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Editorial:
Un
giro de 180 grados
La
decisión de reconducir el abrupto proceso de intervención
de la SUNAT a Panamericana Televisión, no solo es un viraje
de 180 grados del gobierno aprista en su fallido intento de
apoderarse de un medio de comunicación, sino que manifiesta
aún mas la sospecha sobre una supuesta intervención política
en una propiedad privada.
Para
muchos, esta polémica medida que se frustro gracias a las
numerosas críticas de especialistas en el tema, así como
de diversos sectores de la sociedad civil, ha puesto al
descubierto las raíces estatistas y autoritarias de Alan
García, en su afán de perpetuar al Apra en el poder como
ocurriera con el Pri de México en su momento.
En
realidad el tema es muy simple. Solo es cuestión de
principios de separación de poderes. El Poder Ejecutivo no
puede intervenir una propiedad privada, sin resolución
judicial alguna, dicho en otras palabras, ninguna autoridad
gubernamental puede interferir en el ejercicio de las
funciones del Poder Judicial. En este caso, la Sunat, para
muchos entendidos en la materia se tomo esta atribución
supuestamente por complacer los intereses políticos del
partido de gobierno.
Frente
a este hecho, el país exige una minuciosa investigación y
una explicación clara y contundente, de no ser así, el
gobierno estaría incurriendo en una gravísima falta que
repercutiría en la poca confiabilidad por parte del
empresariado nacional y extranjero en
invertir en nuestro país.
En
síntesis, este triste episodio que pone de manifiesto el
corte estatista del gobierno aprista y el poco respeto a la
propiedad privada, resulta indignante para quienes confiamos
y creemos en un verdadero sistema democrático con un
irrestricto respeto a la libertad de
expresión, al estado de
derecho y a la libre empresa, este último, factor
preponderante para el progreso y desarrollo del Perú.
Lima, 14 de junio del 2009
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