Soy capaz de crear mi empresa

Pedro Flores

Objetivo “Ser más emprendedor"  

1. Fortalecer habilidades que forman el carácter emprendedor y las conductas que están asociadas a este perfil para lograr mayor eficacia en el comportamiento.

Autoconocimiento personal, confianza en sí mismo y autoestima

Motivación por el logro, el riesgo  y la innovación

Visión de futuro realista, optimista y creativa

Técnicas de planificación y organización

Técnicas de comunicación interpersonal persuasivas y generación de redes de apoyo

2. Evaluar los hábitos emprendedores

3. Confeccionar un plan personal de superación de habilidades emprendedoras.  

Contenidos

El ser humano: emprendedor por naturaleza

Más emprendedor: por entrenamiento

Habilidades del perfil emprendedor

Consideraciones para evaluar el perfil emprendedor

Pauta de evaluación de los hábitos emprendedores

Gráfico de su Perfil Emprendedor

Plan de superación personal

Introducción

El ser humano: emprendedor por naturaleza

¿Nacer emprendedor o convertirse en emprendedor?. Existe sólo una respuesta a esta interrogante: el ser humano es emprendedor por naturaleza. Las personas están dotadas de habilidades o capacidades para iniciar acciones o actividades que le signifiquen mantener su vida, desarrollarse y alcanzar niveles de mayor bienestar. Estas habilidades constituyen un patrimonio o herencia propio de la especie, mediante las cuales el hombre ha desarrollado la sociedad humana, con todos sus defectos y virtudes.

Desde el momento del nacimiento, más aun, desde su concepción, el ser humano hace un esfuerzo por alcanzar satisfactores que están disponibles en el entorno,  que le reporten la satisfacción de una necesidad. Por supuesto, es la madre y la familia los agentes casi exclusivos que le brindan  ese logro y le permiten sobrevivir en sus primeros años de vida. Este esfuerzo es decir, movilizarse por el satisfactor,  es un costo implícito para conseguir un nivel de satisfacción o un equilibrio con el medio, tanto para el individuo como para quienes se vinculan con él y se lo proveen.

El ser humano es parte de la red de la vida y su vida depende de vivir en red y esta se mantiene en base a esfuerzos recíprocos.

Es así, como en la medida que el niño crece va desarrollando y desplegando sus distintas capacidades como por ejemplo las físicas, intelectuales, emocionales, etc., y adquiere además, nuevos conocimientos y técnicas del entorno en su relación con otras personas, como aprender a escribir, leer, etc. En la medida que avanza en su crecimiento requiere nuevos satisfactores para responder a otros requerimientos, propios de su madurez; tener un grupo de amigos, recrearse,  etc.

Con su incorporación al colegio el niño va fortaleciendo, adquiriendo y desarrollando su lenguaje oral y escrito, conductas para trabajar con otros, método lógico para encontrar respuestas a sus inquietudes, etc. Es en esta instancia además, que tiene la oportunidad de ampliar su círculo afectivo y social interrelacionándose y vinculándose con otros adultos y niños. Estas experiencias básicas, vida familiar y de la escuela, de alguna manera incidirán en el desenvolvimiento del adolescente y posterior adulto en la sociedad. En efecto, un niño que haya tenido un hogar basado en el afecto, con normas claras y consistentes y un ambiente de constante estimulación y refuerzo para enfrentar desafíos, se formará con una alta autoestima y afecto por sí mismo, ingredientes  que le darán el valor para enfrentar con mayor seguridad los requerimientos propios para su progreso individual y social tales como;  rendimiento académico, establecimiento de vínculos afectivos sanos y estables, incorporación positiva al mundo laboral, etc.            

Esta aptitud emocional[1] (capacidad para sentir efecto por sí mismo, expresar emociones en forma adecuada y establecer fuertes vínculos con otros) juega un rol preponderante en su comportamiento, por encima del papel de la familia y el entorno socioeconómico, y que puede ser decisivo para determinar en que medida un niño o un adolescente ha sido perjudicado por esas dificultades, o si ha logrado hallar un núcleo de resistencia y capacidad de recuperación para sobrevivir a ellas.  Afortunadamente los estudios de largo plazo de cientos de niños crecidos en medio de la pobreza, en familias abusivas o con un padre que padece una severa enfermedad mental, mostraron que aquellos pueden recuperarse a pesar de enfrentarse a las más penosas dificultades, puesto que tienden a compartir las claves de su aptitud emocional.  Estas incluyen:

una sociabilidad ganadora que atrae a los demás, confianza en ellos mismos, una actitud persistente y optimista ante el fracaso y la frustración, la habilidad de recuperarse rápidamente tras un revés, y una personalidad fácil de llevar.

También existe una amplia mayoría de niños que enfrentan dificultades sin contar con esas ventajas.  Por supuesto, estas aptitudes son innatas, una fortuna genética, y aunque no todos las tengan en un alto nivel, se puede entrenar a cualquier niño o persona a mejorar sus aptitudes entrenando conductas determinadas.

Estamos de acuerdo que no todos los adultos han contado con una familia y hogar estimulador y afectivo, que lo haya dotado en sus primeros años de vida de oportunidades y herramientas que le permitan contar con un bagaje eficaz para abordar los desafíos del mundo moderno: el cambio, la incertidumbre. Sin embargo, enfrentados a la posibilidad de emprender una actividad por cuenta y riesgo propio, se puede optar por hacerlo sólo e ir aprendiendo de la propia experiencia o invertir tiempo en aprender cuales son estos comportamientos para practicarlos en forma metódica y lograr mayor éxito en nuestros proyectos, minimizando así los costos económicos y el esfuerzo personal que requiere esta empresa. Gracias a la tecnología de la era de la computación e internet las personas pueden contar con una importante herramienta  de capacitación, tutoría y acompañamiento a distancia, el que en alguna medida será un significativo soporte para desenvolverse en el mundo empresarial, sin desconocer que la relación personal, el afecto y compañía no serán sustituida por la tecnología.

¿Cuales son las características naturales del emprendedor y cómo desarrollarlas?. Estas son las primeras preguntas que abordaremos en este capítulo, con el propósito de que el alumno pueda tener un nueva mirada, más profunda e integral de su ser y del entorno, mediante la cual irá descubriendo el maravilloso mundo interior que posee y como este puede desplegarse en el medio, aprendiendo algunas técnicas que refuercen hábitos para tener un comportamiento eficaz.

Los invitamos a aprender a hacerse nuevas preguntas y a  dialogar sobre sus sueños, proyectos y realidades posibles, las que en la medida que se compartan pueden construirse junto a otros, aprovechando este curso y los recursos que pone a disposición. 

Mas emprendedor: por entrenamiento

Emprendedor y empresario

Existe una confusión generalizada en cuanto a entender como sinónimo de capacidad emprendedora a capacidad empresarial. Sin duda, la capacidad empresarial supone la presencia de rasgos emprendedores, pero no se agota en ellos: se asocia a atributos o cualidades adicionales que son algo más difíciles de encontrar en la población. A raíz de esta confusión, suele identificarse todo acto emprendedor con una acción que persigue fines de lucro.

Todo empresario es emprendedor, pero no todo emprendedor es empresario.

El emprendedor inicia un proceso innovador; crea algo nuevo o le da un nuevo uso a lo ya existente, y ello tiene un impacto positivo en su calidad de vida. Entendemos por calidad de vida el grado de bienestar psicosocial que percibe un sujeto (percepción subjetiva)  más  el nivel de sus condiciones objetivas de soporte, como es el acceso a bienes y servicios (vivienda, educación, salud, etc.)

Los emprendimientos en algunos casos se consolidan en una nueva organización  cultural, social y económica denominada empresa, entendida como grupo de personas que comparte valores, tiene un sistema de trabajo común, genera un producto o servicio y recibe una recompensa económica por ello, entre otras. Si los beneficios económicos logran financiar las actividades de la organización entonces la definimos que la empresa es sustentable. En este caso, se reconoce como empresario al gestor que emprendió y sustentó su iniciativa, la que se mantiene en el tiempo por la fuerza de sus propias acciones.

Si embargo, en muchas ocasiones los emprendedores no logran convertir su iniciativa en una empresa económica o, su iniciativa no esta destinada a tener fines de lucro, esto significa  que el gestor o emprendedor no busca retirar los excedentes económicos que pueda generar esta organización para sí o para sus socios, aumentando de esa manera su riqueza monetaria. Por el contrario, los excedentes económicos que genera se utilizan en mejorar sus servicios internos y hacia sus clientes.   En este sentido, observamos que existen numerosas organizaciones con fines sociales, culturales, educacionales o religiosas que se han creado para satisfacer necesidades de distinta naturaleza,  tanto materiales como espirituales. Sin embargo, todas ellas se enmarcan en lo que denominamos  un proceso de emprendimiento, ya que su desarrollo está dentro de la lógica de creación de riqueza y son producto de un gestor (emprendedor)  que combinando la participación de personas y la concurrencia de recursos monetarios y materiales genera esta nueva organización,  para cumplir sus objetivos determinados.

Existe en la historia chilena casos emblemáticos de emprendedores espirituales o sociales como el Padre Hurtado, Don Francisco, y tantas personas que en el anonimato han logrado crear un institución que se mantiene en el tiempo. 

El valor de emprender y los valores del emprendedor

El emprendedor está inserto en un mundo en constante cambio sin embargo, su comportamiento debiera estar orientado por valores que no se transan.  Esta observación es muy importante comprenderla para promover la formación valórica de los emprendedores como requisito o ingrediente del éxito en sus empresas. A veces, pareciera fácil iniciar un negocio y tener excelentes resultados actuando fuera del marco de la ley, el respeto por las personas, el medio ambiente y la vida.

Nuestra opción formativa es promover personas emprendedoras honestas, responsables, solidarias con el otro y respetuosas del medio ambiente. Emprendedores que entiendan que su acción va en beneficio de otras personas y esa es la primera clave del éxito,  por consiguiente, ser consecuente buscando siempre la calidad de los producto y servicios, un precio justo y una atención de excelencia por los clientes, es el marco ético mínimo para construir una sociedad más prospera, como ya pensaban los griegos que debería sustentarse en:

La belleza, la justicia, la riqueza  y el amor. Qué hace un emprendedor eficaz

Los diferentes autores que en los últimos años han abordado esta temática concuerdan en el hecho que el emprendedor es: “ una persona capaz de generar una nueva entidad u organización consiguiendo, combinando y coordinando recursos humanos, técnicos, materiales y financieros con miras al logro de determinados objetivos”.[2]

En palabras más simples: Emprendedor es la persona capaz de hacer un esfuerzo adicional por alcanzar una meta.

El acto emprendedor se reconoce por las acciones  concreta que hace el gestor  y que son observada por un tercero. Estas acciones crean más  valor o riqueza al sistema social en que esta inserto.

“No se trata simplemente de saber hacer bien las cosas, es necesario ser capaz de aportar algo nuevo”[3]

Más aún, para los últimos autores citados, crear/inventar/emprender parecieran ser palabras sinónimas. La innovación es la herramienta específica del emprendedor, puesto que emprender es la acción que transforma los recursos con miras de crear riqueza o una nueva situación de mayor complejidad y beneficios. Por ejemplo, crear un zapato o generar una institución social. En ambos emprendimientos se observa la combinación y transformación de recursos que dan como resultado algo distinto, elemento que tiene un nuevo valor para su gestor y la comunidad.

Desde esta perspectiva, desarrollar las habilidades emprendedoras y tener un comportamiento eficaz, es la clave del éxito del emprendimiento. Para comprender esta afirmación analizaremos el proceso de emprendimiento y el resultado del mismo. El resultado de un emprendimiento puede ser exitoso, medido en relación con el nivel de logro de los  objetivos planteados por el que inicia las acciones. Por ejemplo, si me planteo como meta construir una caja de cartón de ciertas medidas, forma y color establecidos previamente en un patrón y el resultado de mi trabajo es idéntico a éste, entonces mi comportamiento fue eficaz, ¿este resultado con qué conductas  se relacionó?. Numerosos estudios han identificado un  repertorio conductual que presentan los emprendedores exitosos y que los estudiaremos en este capítulo  

Emprendedor exitoso

Actua en forma eficaz, produciendo estado de animo positivo en el otro, lo que genera un entorno favorable para alcanzar sus metas 

Esta afirmación está sustentada en tres elementos demostrados por la experiencia: El emprendedor posee rasgos netos de su personalidad, que constituyen su perfil psicológico[4], el que lo impulsa a iniciar un proceso creador y transformador asumiendo un riesgo; 

A este perfil se asocian  ciertas conductas, que pueden ser entrenadas, los cuales influenciarían en el nivel de eficacia  o resultado del emprendimiento;

El entorno del sujeto incide en la magnitud del emprendimiento; más y mejores oportunidades sociales, mejorarían las posibilidades de mayor calidad y sustentabilidad de las iniciativas.

Formarse y entrenarse como emprendedor eficaz es un proceso largo y complejo que requiere de un método y de la práctica de ciertos instrumentos. En primer lugar, se requiere  desarrollar habilidades cognitivas, emocionales y sociales en los distintos niveles de educación y capacitación que tenga acceso y hacerlo en forma sistemática durante su desarrollo en la vida familiar y en su paso por el sistema de educación. En segundo lugar, estas habilidades necesitan conocimientos y  técnicas para que se expresen en conductas eficaces o en lo que denominamos Destreza emprendedora

Destreza emprendedora:

Habilidad natural + Conocimientos + técnicas y entrenamiento sistemático

Este enfoque por otro lado, implica comprender que la formación al interior del colegio, la universidad,  la educación a distancia y cualquier otra modalidad de entrenamiento emprendedor requiere que paralelamente se generen en el entorno oportunidades e instrumentos pertinentes para ayudar a concretar las iniciativas de los emprendedores, como son por ejemplo acceso a fuentes de financiamiento, promoción de nuevos mercados, etc..

Habilidades del perfil emprendedor

Numerosos estudios demuestran que los individuos poseen cualidades o rasgos propios que son distintivos de su personalidad, estos le dan un sello particular a su forma de ser, los que son atribuibles a factores endógenos como es la herencia. (Como por ejemplo, habilidades físicas, intelectuales, psicomotoras, etc.[5]). Estas cualidades configuran individuos con distintas potencialidades o talentos, de manera que existen sujetos que están más habilitados para desempeñarse con mayor posibilidades de éxito en distintas áreas de la vida, como son las de tipo académico, social, emocional, artístico, deportivo, etc. Es importante destacar que ningún potencialidad o talento es de por sí superior a otra.

Sin embargo, cuando estas potencialidades no se educan o no se entrenan adecuadamente, disminuyen su expresión y el nivel de impacto que producen en el entorno.

Más aún, cuando se trata de habilidades de emprendimiento económico nos encontramos que éstas son las que menos han sido educadas, entre otras razones por que no se conocían o sólo eran manejadas por centros de estudios y un número reducidos de investigadores.

Otros estudios además, han demostrado que los rasgos de creatividad, innovación y de asumir riesgos calculados definirían per se a todo perfil emprendedor y serían factores críticos del emprendedor de negocios.  Esto diferencia el carácter emprendedor no el éxito.  Otros perfiles de personalidad asociados a comportamientos sociales exitosos, por ejemplo un profesional destacado, se relacionarían más con habilidades y conocimientos técnicos específicos.

Emprendedor: Innovación + Riesgo

Existirían, además, otra serie de atributos que suelen estar asociados, en mayor o menor grado, al perfil emprendedor, aunque estas características se encuentran, también, en personas no emprendedoras, las que entrenadas o desarrolladas influirían en el nivel de éxito del emprendimiento.

Las investigaciones en este ámbito, sumadas al conocimiento  práctico, nos llevan postular que los emprendedores tienen asociado a su comportamiento eficaz marcadas cinco rasgos o habilidades  de su personalidad:[6]

Alto conocimiento de sí mismo y Autoconfianza

Fuerte motivación por el logro

Visión de futuro real y optimista

Capacidad de planificación y organización

Comunicación eficaz y generación de redes de apoyo

Contenidos del perfil emprendedor

El perfil psicológico del emprendedor está dado por los rasgos de innovación y capacidad de tomar riesgos, asociados además,  con habilidades de: autoconfinaza y autoestima, motivación de logro, capacidad de planificación,  comunicación eficaz y redes de apoyo, visión de futuro y habilidades productivas. Estas características se manifiestan en comportamientos, que si se practican deliberadamente se instauran en hábitos los que constituyen su patrón de acción. Definiremos cada habilidad y las conductas asociadas a ella.

Autoconfianza y autoestima:

Es el reconocimiento en sí mismo de los valores, conocimientos, emociones y aptitudes innatas, lo que da a la persona el poder, la confianza y la tranquilidad para actuar y enfrentar desafíos.

Motivación de logro:

Es la necesidad permanente de mejorar,  planteándose nuevos desafíos personales con una fuerte decisión por alcanzarlos, desplegando el máximo de energía para emprender las acciones que conduzcan a las metas.

Capacidad de Planificación y organización:

Pensar antes de actuar, identificando metas concretas o resultados que se desean alcanzar y diseñar planes consistentes para desempeñarse de manera de aprovechar las oportunidades y  anular o disminuir  las amenazas del entorno.

Visión de futuro positiva y realista:

Es la capacidad de proyectarse positivamente visualizando oportunidades y amenazas para anticiparse generando acciones creativas que le permitan  construir escenarios favorable a sus propósitos.

Comunicación y generación de redes de apoyo:

Capacidad de generar estados de ánimo positivos en las personas de su entorno que se traduzcan en compromisos de apoyo para el desarrollo de sus proyectos o negocio. Es capaz de establecer vínculos con personas e instituciones que aporten a su progreso. Se manifiesta a través de técnicas de comunicación efectiva.


[1] Inteligencia Emocional. Daniel Goleman

[2] Emprendimiento Juvenil. Estudio realizado en1999 por la Universidad de Santiago para el Instituto de la Juventud

[3] señalan los representantes del programa de Desarrollo Empresarial de Monterrey, México (DEMAC, 1990)  

[4] Investigaciones realizadas por el psicólogo norteamericano David McClelland

[5] Concepto de Inteligencias Múltiples de H. Gardner

[6] Modelo CREAME Fundación Miguel Kast














 

 

 

 
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