LIBRO EN PROGRESO


CÓMO SE ENTRONIZA Y JUSTIFICA UNA DICTADURA MUNDIAL

El Super-Gobierno de la ONU, o el estatismo globalizado

(títulos tentativos)

Autor: Alberto Mansueti  

 

Cualquier ayuda para el financiamiento de esta investigación y la impresión será bienvenida. Escribanos a info@ileperu.org 

 

Descripción:

El gran público no lo sabe, pero los Gobiernos ya no tienen el trabajo de idear y diseñar las políticas estatistas: para eso están las Agencias de la ONU. Eso vale para las políticas “de población”, y “antidrogas” y “anticrimen”, y asimismo “anticíclicas” (intervencionismo económico); para la educación y la medicina estatizadas, incluyendo todos sus detallados programas de indoctrinamiento y control; y también para las regulaciones de toda clase: laborales, bancarias, financieras, ambientales, y hasta familiares; para los subsidios agrícolas, el proteccionismo arancelario y los “derechos antidumping”; a más de toda suerte de impuestos “selectivos” y “progresivos” … y las otras herramientas de intromisión, dirigismo y controlismo gubernamental en todas y cada una de las esferas de la vida privada.

 

El siglo XX lo fue del estatismo y a la vez de su rotundo fracaso. En país alguno tuvo éxito variante alguna del estatismo, aunque todas ellas fueron ensayadas en todas las naciones, de uno a otro extremo del orbe: desde el comunismo y la socialdemocracia hasta el nazifascismo, pasando por el newdealismo, el laborismo, las “terceras vías”, y las casi infinitas modalidades afroasiáticas y latinoamericanas de populismo tercermundista. Y siempre con enormes y trágicos costos materiales y humanos.

 

 

¿Qué dicen los estatistas de su fracaso?

 

¿Qué respuesta dan ahora los estatistas del siglo XXI? Responden nada menos ¡Que los problemas son “mundiales”, y por eso no puede resolverlos ningún Gobierno nacional! ¡Éstos gobiernos nacionales deben ceder su soberanía a un Super-Poder único mundial, que legisle y gobierne “en nombre y representación de la Humanidad”. En la “Carta de la Tierra” -Marzo de 2000, actualizada en la cumbre de Johannesburgo en 2002-, se declaran o reflejan todos los principios básicos, objetivos y estrategias del proceso de globalización del estatismo. Según Maurice Strong -Alto Comisionado de la Carta e ideólogo dominante en el asunto-, “estos principios también están basados en la ciencia contemporánea, las leyes internacionales, y en lo más profundo de la filosofía y la religión.”

 

El siglo XX asistió a una continua expansión del estado en fines y objetivos, funciones, competencias y poderes, recursos, gastos y personal. Esta expansión requería una justificación ideológica para legitimarse, y las filosofías y “ciencias sociales” estaban allí, doblegadas y de rodillas, prestas a su servicio. Incluso las bellas artes brindaron su inapreciable colaboración.

 

Lo que vemos ahora, alboreando el siglo siguiente, es la continuidad del proceso de expansión estatal, ampliada en su alcance físico, extendida en sus materias, y “profundizada” en sus fundamentos. ¡El Estado Único Mundial se dirige finalmente a ocupar el lugar de Dios!

 

 

¿Por qué la expansión del estado sigue su curso, aparentemente indetenible?

 

No es de extrañar que expresiones cada vez más duras del estatismo sigan a las menos radicales o extremas. Los estatistas siempre toman la enfermedad por remedio; de allí que ante el fracaso de toda modalidad o fórmula estatista, la “solución” propuesta sea siempre una dosis mayor de Gobierno: más reglamentos, más controles, más dinero en impuestos, más lavado de cerebro-; “más de lo mismo”. Este es el primer factor explicativo a considerar. Por esta misma razón es que en el siglo XX absolutamente todas las especies de estatismo desfilaron una tras otra, desde los tímidos y “rosados” fabianos de los ’20 hasta los posteriores y terribles Hitler, Stalin, Mao Ze Dong y Pol Pot.

 

Esto que vemos hoy también es más de lo mismo, pero en dimensiones globales. Es una reedición muy ampliada -por su alcance geográfico omniabarcante- de aquella idea platónica de la dictadura de los “ilustrados”. Es la monstruosa “ingeniería social” que proféticamente denunciara Hayek, pero ahora a escala planetaria, ¡lo cual la hace aún más temible y espeluznante! El actual Super-Gobierno europeo -con su moneda, su Banco Central, su bandera, su himno y su adoctrinamiento, todo muy orwelliano-, es apenas una muestra adelantada.

 

Hay un segundo factor que explica este proceso, y es que no halla a su paso resistencia eficaz, comenzando por la resistencia intelectual, que ha de ser siempre la primera. Quienes deberían oponerse se encuentran sumidos en grandes confusiones y lagunas. Unos pocos conocen de economía lo suficiente como para saber que el estatismo es el padre de la pobreza, pero ignoran sus fundamentos filosóficos y religiosos (¿quiénes son los padres del estatismo?), y se debilitan hundidos en el relativismo y el indiferentismo; por su lado, los pocos con formación filosófica bastante son prácticamente analfabetos económicos. Y estos son sólo algunos ejemplos.

 

Por fin, el tercer factor es el incontenible e insaciable afán de poder, que como un morbo aparentemente incurable aqueja a ciertas personas y grupos. Mucho escriben las izquierdas contra el afán de lucro; pero nada contra el ansia de poder, pasión mucho más vil y peligrosa, y tan antigua como la humanidad. Ya en el libro del Génesis, la Biblia informa sobre el autor de la Torre de Babel: Nimrod, “el primer poderoso”; es decir, el primer hombre que se creyó intelectual y/o moralmente superior a sus congéneres, y por tanto con derecho a mandarles y ordenarles. Parece que hasta ese momento los miembros de la humana raza se consideraban pares entre sí, y a nadie se le había ocurrido esta idea de ser más que los otros.

 

 

Los SuperMinisterios

 

Autores firmemente opuestos a esta globalización del estatismo como Michel Schooyans, nos advierten contra las agencias de la ONU -la sopa de letras: PNUD, ONUDI, PNUMA, FMI, BM, OIT, FAO, UNESCO, OMS, etc.-, ya son como Super Ministerios mundiales de población, salud y reproducción, ambientalismo, ciencia, educación e información, planificación y producción económica, trabajo, agricultura, finanzas, cultura y religión, etc. En tanto el totalitarismo se refina -y se hace tecnológicamente más viable y expedito-, absolutamente todos los aspectos de la vida humana pretenden ser regulados y controlados, hasta los aspectos más personales e íntimos.

 

Es esta la última edición del estatismo, la más totalitaria y extrema, la más repelente … y la que requerirá de mayor lucidez, decisión y heroísmo para ser combatida. Enfrentar la tiranía mundial del siglo XXI es la tarea y reto de los auténticos amantes de la verdad objetiva y los valores trascendentes, la libertad personal y el Gobierno limitado. ¡Tremendo desafío! Nos va en ello no sólo la libertad sino la vida, porque quienes presentamos resistencia ya estamos siendo a efectos prácticos borrados del mapa, y declarados inexistentes o no personas por todos los medios de antieducación, desinformación e incomunicación, plegados al Pensamiento Único, que son casi todos.

 

 

¿Por dónde debemos empezar?

 

Por salir nosotros primero de nuestros propios malentendidos, enredos y confusiones. Más que investigar y documentarse, lo que toca es rastrear casi detectivescamente este “grande imbroglio” desde sus principios mismos. Y en todos sus contenidos, sin excepción.

 

 

Rasgos distintivos, orígenes y causas del proceso

 

Los comienzos de lo que ahora emerge plenamente datan de antaño. Y hay elementos diversos -al punto que ciertas contradicciones no pueden esconderse-, que es preciso reunir, como las piezas de un rompecabezas, con paciencia y mucho cuidado de no confundir los productos con sus etiquetas:

 

-- hay ideologías políticas: ecologismo, feminismo, indigenismo, neo malthusianismo, tercermundismo y demás platitudes de la “política correcta”;

 

-- hay justificaciones seudocientíficas: conductismo, y positivismo en sus vertientes sociológica y jurídica, a más del “positivismo lógico”, y la infaltable vulgata económica neomarxista;

 

-- hay bases filosóficas: el posmodernismo, y las corrientes anteriores que a su vez le son convergentes, como p. ej. escepticismo y nihilismo, romanticismo irracionalista, nominalismo y relativismo;

 

-- hay fundamentos religiosos: la New Age y todos los viejos credos que le son tributarios, como repaganización, ocultismo, panteísmo gnóstico (muy obvio en el ecologismo materialista-evolucionista, y su endiosamiento de la “Madre-Tierra”), y “nueva espiritualidad” (muy obvia p. ej. en el críptico “meditation room” de la sede neoyorkina de la ONU);

 

-- hay visibles centros de poder e influencia: Consejo de Relaciones Exteriores, Club Bilderberg, Comisión Trilateral; y también hay -aunque Ud. no lo crea- menos visibles sociedades secretas, como la de los “Iluminati” de Baviera, que se remonta al s. XVIII (no es una “teoría” conspiratoria, ¡es un hecho!!)

 

 

Preguntas para responder

 

Este libro, no excento de humor, pese a lo terrorífico del tema -y que incluye ficcionalizados diálogos, informes periodísticos y narraciones en primera persona, para darle mayor interés literario- cambiará por completo su visión de los asuntos mundiales, y le ayudará a salir de la desinformación. Captará la importancia de hacerse ciertas preguntas, a las cuales podrá Ud. mismo responderse, algunas sobre tópicos más trascendentes, otros aparentemente más nimios. Unos pocos ejemplos:

 

1) ¿Por qué los programas que recomiendan y apoyan el FMI y el BM no apuntan decididamente al libre mercado? Estos organismos multilaterales -y el resto de las agencias del “sistema de la ONU”- apuntalan con toneladas de dinero los fracasos y despilfarros de unos enormes, corruptos y a menudo tiránicos Gobiernos dirigistas del Tercer Mundo. ¡Con esa plata les evitan el verse obligados a emprender verdaderas reformas de mercado! Sin embargo, ante una opinión pública muy desorientada y confundida los multilaterales aparecen como paradigmas del “capitalismo liberal” -junto al Gobierno Federal de USA, sus agencias ejecutivas y sus tribunales judiciales-, todo lo cual dista mucho de la realidad.

 

2) Y más en general, ¿por qué los documentos, programas, acciones y propaganda de las agencias onusinas apuntan decididamente al control político de todas las actividades humanas, tanto económicas como no económicas? Paso a paso y ramo a ramo, este control político está pasando de los Gobiernos nacionales al Gobierno Mundial, cuyos dictados siguen pautas ideológicas muy claras y específicas -la “política correcta”- que nos imponen tanto por coacción como por adoctrinamiento mental.

 

3) ¿Cuáles son los fundamentos intelectuales? Aunque con raíces remotas rastreables en la Antigüedad, los monstruosos y sangrientos totalitarismos del siglo XX fueron ideológicamente incubados en el XIX. Parece que las malas ideas, una vez completamente desarrolladas, tardan unos 100 años en producir sus pésimos frutos. Malaprovechando la prosperidad, paz y libertad decimonónicas, que les permitía enseñar y escribir con comodidad, todos los “grandes pensadores” de aquel siglo coincidieron en minar y destruir sistemáticamente la confianza en el conocimiento de la realidad tal cual es, en la libertad humana individual, y en el concepto de Gobierno restringido a unas pocas funciones específicas. Así abrieron paso a crueles dictaduras colectivistas que endiosaron la voluntad sobre la razón, y organizaron todas las guerras, persecuciones y carnicerías humanas que mancharon la recién pasada centuria. Las corrientes de pensamiento predominantes en el siglo XX fueron más allá, y “deconstruyeron” la realidad misma, pavimentando el camino al arbitrario y caprichoso “Nuevo Orden Mundial”, a cuyo despuntar asistimos.

 

4) ¿Cómo se integran en este nuevo esquema de poder mundial los Mugabe, los Castro y los Chávez? ¿Por qué la candidatura de Federico Mayor Zaragoza al Premio Nobel de la Paz -el ex mandamás de la UNESCO- es promovida nada menos que por Fidel Castro? El arreglo fue en La Habana, en ocasión del Segundo Encuentro Internacional de Economistas, en Enero de 2000. El español Mayor Zaragoza es uno de los más emblemáticos partidarios de la versión onusina del “Nuevo Orden Mundial”, y el fidelismo, uno de sus más obvios beneficiarios.

 

5) ¿Por qué Henry Kissinger impulsa el fútbol? ¿Por qué el Banco Interamericano de Desarrollo se ha asociado a esta promoción, y con él su dinero? Porque el fútbol es el más colectivista de los deportes; de hecho los políticos ponen el “buen ejemplo” de las oncenas futbolísticas como modelos de comportamiento a seguir por todos los “entes colectivos”. Kissinger y Pelé reunieron en Mayo de 2000 a más de 300 personalidades, empresarios e inversores en el Seminario "El futuro de las inversiones en fútbol en las Américas" en la sede del BID (Washington, D.C.) Su Presidente, Enrique Iglesias -otro notorio jerarca mundialista-, declaró: "no hay barreras cuando habla la pasión humana". Y Kissinger: “el entusiasmo que despierta el fútbol debe ser organizado y canalizado apropiadamente.”

 

6) ¡Este libro también le ayudará a entender bien los filmes de Hollywood! Salvo excepciones como Reagan, Charlton Heston o Schwarzenegger, todos los actores y actrices, libretistas, productores y directores son de la ''izquierda dorada'', artistas multimillonarios que simpatizan con el Che Guevara y Rigoberta Menchú ¡precisamente porque son riquísimos! Quieren hacerse así perdonar por el público los millones de dólares que se embolsan cada año con películas “antisistema”. Martin Sheen por ej. hace de presidente americano “El ala Oeste” de la TV, y cree que eso le da crédito para enjuiciar a los republicanos y conservadores ¡con la voz engolada y todo! Algunos actores y directores famosos proclamaron que si Bush Junior era elegido Presidente ¡se irían de EEUU! … según Cher, como en la época de Reagan, el hambre (¿de caviar?) los haría emigrar; pero nadie se movió. Lo que realmente expulsa de vez en cuando a algunos artistas de EEUU es nada menos que el IRS y sus impuestos.

 

Y por supuesto, en el libro tendrá Ud. la respuesta a los interrogantes que plantean tópicos como terrorismo, narcotráfico, pedofilia, medios de incomunicación y personajes del “jet set”, y el papel que juegan en esta apasionante aunque muy trágica globalización del estatismo. Que por supuesto, no es la salida a los problemas de la gente, mundiales o no.

 

¿Y cuál es la salida? Como siempre, el libre mercado, que por aquí en América Latina llamamos liberalismo, pero bien entendido.

 

 

ÍNDICE (tentativo)

 

 

1.- El “Sistema de la ONU” y sus Agencias. Documentos, planes, programas y roles del PNUD, ONUDI, PNUMA, FMI, BM …

 

2.- (continuación) … OIT, FAO, UNESCO, OMS, etc.

 

3.- Una visión de conjunto: elementos comunes e interrelaciones que apuntan a fines, objetivos y metas característicos.

 

4.- Ideologías políticas: ecologismo, feminismo, indigenismo, neo malthusianismo, tercermundismo y demás platitudes de la “política correcta”.

 

5.- Justificaciones seudocientíficas: conductismo, y positivismo sociológico y jurídico, “positivismo lógico”, neomarxismo, Escuela de Frankfurt.

 

6.- Bases filosóficas: el posmodernismo, y sus antecedentes: escepticismo y nihilismo, romanticismo irracionalista, nominalismo y relativismo. La función de las artes en el proceso.

 

7.- Fundamentos religiosos: New Age y repaganización de Occidente, ocultismo, panteísmo gnóstico y “nueva espiritualidad”. El papel de la “Alta Crítica”.

 

8.- Centros de poder e influencia: Consejo de Relaciones Exteriores, Club Bilderberg, Comisión Trilateral, los “Iluminati” de Baviera.

 

9.- ¿Qué hacer? Bases para una resistencia intelectual. El Gobierno limitado y el concepto de soberanía nacional.

 

Cualquier ayuda para el financiamiento de esta investigación y la impresión será bienvenida. Escribanos a info@ileperu.org 

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