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La
visión religiosa del judaismo y la ética capitalista
Jonathan
Sacks
21
de mayo de 2006
El
ACTON INSTITUTE entrevista al Rabino Profesor Jonathan Sacks que ha sido
jefe Rabino de United Hebrew Congregation of the British Commonwealth
desde Septiembre 1 de 1991. Cuando fue nombrado, era presidente del
Jews’College, London, el seminario rabínico mas antiguo del mundo. El
jefe rabino contribuye frecuentemente con la radio, televisión y la
prensa, como también es autor de catorce libros, incluyendo el último,
Una Carta en el Pergamino.(Free Press/Simon and Schuster).
A&I:
Cual ha sido históricamente la influencia del Judaísmo sobre el
desarrollo del capitalismo?
Sacks:
Es importante distinguir entre el Judaísmo como fe y los Judíos
como gente. Ambos tuvieron un impacto en el desarrollo del capitalismo,
pero en forma diferente. El Judaísmo lo hizo e través de su énfasis en
el trabajo como virtud, convertido en una necesidad y la propiedad privada
como precondición de la libertad individual. El Judaísmo no compartió
el desprecio aristocrático hacia el trabajo como ocurrió en la Grecia clásica
o la frecuente tendencia contra lo mundano, del Cristianismo temprano. El
Judaísmo vio la prosperidad en el mundo como un signo de la bendición de
Dios y el trabajo como una “sociedad del hombre con Dios en el trabajo
de la creación”.
Los
Judíos, durante la edad media, fueron muchas veces excluidos de poseer
tierra o de ejercer una profesión. Como resultado, muchos se veían
forzados a entrar en el comercio o las finanzas, parcialmente por la
prohibición cristiana de tomar intereses. Como resultado, los judíos se
convirtieron en pioneros de la banca y las finanzas, como también en el
comercio internacional. El impacto cultural de los valores judíos en la
economía de mercado de occidente, es discutido en el fascinante estudio
de David Landes THE WEALTH AND POVERTY OF NATIONS.
A&I
: En su forma de pensar, ¿Cuáles son las afinidades entre la percepción
ética y teológica del judaísmo y la estructura de la economía de
mercado libre?
Sacks:
El judaísmo como visión religiosa enfatiza la integridad, la libertad y
la independencia del individuo como también su responsabilidad con
la sociedad. Los derechos individuales a la propiedad fueron por
eso tan importantes en la
Biblia hebrea, como fue más tarde para John Locke. Uno de los grandes
dramas bíblicos es el desafío de Elías al rey Acab, quien tomó la viña
de Nabot ( 1 Reyes, 21 ). El rey no tuvo el derecho de apropiarse de la
propiedad privada. El profeta Miqueas soñó sobre el dia en el cual “se
sentará cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá
quien los amedrente...” ( Miqueas 4:4). Un mundo de gobierno limitado y
respeto a la propiedad privada en el cual los individuos se autosostienen
a través de su propio trabajo es un mundo de máxima libertad y dignidad
humana. Hay un fuerte énfasis del judaísmo en la expresión tzedakah (
una palabra que significa tanto caridad como justicia), que es diseñada
para aliviar la pobreza, pero primeramente para restaurar la
independencia. En consecuencia, en la ley judía la forma más alta de
caridad es encontrar un trabajo para alguien, para que no necesite más
depender de la caridad.
A&I
: Usted argumentó que “el socialismo no es el único enemigo de la
economía de mercado. Otro enemigo y más poderoso por su reciente triunfo
global, es la economía de mercado mismo”. Qué quiso decir usted con
eso?
Sacks
: Una economía de mercado sostenible depende de ciertos valores que no
son creados por el mercado- entre ellos confianza, integridad, honestidad
con los clientes, lealtad con los empleados, laboriosidad, veracidad y
otros. Otros valores, no menos importantes a largo plazo son: familias
fuertes, pasión por la educación y un sentido de responsabilidad hacia
la comunidad. El mercado promueve la competencia, pero eso necesita ser
balanceado a través de los hábitos de cooperación. Como muchos
escritores han indicado – entre otros, Joseph Schumpeter, Daniel Bell y
George Soros – en si mismo, el mercado, tiende a erosionar estos valores
necesarios para su propia supervivencia. El mercado es parte, pero no el
todo, de una sociedad libre.
A&I
: Qué clase de sociedad piensa usted, produce y es capaz de sostener una
economía de mercado libre?
Sacks: Una economía de mercado libre tiende a ser creada cuando existe un
fuerte respeto por el individuo, un valor positivo hacia el trabajo y la
disposición a evaluar y premiar la creatividad y la innovación. Ella no
tiende a surgir en sistemas sociales altamente colectivistas, aristocráticos
o conservadores.
A&I
: Usted argumentó, que
para que progrese, la moralidad debe estar anclada en la tradición,
y además, el mercado libre tiende a desestabilizar sociedades
tradicionales. Debido a que el mercado libre necesita fundamentos morales
para permanecer humano, como se puede evitar que el mercado libre destruya
lo esencial que necesita para poder sobrevivir.
Sacks:
Casi todas las civilizaciones humanas han tenido sus períodos de
crecimiento, madurez y declive. El mercado libre (y su contraparte política,
la democracia liberal) posiblemente no es ninguna excepción. La innovación
mas importante del Judaísmo fue el Sabbat – un día de siete, cuando el
mercado estaba cerrado; no se trabajaba; a los afanes económicos se había
puesto un límite. Eso creó un balance psicológico y sociológico dentro
de la vida Judía que los salvó de un agotamiento colectivo. Esa puede
ser la razón por la cual el Judaísmo – la fe de un grupo pequeño y
muchas veces sin poder – pudo sobrevivir, mientras los grandes imperios
no lo lograron.
A&I
: Quisiera que se explore para nosotros algunas de los importantes
formas en las cuales las enseñanzas rabínicas han contribuido a las
reflexiones sobre la cultura
comercial. Qué puede usted ver como entendimiento crucial de los Rabinos
para lo que llamaríamos hoy ética en los negocios?
Sacks
: Existe una amplia
literatura Judía sobre la ética en los negocios, un objetivo de reflexión
durante tres mil años. Ella empieza con los libros Mosaicos con temas
como un tratamiento decente y justo de los empleados, pesos y medidas
honestos, y un periódico perdón de las deudas para evitar la creación
permanente de una clase baja. Ella continúa a través de la literatura
profética con las grandes denuncias de Amos e Isaías de deshonestidad y
explotación. Estos principios fueron desarrollados en la literatura rabínica,
registrando principios detallados para el comercio justo, derechos de los
empleados, promoción honesta, competencia desleal, entre otros. Un buen
resumen se encuentra en el libro de Meir Tamari, With All Your
Possessions: Jewish Ethics and Economic Life.
A&I
: El consumismo se convirtió en tema importante en el actual debate. Cual
es el entendimiento rabínico de eso y la solución al peligro moral de
las riquezas?
Sacks
: El judaísmo ve las
riquezas como bendición y también como responsabilidad. Se espera que
los ricos compartan sus bendiciones con otros y que sean modelos de una
responsabilidad social y para la comunidad: RIQUEZA OBLIGA. Eso es lo que
ocurre en la mayoría de las comunidades judías casi siempre, durante
todos los tiempos y eso es lo que ha salvado a los judíos de la
decadencia asociada con la opulencia. En el judaísmo existe una
diferencia entre propiedad y posesión. Lo que tenemos, no
lo poseemos; más bien lo tenemos como fiduciarios de Dios. Una de
las condiciones de esta fiducia es que lo que poseemos, lo compartimos con
los necesitados. La creación de riqueza va de la mano con el alivio de la
pobreza – exactamente, en tiempos bíblicos, los dueños de los campos
debían compartir parte de su cosecha con los pobres. La enseñanza judía
es resumida de la mejor forma en el famoso aforismo de Hillel : “Si yo
no soy para mi mismo, quién lo será? Pero si soy solo para mi mismo, quién
soy yo? “. El judaísmo es responsabilidad personal combinado con
responsabilidad social.
A&I
: Continuando, cuales son las enseñanzas rabínicas sobre la pobreza y su
alivio?
Sacks:
La pobreza, para los rabinos, fue un castigo sin gracia de salvación. La
pobreza no ennoblece; ella degrada. Por esta razón se debe ayudar a los
pobres a escapar de su pobreza – a través de educación, entrenamiento,
creación de oportunidades de empleo y ayudarles a empezar su propio
negocio.
A&I:
Existe un entendimiento distintivo del judaísmo sobre la mayordomía? Cómo
lo podría describir?
Sacks:
La mayordomía en el judaísmo entiende que somos guardianes del mundo a
favor de las futuras generaciones. No debemos causar daños irreparables
al medio ambiente. Nosotros debemos crear actitudes cívicas. Tenemos que
asegurar que cada niño tenga la mejor educación posible. Debemos dar a
nuestros propios hijos el entrenamiento vocacional para que sean
autosuficientes, entre otras cosas. Una tradición rabínica antigua enseña,
que en el principio de la historia humana, Dios dijo a la humanidad,
“observe la belleza del universo que yo he creado – y todo eso que he
creado, lo hice para usted. Sea cuidadoso, por eso no dañe lo que yo he
hecho, y si lo hace, ninguno sobrevivirá para restaurar lo que usted ha
destruido”.
A&I:
Se dice que más que el hecho de que los judíos hayan conservado el
Sabbat, el Sabbat ha conservado a los judíos. Cómo puede la visión
judaica de conservar el Sabbat contribuir a cómo debemos ver la actividad
comercial en la economía de mercado libre?
Sacks
: Tuve un amigo – ya entrado en sus 70s – que se acostumbró a caminar
20 o 30 millas. “Cual es el secreto de esta destreza?” le pregunté.
“Descansar 5 minutos cada hora”, acostumbraba a decir.
El
descanso es el secreto de la supervivencia, y el Sabbat es la más grande
herramienta civilizadora. Los antiguos griegos no podían entender el
Sabbat. Ellos creían que los judíos dejaban de trabajar un dia de siete
porque eran perezosos. Ellos estaban muy equivocados. El Sabbat es
“re-creación”: tiempo dedicado a todas estas cosas que sostienen una
economía de mercado pero son amenazadas por ella – familia, comunidad,
celebración, oración, estudio y reflexión. En una sociedad que honra el
Sabbat, la gente se convierte en maestra, no en los esclavos del trabajo.
Una sociedad sin Sabbat, es una sociedad en la cual podemos ser demasiado
activos para nuestro sostén, sin tener tiempo para vivir. El primer gran
principio del manejo del tiempo es distinguir entre lo urgente y lo
importante. El Sabbat es el tiempo dedicado a las cosas que son
importantes pero no urgentes – gastar tiempo con la esposa e hijos,
compartir una comida, disfrutar lo que tenemos en lugar de pensar en lo
que no tenemos, dar gracias a Dios por sus bendiciones en compañía de
los que comparten nuestra fe.
La
libertad del ser humano se expresa tanto en la posibilidad de parar, como
en la posibilidad de trabajar. El Sabbat es el gran contrapeso que protege
el mercado de la autodestrucción y asegura que la creación de riquezas
permanezca como un recurso y no como un fin en si mismo.
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