15
de enero de 2007
Una
de las tareas básicas de las ciencias naturales y sociales consiste en
proporcionar definiciones precisas. Con las definiciones se evitan las
confusiones pues se sabe de qué se está hablando. Por ejemplo, si se
define que un gato es un animal que tiene cuatro patas, dos orejas y hace
“miau”, esta definición servirá para que, cuando veamos un animal
con cuatro patas, dos orejas y hace “guau-guau” no lo confundamos con
un gato.
Hay
una gran confusión cuando se habla de derecha e izquierda por falta de
definiciones. Algunos autores se pasan la vida explicando que izquierda y
derecha tiene que ver con las sillas que ocupaban los parlamentarios
franceses siglos atrás; otros dicen que la izquierda es la corriente que
se preocupa por la suerte de los pobres y que la derecha aboga por los
intereses de los ricos, como si fueran intereses irreconciliables. Se han
creado estigmas sin fundamento y glorificaciones sin mérito de tal forma
que la nube de la confusión se hace cada vez más grande. Es necesario
adoptar definiciones claras a fin de distinguir el color de los discursos
o de las medidas políticas y económicas que se adoptan en un país.
La
definición de izquierda y derecha requiere del concepto de propiedad
privada. Se puede decir que un individuo posee propiedad privada sobre,
digamos, una bicicleta, si este individuo tiene el derecho de
intercambiarla (por dinero u otro objeto), de usarla a manera de garantía
(por algún préstamo, por ejemplo), de regalarla o destruirla si así lo
desea, y todo esto sin que exista un tercero que lo impida, norme o
controle. Estas cuatro acciones definen con precisión el concepto de
propiedad privada.
Basta
que uno de los requisitos no se cumpla para que quede deteriorado el
concepto de propiedad privada.Armados con la definición de propiedad
privada ya podemos pasar a la definición que nos interesa.
La
izquierda la podemos definir ahora como la corriente filosófica,
política o económica que cree, aboga y lucha por construir un mundo sin
propiedad privada. La derecha, por el contrario, cree que es mejor
construir el mundo con base en la propiedad privada. Con esta definición
se puede entender muy bien el antagonismo entre izquierda y derecha pues
abogan por principios diametralmente opuestos. Uno quiere que se respete
la propiedad privada, el otro quiere destruirla.
La
izquierda tiene una enorme cantidad de grandes pensadores. El más
representativo es Carlos Marx donde de manera clara propone en su “Manifiesto
del Partido Comunista” que quede abolida la propiedad privada para
formar una nueva sociedad (sin propiedad privada). Otros pensadores de
izquierda fueron Federico Engels (a pesar de que era un empresario),
Vladimir Illich Lenin, José Stalin, Pierre Joshep Prouhdon, Mao Zedong,
Charles Bethelheim, Rosa Luxemburgo, León Trotski, Oscar Lange, John
Maynard Keynes, Eduardo Galeano, Norberto Bobbio. Nótese que estos
autores nunca abogaron por defender el principio de propiedad privada, al
contrario, la consideraban como un mal de la sociedad, un engendro del
diablo que había que eliminar. Hay quien erróneamente
La
derecha también ha tenido sus propios teóricos. Los más representativos
son Richard Cantillon, Federich Bastiat, Juan Bautista Alberdi, Carl
Menger, Bhom Bawerk, Ludwig von Mises, Friedrich von Hayek, Milton
Friedman, Murray Rothbard, Hans Herman Hoppe, Jesús Huerta de Soto. Es
posible que estos mismos autores nunca se hayan autodenominado “pensadores
de derecha” pero todos ellos abogaban por la defensa de la propiedad
privada como pilar de una sociedad civilizada.
Viejos
estadistas de izquierda fueron: Adolfo Hitler, Benito Musollini, Fidel
Castro, Pol Pot, Lázaro Cárdenas; de entre los viejos estadistas de
derecha podemos recordar a Thomas Jefferson, Juan Bautista Alberdi
(Argentina), Porfirio Díaz, Margaret Thatcher, Vaclac Havel, Mijael
Gorbachov, Deng Tsiao Ping.
También
podemos distinguir a los gobiernos de derecha de hoy en día, como el de
Irlanda, Nueva Zelandia, Hong Kong y China que están tratando de
reconstruir a la sociedad en base al respeto a la propiedad privada:
desreglamentan,
privatizan, reducen impuestos, etc. Los gobiernos de izquierda más
representativos son el de Corea del Norte, Cuba, Bolivia, Venezuela que
tratan de destruir la propiedad privada: incrementan impuestos, imponen
reglamentos, nacionalizan y tratan de dejar todo en manos del Estado. Por
cierto, el mundo está gobernado por la izquierda en más del 80%, la
derecha apenas se asoma. También hay que reconocer que hay gobiernos que
caminan a oscuras y se hacen llamar de centro para mostrar su
indefinición.
En
resumen, para saber si una política, propuesta o anhelo es de derecha o
de izquierda basta saber qué posición adopta frente al concepto de
propiedad privada. Incluso, si quiero saber si soy de derecha o de
izquierda es suficiente preguntarse uno mismo: Si respeto la propiedad del
prójimo, soy de derecha, si trato de destruir la propiedad de los demás,
sin duda, soy de izquierda.
*
Doctor en Ciencias en Economía Agrícola por la Universidad Autónoma
Chapingo Mexico. Profesor-investigador en la Universidad Autónoma
Chapingo. Director del Seminario de la Escuela
Austriaca de Economía