|
MI HÉROE, MILTON FRIEDMAN POR RICARDO VALENZUELA* |
|
En
la vida del ser humano, hay fuerzas que acuden para ser parte de los
ingredientes que forjan sus valores, ideas, creencias lo que, como el
combustible en los motores, producen la acción humana para generar
resultados. Una de esas figuras acudiendo para pincelar mi mente liberal,
se llamó Milton Friedman, en mi opinión, el economista más brillante de
la historia. Habiendo
asistido al Tec de Monterrey cuando el Keynesianismo aprisionaba al mundo,
mi encuentro con las ideas de esta gran mente fue superficial y muy breve.
Los mercados libres, especialmente en México, eran el demonio encarnado
en un mundo secuestrado y oprimido por los enemigos de la libertad.
Cuando, a principios de los años 70, el presidente Nixon afirmara;
“ahora todos somos Keynesianos,” solamente surgía una disidente voz,
la de Milton Friedman afirmando con fortaleza: “YO NO.” Siendo
un joven banquero, a principios de los años 80 recibía yo un
entrenamiento en el Bank of America de California, en esa época el banco
más grande del mundo. En una de mis incursiones mensuales a dicha
institución, los Dioses de la fortuna me bendecían cuando mi tutor, Bob
Malone, me invitaba a una conferencia impartida para la alta dirección
por un economista llamado Milton Friedman. Se
iniciaba así mi romance intelectual con ese gran hombre, que sólo
terminara con su fallecimiento el día de ayer. El tema de la conferencia,
era los problemas que enfrentaban los bancos en EU ante un desconocido fenómeno:
Stagflación. Una enfermedad que producía algo nunca visto; recesión
mezclada con inflación y altos niveles del fatal desempleo. Aun cuando
los síntomas eran dolorosos y muy visibles, ante la angustia del mundo
entero no se habían identificado sus causas. Ello sería una más de las
grandes aportaciones de Milton Friedman para barrer el Keynesianismo. La
conferencia iniciaba y, luego de resumir los pesares económicos que los
EU enfrentaban ante administración de Carter, el maestro sorprende al
auditorio cuando afirma: “Pero los verdaderos problemas de nuestros
bancos no residen en este país sino en el resto del mundo. Los cinco
bancos más grandes de los EU, portan en sus carteras préstamos
superiores a su capital y reservas otorgados a países en bancarrota.”
Se produce entonces un silencio sepulcral, hasta que un valiente exclama
preguntando. “Países quebrados ¿Cómo cuales?” El maestro con su
suave contextura responde: “No tenemos que ir muy lejos, en nuestro
continente contamos con dos buenos ejemplos, Brasil y México.” Ante
lo que me pareció ya un histérico auditorio, el maestro procede a
explicar, primero, el por qué calificaba a estos países en bancarrota y,
segundo, expirando su gran sabiduría, pasaba luego a presentar el debido
tratamiento para los comatosos enfermos advirtiendo, el no seguirlo, los
condenaba a una larga pasión. Sin embargo, esto deberá ser tema para
otro escrito pero lo que puedo afirmar, es que las palabras del maestro
fueron el certero anuncio de un futuro ya asechando. Sólo quiero
mencionar uno de sus ingredientes; libertad de elegir y responsabilidad de
asumir. El
WSJ afirma hay figuras públicas cuyos obituarios pueden ser escritos con
gran anticipación, pero Milton Friedman no fue una de ellas. El
economista del siglo XX, había obtenido el premio Nobel en 1976 y una de
sus obras clásicas; Capitalismo y Democracia, había sido publicada hace
casi 50 años. Sin embargo, habiendo fallecido a sus 94 años, hasta sus
últimos momentos permaneció activo pensando, escribiendo y explicando cómo
la economía afecta al mundo. Odiado
por todos los enemigos de la libertad, entre otras cosas, por la publicación
de otra de sus magnas obras: Historia Monetaria de los Estados Unidos. En
ella contradecía al establishment y, con genialidad, demostraba el mito
de la falla del mercado provocando la gran depresión, exhibiendo lo que
en realidad había sido uno de los clásicos eventos de malas políticas
económicas del gobierno. Cuando el FED, ya en su papel de manipulador, en
el preludio del derrumbe bursátil en 1929 provocara una contracción de
la oferta de dinero, convertía un evento financiero manejable en una
penosa catástrofe económica que cambiara el mundo. Me
honró al permitirme mantener comunicación con él y, en 1996, recibía
respuesta a una de mis cartas buscando su orientación en mi cruzada para
sembrar sus ideas en México. En mi carta, al referirme a la historia de
los EU como el modelo para México, tajantemente me responde. ”En esta
ocasión solo tengo un consejo par ti. Al hacer referencia a la historia
de los EU como el modelo, estás equivocado. A no ser que te refieras a el
siglo XIX y la primera parte del siglo XX. Porque desde 1933, los EU ha
transitado hacia la dirección que México llevó a sus extremos. El
gobierno ya dispone del 50% del ingreso nacional a través de gasto,
regulaciones, mandatos y recuerda, there is not a free lunch. El mejor
ejemplo para México no lo encontrarás en EU, si realmente quieres ver
mercados libres produciendo riqueza, asómate a Hong Kong.” En
Julio del 2000, me enviaba otro comunicado expresando: “Espero que tu
optimismo en relación a esta elección sea justificado. México tiene el
potencial para convertirse en una sociedad libre y prospera si solamente
forman las debidas instituciones. Tu y otros mexicanos que han vivido en
este país, son un recurso valioso para impulsar el país hacia esa
dirección.” Hablé
con él hace unos meses para felicitarlo por el premio establecido en su
nombre por CATO, y con orgullo me informaba el ganador había sido el ex
presidente de Estonia, Mart Laar, explicándome: “Durante
los últimos diez años, el PIB de Estonia ha crecido al 8% y su ingreso
per capita alcanzó los $16,000 dólares anuales. Un incremento de casi un
100%.” En México, la economía crecía a menos del 4% y el ingreso per
capita se situaba en $7,000 dólares. En 1988, México lucía un ingreso
doble que el de Estonia pero hoy, se ha convertido en menos de la mitad. Le
hago otra pregunta ¿Por qué Estonia pudo y México continúa atrapado en
su pantano? Su respuesta fue tajante: “Porque Estonia, a diferencia de México,
ha conocido el dolor, la pobreza y la esclavitud bajo el régimen
comunista. Ello provocó la formación de una sociedad civil sedienta de
libertad y, armada con una repulsión hacia el abusivo estado, luchó por
su causa liberatoria.” Le
pregunto ahora ¿México tiene que llegar a sufrir de esa forma para
encontrar el camino? Silencio y luego la sentencia: “Desafortunadamente
puesto que, me parece que durante los últimos 200 años no han aprendido
la lección y la frontera con EU, no ha permitido opere la creativa
destrucción de los mercados, como sucedió en la URSS.” Adiós
al sabio maestro, al amigo y a un gran hombre. |
|
OFICINA DE ILE |
|
INSTITUTO DE LIBRE EMPRESA (ILE) Free Enterprise Institute Lima,
Perú Realice una donación (click aquí) |