Los
principios de una sociedad libre y próspera radican en garantizar libertad y
propiedad privada. Estos requisitos corresponden a un estado de derecho donde se
entienden que el mercado no puede funcionar eficientemente sin estado de derecho
y el estado de derecho no puede funcionar sin mercado. Ambos son dos caras de
una misma moneda. Una no puede existir sin la otra. Este es el mercado con que
opera una sociedad abierta dentro de un gobierno limitado.
Ahora
bien, Mark Skousen, prestigioso economista quien escribió el libro “Lógica
económica”,
ha definido la economia como “el estudio de cómo la gente mejora su estandar
de vida a través de la creación de riqueza”. Entiende que es la gente la que
genera la riqueza combinando cuatro factores de la producción; recursos
naturales, mano de obra, capital y empresarialidad. A cada factor le corresponde
un mercado, así tenemos: mercado de recursos naturales, mercado laboral,
mercado de capitales, y mercado empresarial. Y si economistas de la talla de
Friedrich Hayek
y Ludwig von Mises
han sostenido que se necesita derechos de propiedad privada, para tener libertad
de decidir qué medios económicos se debe escoger para producir riqueza,
entonces, los derechos de propiedad se convierten en un pilar fundamental para
la sobrevivencia económica en el mercado.
Si
hipotéticamente estamos en un mundo donde no hay derechos de propiedad privada,
no podríamos decidir cuánta mano de obra hemos de contratar, o cuánto capital
comprar. Sencillamente, no tendríamos derecho a tener propiedad privada sobre
ningún factor de la producción, ni menos libertad para decidir y sobrevivir
empresarialmente.
La
filósofa objetivista Ayn Rand en el libro “El Manantial”
ha dicho que una vida digna es una vida productiva en que podemos sobrevivir
siempre que seamos libres. Y si no hay libertad de decidir, por que no hay
derechos de propiedad privada, entonces estaríamos en una situación de
esclavitud económica donde habría un amo que decide nuestras vidas. Por ello
que es importante los derechos de propiedad privada para que el individuo pueda
desarrollarse económicamente y sea responsable de vivir productivamente.
Todos
los negocios, para poder operar, necesitan de propiedad privada tangible e
intangible para la creación de riqueza. Necesita propiedad privada para poder
decidir cuántos recursos naturales e insumos debe comprar, cuánta mano de
obrar debe contratar, o cuánto capital debe tener, para que el empresario pueda
descubrir y combinar todos los factores antes mencionados, en la producción de
riqueza de manera eficiente en un mercado libre. Si no hay propiedad no puede
haber mercado libre.
Ludwig
von Mises, escribe en su libro “La Acción Humana”
que el mercado libre es el sistema social de la división del trabajo en que se
intercambia bienes y servicios guiados por los precios que permiten realizar cálculos
económicos para determinar pérdidas y ganancias empresariales. Pero sin
derechos de propiedad, no pueden surgir los precios, y sin precios no efectuarse
cálculos económicos. Como se ha dicho, sin propiedad privada no puede
decidirse qué factores utilizar porque no tendríamos autorización del dueño.
El único que puede quitamos la propiedad privada sería ladrón o el estado.
El
filósofo político del siglo XVII John Locke ha señalado en sus “Ensayos
sobre el Gobierno Civil”que la libertad y propiedad privada son derechos
naturales anteriores al estado. El estado surgió espontáneamente desde la
aparición de las primeras tribus en forma violenta con los impuestos. Luego se
moderniza a partir de 1776 con la revolución americana frente a los ingleses y
la francesa de 1789 frente a la monarquía absoluta. En ambas se funda la república
y se separa formalmente los poderes judicial, legislativo y ejecutivo mediante
una constitución política, limitando el estado a ejercer la justicia,
seguridad y obras públicas.
La
constitución tiene su parte dogmática que habla de derechos individuales a la
vida, libertad y propiedad, pero hay constituciones como la americana donde sus
siete artículos indica cómo debe funcionar el estado. Gracias en gran parte a
este tipo de constitución, que protege los derechos individuales, es que los
EEUU es una de las naciones más poderosas económica y políticamente.
La
evidencia empírica indica que los derechos de propiedad privada y la libertad
económica son inseparables e importantes para el desarrollo económico. Hay
varias instituciones como Fundación Heritage (www.heritage.org), Instituto Cato
(www.elcato.org), Instituto Fraser (www.fraser.org.ca), Alianza de los derechos
de Propiedad (www.internationalpropertyrights.org), Instituto de Libre Empresa
(www.ileperu.org) y el Observatorio para el Desarrollo Territorial
(www.ucss.edu.pe/odt/q_odt/q_odt.htm) que vienen difundiendo los Indices de la
Libertad Económica y de los Derechos de Propiedad.
En
estos índices se constata que los paises que tienen mayor libertad económica y
propiedad privada segura son los países más prósperos del planeta. Tenemos
que Hong Kong, Singapur, Australia, Nueva Zelanda, Irlanda, EEUU, y Canadá
cuyos ingresos por habitante promedio asciende a $30,000 anual son los paises más
libres del mundo llegando casi al 100% de libertad económica. En cambio, países
como Norcorea, Venezuela, Cuba, Eritrea, y Zimbawe tienen ingresos per cápita
por debajo de los $10,000 anuales y se ubican entre los últimos 6 paises con
menor libertad económica en el mundo.
En
relación al Indice de Derechos de Propiedad
(www.internationalpropertyrights.org), se debe señalar que paises como
Finlandia, Dinamarca, Paises bajos, Suecia, Noruega, Alemania, y Suiza son los
paises que tiene propiedad privada más segura del mundo y no es casualidad que
sean los que tienen mayores niveles de ingresos.
Como
se sabe, los resultados económicos de un país se deben a los resultados económicos
de las empresas. Si las empresas en su conjunto se desarrollan, entonces el
Producto Bruto Interno crece. Esto se debe a que las decisiones empresariales
han sido exitosas lo que ha permitido producir riqueza en abundancia, empleos, e
ingresos para trabajadores y empresarios. Pero nada de esto es posible si la
unidad económica básica de la economía de la oferta –como es la empresa
privada- no tiene garantizada su libertad para crear riqueza a través de los
derechos de propiedad.
Si
la propiedad privada es segura tendremos inversiones de corto, mediano y largo
plazo. Si un pais no ofrece seguridad a la propiedad privada, no hay inversiones
de largo plazo, lo que condena el futuro crecimiento de los ingresos de los
trabajadores y empresarios.
Lamentablemente
en el Perú, se encuentra entre los paises más inseguros en materia de derechos
de propiedad privada en el mundo. Se ubica en el puesto 82 de 115 paises y
principalmente porque su ambiente político y legal es uno de los peores en el
mundo. Cuando hay inestabilidad legal y politica la legislación cambia y las
instituciones se debilitan hasta volverse organizaciones pasajeras. Allí
tenemos al Poder Judicial que la mayoría de los peruanos desaprueba su gestión,
más que un poder, se ha convertido en un órgano del Poder político,
perdiendo independencia y debilitando la protección de la propiedad privada. De
modo que sus consecuencias son la falta de inversión privada, ineficiencia,
decrecimiento económico y pérdida de competitividad. Es el comienzo del círculo
de la pobreza.
Por
ello la salida o solución a los problemas económicos y politicos se encuentra
en limitar la acción gubernamental a sus funciones naturales de justicia,
seguridad y obras públicas para que el estado desempeñe eficientemente, sin
corrupción, y con total independencia de poderes. Estos son los requisitos
politicos para evitar el debilitamiento progresivo del derecho a la propiedad
privada en el Perú. Y como sabemos, sin propiedad privada no puede haber
libertad.
Como
se ha manifestado en líneas anteriores, al no haber propiedad privada segura no
puede haber libertad económica. Sino hay libertad económica, no hay libertad
de empresa. Al no existir libertad de empresa no puede haber desarrollo
empresarial y menos producir riqueza e ingresos para trabajadores, propietarios
y empresarios. Es decir, no se podrá salir nunca de la pobreza.
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FIN