Preparando
la implementación del capitalismo
Manfred
F. Schieder *
14
de junio de 2009
"Si
se defiende la libertad, deben defenderse los derechos
individuales del hombre; si se defienden los derechos
individuales del hombre, debe defenderse su derecho a su
vida, a su libertad, a la búsqueda de su felicidad, lo cual
significa que debe defenderse un sistema político que
garantice y proteja esos derechos, lo cual significa: el
sistema político-económico del capitalismo."
(de " Conservadurismo: Un Obituario", por Ayn
Rand)
La
pacífica revolución que tuvo lugar en los países del Este
en los 80 y comienzos de los 90, puede haber confundido
brevemente a los colectivistas de todo tipo y color y
particularmente a aquéllos de la Generación del '68
inspirados por Marcuse, pero, tal como lo demostraron los
veinte años pasados, se vio totalmente incapacitada de
frenar de manera alguna a las tendencias izquierdistas que
abarcan actualmente al mundo entero y que difunden sus "ideales"
totalitarios a creciente velocidad. No sólo prácticamente
la totalidad de los políticos favorecen más y más
intervenciones estatales sino que, en general, la población
mundial los apoya en tales demandas. Esto queda evidenciado
por la totalidad de las recientes elecciones pasadas en los
Estados Unidos, al igual que por las reglas crecientemente
totalitarias dictadas por la Comunidad Europea, por la
propagación del Islamismo que desea absorber a todo el
mundo, por el renacimiento de las directivas dictatoriales
en lo que fuera anteriormente la Unión Soviética y la
mayoría de los países que le pertenecieran y por la
continuación del mando dictatorial en China, en Corea del
Norte, en Cuba y en tantos otros países. La población
mundial se está ahogando en un colectivismo ilimitado y
evidentemente parece disfrutar el hecho de entregar su
cerebro a la dominación estatal. Sin embargo, será la
misma evolución la que condenará a la especie humana a su
extinción si esta tendencia continúa, dado que la especie
humana evolucionó como la única que posee un cerebro
capacitado para pensar y actuar individualmente, lo cual nos
convierte de inmediato en individuos cometidos consigo mismo
y, en consecuencia, obligados a actuar y sobrevivir de
manera completamente opuesta al comportamiento tribal de las
especies inferiores. Es esto lo que la naturaleza misma ha
dispuesto como atributo propio del ser humano y que la filósofa
Ayn Rand demostró en sus escritos más allá de la más mínima
duda. Yo mismo, de manera mucho más humilde y tal como
corresponde, lo expresé a través de mi análisis en mi
libro "Ayn Rand, Yo y el Universo".
Por
lo antedicho considerará
el
lector del presente escrito que el mismo se halla
completamente fuera de tiempo y lugar. Sin embargo y
afortunadamente en oposición a todas las expectativas y a
todas las probabilidades, existen quienes adhieren al claro
entendimiento de que es el liberalismo el que corresponde a
la correcta forma de existencia del ser humano. Entre ellos
se encuentran quienes adhieren a la filosofía del
Objetivismo de Ayn Rand. Sabemos que la tendencia
actualmente predominante puede, debe y será corregida si,
como expresara Ayn Rand, la humanidad desea tener un futuro.
El resto de este artículo cambiará, en consecuencia, la
impresión de desoladoras perspectivas que obtuviera el
lector en la introducción del escrito, ya que el propósito
principal del mismo es la descripción de los pasos
preparatorios que han de ser tomados necesariamente si los
defensores de la libertad y, específicamente, los
Objectivistas quieren hallarse capacitados para el momento
en se evidencie el momento del cambio y la posibilidad de
establecer mejores tiempos que los que rigen actualmente.
No
puede haber duda alguna que la promoción de las ideas del
Objetivismo y su cometido social, el Capitalismo (palabra
que yo siempre escribo en mayúscula) ha de dejar de ser
solamente una cruzada intelectualmente inspiradora para
convertirse en una campaña de fundamental importancia, dado
que lo que yo llamo "La Batalla por las Mentes" es
el único método legítimo de expander crecientemente la
base de una actividad política racional.
El
Objetivismo, como verdadero fundamento de la libertad
personal, se separa conscientemente de toda ideología
altruista-colectivista que asienta el logro de sus metas
mediante una perversa maquinaria de desinformación y
calumnia que, destinada a destruir al verdadero fundamento
de la cultura de Occidente, difunde el odio de clases,
desacredita el progreso tecnológico de los países
industriales y confunde a la población descuidada señalando
a los verdaderos amigos de la misma como enemigos. Tan
pronto como la destructiva maquinaria colectivista presiente
que está perdiendo el terreno que necesita para lograr sus
propósitos, recurre inmediatamente a la violencia. Quienes
adhieren a ella no pierden tiempo alguno en convencer a sus
inteligentes opositores, ya que consideran más efectivo el
uso de las amenazas e incluso el asesinato. Es su
procedimiento típico y con ello cierran toda posibilidad de
argumentación, pues, al rechazar la validez de la razón y
la lógica, demuestran con tal comportamiento su propia
incapacidad intelectual, confirmando así el diabólico propósito
de Marx y sus seguidores de retornar a los seres humanos al
estado de bestias.
Sabemos,
naturalmente, que un hombre muerto no es un hombre
convencido. Ni tampoco lo serán jamás los
sobrevivientes de las purgas políticas. Meramente tomarán
cuidado en no volver a hacer conocer su punto de vista por
siempre jamás. El terror, como los Stalitlers de la
historia demostraran una y otra vez, no es una herramienta
de convicción sino el instrumento usado por los tiranos
para imponer sus dictaduras sobre esclavos. En consecuencia,
de manera alguna es el dispositivo adecuado para establecer
una sociedad de hombres libres, una sociedad donde los
derechos individuales reinen con soberanía. Lo cual nos
lleva al tema principal del presente escrito: la conquista
de los cerebros pensantes y la aplicación práctica del
Capitalismo como entorno social por excelencia.
Tanto
los Objetivistas como los demás defensores de la libertad
personal tienen la tendencia de creer, frente a los
predominantemente existentes sistemas de colectivización
total o parcial, que la organización que promueven se
encuentra tan lejos en el futuro que ninguno de los
actualmente vivos habrá de verla jamás. En consecuencia
tratan el tema como meras reflexiones o quimeras académicas.
Esto, empero, es un error de inmensas dimensiones que
permite a sus opositores descansar en la seguridad de que
ello permanecerá así para siempre.
No
se puede predecir cómo y cuándo será aplicado el
Capitalismo, pero quienes adhieren a la aplicación de la
libertad como el sistema social que quieren obtener, harían
bien en reconsiderar su posición y recordar que Lenín se
enteró de la revolución de febrero de 1917 que lo llevaría
al Kremlin, leyendo los diarios en Suiza. Sería conveniente
que los defensores del Capitalismo evitaran de todas las
formas posibles mantener tal desconexión con los hechos de
la realidad.
El
momento en que el Capitalismo será establecido llegará
inevitablemente. Es un hecho de la evolución histórica.
Pero esto no significa de manera alguna que el tiempo de su
aplicación se encuentre registrado de alguna manera
"en las estrellas". Más aún, están sus
promotores preparados para ese momento? Me atrevo a negarlo
y afirmo mi punto de vista observando el transcurso de
actividades que todo liberal intenta aplicar cuando hoy en día
acepta ocupar una posición dentro de algún gobierno
establecido. Podrá tener la mejor intención de aplicar sus
convicciones intelectuales, pero fracasará, y lo hará
indefectiblemente, ya en la misma intención de aplicarlas,
porque la burocracia estatal, a la que se ha incorporado,
persigue metas e "ideales" muy distintos a
los que él propone y, en consecuencia, aún la más mínima
intención será ahogada dentro de un mar de oposiciones
tanto teóricas como prácticas. La serie televisiva británica
"Sí, Ministro", que fuera transmitida años atrás,
señalaba esto en forma satírica pero de manera muy exacta.
Los
colectivistas, que saben perfectamente cómo anular de
manera muy simple los propósitos de un liberal, solicitan
la "ayuda" del mismo cuando quieren usarlo como
portada para ocultar un nuevo y masivo engaño a la población.
Cuentan a los distraídos que sus propósitos son distintos
a aquéllos que aparentan ser y ofrecen al candidato liberal
una posición elevada pero inoperante donde pueden utilizar
su reconocida postura intelectual como fachada para encubrir
sus malignos propósitos, a la vez que ello les permite
desprestigiar sus declaraciones públicas. Una vez que han
logrado imponer sus verdaderos propósitos les permite esto,
adicionalmente, desacreditar al liberal como colaborador que
ha cambiado el frente de batalla. En los países conducidos
de manera más dictatorial se acostumbra eliminar físicamente
a miembros tan incómodos de la sociedad. Todo lo cual
demuestra que toda ayuda que un liberal pueda prestar a un
gobierno colectivista termina por carecer de utilidad y
sentido para el involucrado, ya que su "colaboración"
no tendrá efecto alguno para sus propósitos, cuya aplicación
será bloqueada de cualquier manera que fuese necesaria o,
donde ello no fuese directamente posible, será él mismo,
por su colaboración, quien quedará desacreditado por el
resultado negativo de sus intenciones. En consecuencia, sus
días de actividad en el gobierno sólo habrán servido para
dañar a todo el edificio liberal. Sus opositores se reirán
de él, los demás liberales lo despreciarán y la multitud
inconstante habrá llegado a tener la impresión de que el
liberalismo o bien no sirve o es fácil presa del soborno.
Situaciones como la mencionada han podido ser recientemente
observadas más de una vez dentro del más importante de los
anteriormente países de índole comunista, después del
aparente hundimiento de su sistema colectivista.
En
consecuencia: Qué puede hacerse?
De
ninguna manera debe ser copiado alguno de los existentes
tipos de colectivismo ni han de actuar, para alcanzar sus
propósitos, quienes proponen el establecimiento de una
nueva forma de sociedad de la misma manera en que lo hacen
los colectivistas, como toros enfurecidos en un negocio de
cristalería. La técnica a ser usada por los defensores del
Capitalismo habrá de ser muy distinta, dado que los mismos
propósitos son totalmente diferentes. En oposición a los
colectivistas, cuyo único interés es la obtención de
posiciones de poder - lo cual es en sí un evidente signo de
despotismo - se interesan los liberales en la producción,
la cual es un símbolo de libertad personal y de constante
avance hacia el bienestar general. En consecuencia, quien
crea que puede alcanzar algún tipo de compromiso con sus
antagonistas o que pueda copiar alguna "técnica"
en particular de los mismos, comete, de por sí, una
contradicción en términos.
Una
sociedad productiva SOLAMENTE puede actuar dentro de
un entorno que carezca de toda limitación o impedimento. En
consecuencia y como los gobiernos son la principal oposición
a la libertad de lograr tal propósito, será el
desmantelamiento del gobierno tal como ha sido conocido
hasta ahora el primer y principal propósito político
del liberalismo.
Ahora
bien, quien tome aunque tan sólo sea un instante en
estudiar la maraña de leyes, decretos, reglamentaciones,
juramentos de fidelidad y reglas de conducta existentes,
notará de inmediato que la suma total de este laberinto no
fue establecido, a lo largo de los milenios, para asegurar
la libertad del ciudadano individual sino para proteger al
gobierno y asegurar su predominio y continuo
acrecentamiento.
Frente
a este leviatán será el propósito directo del Objetivismo
y de su herramienta política, el liberalismo, la conversión
del gobierno (nótese que la palabra misma significa
"dirigir", una premisa que pertenece al
colectivismo y, en consecuencia, implica inmediatamente un
anatema para todo defensor de la libertad personal) en una
mera Administración de los Medios de Defensa de los
Derechos del Individuo, lo cual circunscribe
estrechamente la actividad a la que se dedicará: las cortes
de justicia y su brazo ejecutor: las fuerzas armadas para
defender al individuo contra posibles ataques del extranjero
y las fuerzas policiales para asegurar que, dentro del país
donde vive, todo individuo productivo y pacífico tenga la
seguridad de poder actuar en libertad para alcanzar sus
propias metas, en la seguridad de ser protegido contra todo
elemento o grupo asocial que pretenda holgazanear apoderándose
de sus esfuerzos productivos. Aún dentro de esta limitada
esfera carecerá la administración citada de una total
exclusividad, ya que tendrá que compartir la competencia
que caracteriza al mercado libre con servicios de seguridad
y cortes de arbitrio privados, tales como los ya existentes
en diversas áreas como son las cortes de apelación
internacional, etc. Para financiar a la Administración
citada y sus operaciones, se reemplazará de manera muy
eficiente a los impuestos - otro medio de financiación
coercitiva - por honorarios poco onerosos tales como la filósofa
Ayn Rand mencionara en su artículo "Financiación del
gobierno en una sociedad libre" junto con muchas otras
posibilidades, tales como son las primas de seguro, ya que
son precisamente las compañías de seguros quienes se
encuentran sumamente interesadas en sostener a las fuerzas
de seguridad, pues ellas mismas son el medio ideal para
proteger a la población así como los productos y
servicios que aseguran. Esto mismo integrará automáticamente
a todas las fuerzas de seguridad y las cortes de justicia en
el mercado libre mismo.
El
desmantelamiento del gobierno en primer lugar, y el al mismo
tiempo llevado a cabo establecimiento de la Administración
antes mencionada, constituirán una labor de gran precisión
que requerirá personal altamente entrenado y dispuesto a
actuar en el mismo momento en que el nuevo tipo de sociedad
sea establecido. Adicionalmente significa esto también que,
a la vez que la mayoría de la población se haya decidido
por el sistema Capitalista, ya no habrá tiempo para
organizar la multitud de trabajos que deberán ser llevados
a cabo para evitar posibles tropiezos en el camino. Los
individuos que tomarán a su cargo las tareas a ser llevadas
a cabo (preferentemente quienes ya ahora se encuentran
embebidos con las particularidades del sistema Capitalista)
deberán ser, pues, entrenados con la máxima antelación
posible, pues existe una conexión directa entre la
eliminación de, por ejemplo, un cierto departamento estatal
con todas sus dependencias y subdivisiones y la privatización
de una "empresa" estatal así como la implementación
práctica del establecimiento del nuevo sistema, ya que lo
que aquí queda involucrado es la puesta en actividad de la
organización y operación de una empresa privada para un
propósito y meta políticos.
Es
lamentable tener que reconocer que hasta ahora ni el
Objetivismo ni ninguna otra organización intelectual y política
liberal que promueve el establecimiento del sistema
Capitalista, se haya ocupado de prepararse a sí misma para
la colosal labor a realizar. Mientras que estas
organizaciones llevan a cabo seminarios y cursos de
entrenamiento para la promoción de la libre empresa, no han
dedicado su atención a lo que se describe en este artículo,
lo que de ninguna manera significa un desmerecimiento de la
importante labor que ya realizaran en las demás áreas. Sin
embargo, es absolutamente imperioso preparar ya mismo a
quienes podríamos llamar "Gerentes de Empresas Políticas",
verdaderos empresarios imbuídos y compenetrados con los
ideales Objetivistas y sus metas, y que en el área
gerencial, en la estrategia, las tácticas, la contabilidad,
las comunicaciones, etc. etc. puedan aplicar las ideas
liberales en forma inmediata, dentro de la práctica
requerida por una administración política unida a la
esencia misma de una sociedad de ciudadanos libres.
No
deberíamos entender que, frente a la actual situación
mundial, el momento en que el nuevo sistema habrá de ser
aplicado se encuentra muy lejos en el tiempo, ya que el
momento vendrá y vendrá irremediablemente, aún más
pronto de lo que se pueda imaginar. Tal como menciono en el
capítulo 7 de mi libro "Ayn Rand, Yo y el
Universo" ("El Reabastecimiento de nuestras
Fuerzas Creativas") para el momento en que el cambio
haya sido alcanzado surgirá una situación de conflicto
claramente definida. Para ese entonces, los Objetivistas
tendrán que tener plena conciencia de que serán
enfrentados por una oposición por demás violenta. El viejo
dinosaurio, en sus agónicos estertores, atacará con furia.
Un tipo de sociedad que ha existido desde hace ya cientos de
miles de años llegará por fin a su liquidación. No puede
esperarse que deje el área de contienda sin demostrar una
vez más la violencia que siempre lo caracterizó.
Más
aún, a medida que los previstos administradores políticos
de ideología liberal surjan de los cursos de preparación,
serán ellos mismos quienes pujarán en pos de una aplicación
inmediata de lo que han aprendido. Esto mismo apresurará el
tiempo del cambio. A pesar de ello, no dejará de ser una
labor difícil, ya que como dijera el escritor de ciencia y
ciencia-ficción Arthur C. Clarke, es tan difícil
transferir una invención a la mesa de dibujo como llevar el
plano resultante a la realidad práctica.
Existe
un motivo adicional para implementar lo antes posible la
aplicación práctica del nuevo sistema a través de una
gestión política liberal, pues si para ese entonces el
liberalismo no cuenta con la suficiente cantidad de personal
adiestrado para poner en marcha los cambios, resultará un
vacío que será inmediatamente ocupado por la
burocracia establecida, la cual es completamente
colectivista.
Así
será la preparación de los nuevos gerentes un trabajo que
deberá llevarse a cabo adicional y paralelamente con los
cursos de instrucción que los estudiantes hayan elegido
para la especialización de su futura área de ocupación
y/o aquéllos ya activos a nivel gerencial u operativo. Esto
significa que el conocimiento obtenido en las así llamadas
áreas prácticas (ingeniería, contabilidad, gerencia
industrial, financiera, etc.) podrá ser incorporado y, en
consecuencia, ser parte de las nuevas capacidades políticas
que han de ser requeridas dentro del nuevo sistema social.
Esto
abre la posibilidad de una acción política efectiva
para aquellos líderes industriales ya actualmente atraídos
ideológicamente por la causa de la libertad personal. Ellos
podrán aportar la ayuda financiera y la capacidad
organizativa sistemática para unir metódicamente todo
aquello que hasta ahora se ha escrito sobre la materia para
luego, y basándose en la enorme acumulación de
conocimientos existentes, crear los cursos de entrenamiento,
el intercambio mundial de los conocimientos (tanto a nivel
personal como de contactos a través del Internet),
simposios de estudios interdisciplinarios, conferencias
internacionales, acumulación de las ideas adquiridas y
desarrolladas e, incluso, "juegos de aplicación"
para estudiar las posibles cuestiones teóricas y prácticas
que puedan surgir durante y después del establecimiento del
nuevo sistema social, de manera un tanto similar a los
"juegos de guerra" tácticos y estratégicos que
se llevan a cabo en las academias militares.
La
totalidad de esta secuencia preparatoria proveerá un efecto
psicológico adicional: la confianza de tener a mano la
ayuda de muchos individuos preparados para enfrentar las
fases cruciales durante las cuales el sistema colectivista
ha de ser abandonado y el nuevo sistema individualista ocupe
su lugar. Esto evitará todo efecto traumático que pudiera
ser notado por aquella parte de la población que
generalmente no prevée los grandes cambios.
Una
vez que el sistema se haya aplicado en la práctica, se
hallará disponible una amplia base para la descentralización
y federalización de toda región dada, ya que, al igual
que en una empresa privada, las entradas obtenidas para
financiar los medios que respalden a la Administración
Regional de los Medios de Defensa de los Derechos del
Individuo permanecerán en el área donde
sean recolectadas, proveyendo así, más allá y en adición
al sentimiento de independencia local, un control
estricto de los gastos y la seguridad de que ningún Poder
Central omnipresente y omnipotente pueda interferir con
estos beneficios, decisiones y/o problemas relacionados con
un área regional dada. Más allá de ello, esto activará
la competencia de cada región y motivará a sus habitantes
a incrementar su producción y economía - una característica
propia de las sociedades liberales - para lograr una
administración racional, cuidadosa de los ingresos y
egresos relacionados con un uso consciente de los medios
humanos y naturales disponibles o a obtener.
Ayn
Rand proveyó los argumentos que respaldan lo aquí
presentado en su obra monumental "La Rebelión de
Atlas": "El único propósito que corresponde a un
gobierno es el de proteger los derechos del hombre, es
decir, protegerlo de la violencia física. Un gobierno
apropiado es solamente un policía que actúa como agente de
la autodefensa del hombre y, como tal, puede recurrir a la
fuerza únicamente contra aquellos que inician
el uso de la fuerza. Las únicas funciones apropiadas de un
gobierno son: la policía, para protegerlo de los
criminales; el ejército, para protegerlo de invasores
extranjeros, y los tribunales, para proteger la propiedad
privada y los contratos de las violaciones, incumplimientos
o fraudes de los demás y para dirimir las disputas apelando
a reglas racionales y según la ley objetiva. Un
gobierno que inicia el empleo de la fuerza contra
quienes no han forzado a nadie, el uso de la coacción
armada contra víctimas desarmadas, es una máquina infernal
de pesadilla diseñada para aniquilar la moral; tal gobierno
revierte su único propósito moral, y muta del papel de
protector al del más mortal enemigo del hombre; del papel
de policía al de un criminal investido del derecho a
ejercer la violencia contra víctimas privadas del derecho a
la autodefensa. Semejante gobierno sustituye la moral por la
siguiente regla de conducta social: puedes hacerle a tu prójimo
lo que quieras, siempre que tu pandilla sea más grande que
la suya."
Esto
debería iniciar un análisis profundo y riguroso de todos
los detalles involucrados arriba mencionados.
Los
Objetivistas prevén como su meta una sociedad donde toda
iniciación de actos de fuerza y violencia quede
prohibida, dado que es éste el único tipo de sociedad
donde hombres libres, pacíficos y productivos pueden
dedicar su vida a lograr la prosperidad, el bienestar y la
felicidad, lo cual es motivo suficiente para comenzar a
trabajar ya mismo para lograr esta meta!
Nota:
El original en inglés del presente artículo fue publicado
en las páginas del Web de "Rebirth of Reason" (http://rebirthofreason.com/Articles/Schieder/Preparing_for_Capitalism.shtml ).
Traducción al castellano del autor.
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