahí bien
arracimados en un solo y único montón, para que Chávez le dispare una sola
bola y lo desbarate.
¡Eso es otro tiro al piso para el Comandante!
Dos o tres o cuatro corrientes de oposición en cambio, obligarían al
chavismo a manejar diversas estrategias y discursos en planos paralelos, como
quien dispara varias bolas a diversos blancos, ajustando los tiros a los
distintos puntos. Es obvio que esta política es mucho más sofisticada,
exigente, costosa y de resultados más improbables que la anterior. No tan
segura.
Parte 3:
LA
SALIDA: Condiciones de una Convocatoria a la Abstención
Entonces, ¿no hay salida? Sí la hay: quitar la vista del corto plazo, y
edificar una fuerza de derecha capitalista liberal coherente, comenzando con
panfletos para despejar los malentendidos. Y más allá de la mera crítica,
proponer otro futuro. ¿Cuál? La civilización en lugar de la barbarie: un
Estado limitado, no socialista, en una sociedad liberal, productiva y rica.
¿A quién debe ir dirigida la nueva propuesta?
Pues al grueso del pueblo. Al cual es cierto que no le está yendo
bien en la Quinta República; pero tampoco le fue bien en la Cuarta, y no
guarda buenos recuerdos de aquel pasado.
Porque pese a las amplias y universales promesas del socialismo -jamás
cumplidas- el estatismo es su concreción; del cual sólo disfrutan los
"bien conectados". La Cuarta tuvo los suyos, y la Quinta también,
pero son otros, distintos: han cambiado los grupos "bien
conectados".
¿Y el grueso del pueblo? Sigue sin conectar. No obstante, el socialismo
siempre renueva sus promesas, y con ellas las esperanzas y expectativas
populares. ¿Por qué? Simplemente porque el pueblo no conoce la verdad real
de la Economía Política. Ingenuamente, cree que "Aquí siempre mandó
la derecha", y que "EEUU nos explota". Hay que explicarle todo.
Pero una Convocatoria a la Abstención Electoral puede ser un buen comienzo
para explicarle; y para proponerle otro futuro.
Cambio para mejor: el futuro bueno
El capitalismo liberal, la riqueza para todos, opuesto a la vez al
mercantilismo -capitalismo para pocos- y al socialismo -pobreza para todos
excepto los mandamases-; pero todo bien explicado. En panfletos para los temas
de la economía; y los morales y políticos, religiosos, educativos, etc.
Palabras sencillas, claras y fuertes, contraponiendo relato a relato,
propuesta a propuesta, resultado con resultado. Una campaña política es
ideológica; es más que una campaña electoral, y mucho más que una campaña
publicitaria mediática.
Derogación de las leyes socialistas, mostrando y explicando sus perjudiciales
resultados. Y anunciando los sobrevinientes como consecuencia de eliminarlas:
multiplicación de la actividad económica, empleo, ingresos sólidos (moneda
dura), bienestar, educación mejor, etc.; y todo de inmediato, sin esperar
hasta las calendas, como dicen las propuestas "neo" liberales. No es
lo de antes ni lo de ahora. Algo así como Chávez en los '80 contrapuso a la
"Agenda Venezuela" calderista y a los otros proyectos su propia
"Agenda Alternativa Bolivariana", en las antípodas -al menos en el
papel-, en el otro polo, el "Polo Patriótico". Y le fue tan bien
que no se baja de allí.
La oferta ha de ser radical, no "agua tibia" otra vez, eso ya no
funciona más. Con contenido ideológico, contrarrestando los efectos
acumulados y combinados del adoctrinamiento chavista y del preadoctrinamiento
anterior; no meramente "pragmática", eso ya tampoco funciona. Su
encabezado podría ser como lo pone mi amigo Guillermo Rodríguez:
LA SEXTA REPÚBLICA: LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA
No digo que sea fácil. Pero no hay otra salida. Aunque Chávez nos hizo un
gran favor: nos terminó de quitar de encima las "terceras vías"
... y así nos allanó el camino, pues.
Convocatoria a la Abstención Electoral para 2005
¿Cuáles son las posibilidades y condiciones de éxito?
En ningún caso la abstención será general, dado que hay muchas personas con
aspiraciones de ser Concejales y miembros de Juntas Parroquiales; y se creen
-fundadamente o no, es otro punto- con mucho apoyo y posibilidades de ganar en
su localidad.
Pero la Convocatoria fracasará si se maneja en los términos convencionales
que enseguida se describen como Hipótesis 1. Porque aún no siendo unánime,
puede ser un éxito o no, dependiendo de quiénes convoquen y cómo; y -sobre
todo- de la oferta y los argumentos; el "target" (destino, público
objetivo) y el modo y forma de llegarle. Veamoslo en dos hipótesis:
Hipótesis 1
Convoca la misma oposición de siempre, con los portavoces de
siempre, y por los consabidos medios de siempre. Asoman las mismas caras
desgastadas por tantos fracasos, asociadas a la Cuarta República y a malos
recuerdos.
Con el coro repetitivo de siempre: los "sesudos" articulistas y bien
conocidos "analistas" del elenco estable y favorito de los medios
opositores. Argumento: falta de garantías, eventual fraude electoral. Lo
mismo de siempre: anecdótico, intrascendente y personalista. Y de pura crítica
al chavismo. Mediocre. Ningún desafío.
No será atractivo para los indiferentes. El chavismo fácilmente impondrá su
argumento principal: el carácter minoritario de la oposición, que representa
el pasado. Y llamará a una concurrencia masiva de los patriotas para votar
por los candidatos chavistas, demostrando la enorme magnitud de sus huestes y
partidarios, derrotando así otra vez más a la oligarquía, al imperialismo y
a Bush y Condolezza ... etc. Inventará otro nombre para esta nueva batalla, y
reeditará su fraseología, iconografía, vestuario y consignas de siempre,
que repetirá con su conocida e incansable insistencia, acompañada con letra
y música de Alí Primera.
Y ganará, como otras veces. Conclusión: todos veremos otra vez la misma película.
Final no feliz: acusaciones, quejas y denuncias de fraude -y pruebas muy
discutibles-; más procesos tribunalicios orientados mediáticamente, y más
judicialización de la política -que ya la hay en demasía ...-; y los
consabidos lloros a la OEA y al Centro Carter.
Hipótesis 2
Pero supongamos otra cosa. Una vez escuché a alguien en una fiesta:
"Beba o no beba de todos modos me llamarán borracho, así que ... ¿por
qué no echarme unos palitos?" (Al momento de decirlo lucía sobrio,
después no sé porque lo perdí de vista.) Chávez y los chavistas nos dicen
a la oposición que somos el "neo"liberalismo y el capitalismo
"salvaje", y que queremos resolver todo con el mercado, así los
opositores sean de centroizquierda, como casi todos de hecho lo son (y por eso
callan ante Chávez: "el que calla otorga" ...)
Bueno, si lo van a decir de todas maneras, ¿por qué no asumirlo?
Pero: en primer lugar, en vez de las figuras conocidas, "de
prestigio" (¿?) en esta Hipótesis quienes convocan son nombres,
apellidos y caras nuevas, frescas, desconocidas; no las que aparecen siempre
en los medios. Con nuevas etiquetas y sellos, desconocidos hasta ahora. Nuevos
logos. Incluso nuevos sitios de reunión. Pero sobre todo, nuevos diskettes.
Libretos nuevos para actores nuevos
Comenzando por decir que Venezuela no necesita nuevos Concejales ni
nuevos miembros de Juntas Parroquiales. Necesita un nuevo sistema, un cambio
político radical en pro de la civilización y a favor de la riqueza para
todos. Un Estado limitado en una sociedad liberal. Que no es posible no ya sólo
con el actual CNE, sino con la actual Constitución y Legislación.
Explicando que la Convocatoria abstencionista es el punto de partida para la
presentación y transmisión de un mensaje de derecha coherente, que comience
por despejar malentendidos, aclarando términos y conceptos. Mensaje dirigido
no sólo a los simpatizantes de la oposición sino también a los del
chavismo, y muy especialmente a los indiferentes; y todo de un modo muy explícito,
transparente, sin esconder nada. Por ejemplo: decir que la Convocatoria a
Abstención en 2005 es "el ensayo general" para las Elecciones
Presidenciales del 2006.
Ese mensaje tiene que proponer otro futuro, más allá de la sola crítica, de
la queja por la falta de garantías electorales y todas las otras quejas de la
oposición tantas veces derrotada. ¿Cuál futuro? La civilización, no la
barbarie. Otro Estado, no socialista; la sociedad liberal. Mostrando las
razones por las cuales no cabe en el marco de la Constitución y la Legislación
actuales.
Estrategia nueva
Mucha gente ve y oye a Chávez despotricar contra el capitalismo
todos los días. Algunas personas, sabiendose en no buenas condiciones
laborales, económicas, etc., en silencio y muy en secreto en sus cabezas se
preguntan: "Bueno, y si Chávez dice que eso del capitalismo es tan malo,
¿será malo de verdad? Estando tan j ... ¿Qué tendría yo que perder?"
La estrategia es antagonizar polarizando, metiendo a Chávez y a la oposición
desgastada en una misma bolsa, con dos etiquetas. Una dice: EL PASADO. Otra
dice: LA IZQUIERDA. Conclusión: es lo mismo. En esta Hipótesis 2 la
Convocatoria abstencionista incluye una oferta atractiva, novedosa, distinta:
capitalista de mercado libre. Quien se abstiene debe saber que lo hace para
enviar un mensaje al Gobierno, a la oposición fracasada, a Venezuela y al
mundo.
Mensaje nuevo y sistema nuevo
El mensaje es: "Quiero el futuro bueno, el capitalismo liberal,
la riqueza para todos". Traducido, p. ej. "La Sexta es la República
Liberal". "El futuro es la Derecha". El sistema que Chávez
tanto antagoniza y sataniza. Pero ofertado y propuesto por sus partidarios
esta vez, no caricaturizado y desfigurado malintencionadamente por sus
adversarios para demonizarlo.
El mensaje es: "Cambio de sistema". Libre mercado, el sistema
opuesto, explicado en panfletos tipo tríptico (o díptico); incluyendo todas
las críticas a los fracasos de los impostores de los '90: Pérez, Salinas,
Menem y compañía.
Entonces, siendo los objetivos, nacionales, ¿cómo participar en una elección
municipal ...? En esta Hipótesis 2, las justificaciones para la abstención
salen prácticamente solas ... es la consecuencia política lógica de quien
toma esas posiciones. No es necesario entrar en la interminable discusión del
fraude o no fraude. Porque:
¿Qué importa concejos municipales y juntas parroquiales? Lo que hay que
cambiar es la constitución y las leyes. Eso es lo importante. Incluso más
que otra elección presidencial en 2006.
Ideas y lenguaje no convencionales
La Convocatoria da a conocer y difunde una nueva Agenda para
impulsar, a partir de la privatización popular de la industria petrolera con
acciones ("Yo quiero ser dueño con papeles, ¿y tú?") Y de la
educación, medicina y servicios sociales privados, pero con tiquetes
(vouchers) para los pobres.
Sirven las ideas -prácticamente desconocidas en Venezuela- de libertarios y
neoconservadores: Georg-Guido Hülsmann, Hans-Hermann Hoppe, Tom Bethell, Joe
Sobran, Lew Rockwell, etc. Y de los liberales cristianos, tanto católicos
como protestantes y evangélicos. Hay mucha literatura muy inspiradora, vieja
y nueva, americana y europea, impresa y en Internet. Puede propagandizarse y
divulgarse. Para ideas nuevas, lenguaje nuevo, terminología no habitual.
No hablo de una campaña de las de siempre, encargadas como siempre a los
"profesionales" de las agencias publicitarias; ya han demostrado mil
veces que no sirven para nada. Sus anodinas cuñas no convencen a nadie.
Porque son "agua tibia". Llegó la hora de responderle a Chávez con
sus mismas armas: hay que llamar a los ideólogos. Buscar al Guillermo García
Ponce de la derecha; pero al auténtico, no a cualquier impostor.
Hablo de una campaña panfletaria; con panfletos. Y stickers como: "Yo no
soy rico pero quiero serlo"; "La izquierda es el pasado";
"Nada con el pasado"; "Yo soy de derecha, ¿y tú?";
"Quiero ganar dinero y vivir bien sin depender del Gobierno";
"Soy realista: soy liberal"; "La derecha no es lo que la
izquierda dice"; "La izquierda no es lo que la izquierda dice";
"Más que votar, quiero el capitalismo"; "¿Por qué no la
derecha? Después de todo es lo único que nos falta probar..."; "Qué
puedo perder?"
Los interesados pueden consultar, entre otras:
www.cato.org, www.mises.org, www.lewrockwell.org, www.libertyhaven.com
Eso es todo. Les haya gustado o no, e independientemente de que lo
consideremos algo muy improbable, espero les haya sido de servicio. Y muchas
gracias por su amable atención.
(*)
Académico asociado del Instituto de Libre Empresa (ILE)
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