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Los
pobres no comen por la "la teta asustada"
José
Luis Tapia Rocha (*)
3
de marzo de 2009
Tintay Puncu, es uno de los distritos más pobres del Perú,
ubicado en la provincia de Tayacaja, en la región surandina
de Huancavelica, donde viven 8,511 habitantes de los cuales
el 97.7% viven en condiciones de pobreza y el 92.3% son
pobres extremos. El
estatismo ha gastado en cada habitante como promedio solo 99
dolares para su programa de lucha contra la pobreza en el año
2007 según el Ministerio de Economia y Finanzas.
Con el dinero proporcionado a
los ganadores de los concursos de corto y largo metrajes que
patrocina anualmente el Consejo Nacional de Cinematografía
(Conacine), las condiciones de vida de estos 8,511
habitantes pobres habrían mejorado cerca de cuatro veces,
pues este organismo dependiente del Instituto Nacional de
Cultura ha otorgado S/.10,005,600 en premios a los ganadores
de estos concursos según su página web (http://www.conacineperu.com.pe/).
Lo que resulta muy lamentable
es que empresas privadas dedicadas a la producción de películas
de cine, esten concursando por fondos estatales que han sido
recaudados con impuestos del público, incluso de quienes no
les gusta el cine, incluyendo Universidades y Centros de
Estudios Superiores del ramo. Es posible imaginarse que
algunas empresas se han creado porque existe este fondo del
Codacine que le transfiere el Ministerio de Educación de su
presupuesto público. ¿Qué sucedería si el estado
decidiera eliminar ese fondo; continuarían operando dichas empresas?. Pienso que los
empresarios del cine no estan enterados que los fondos con
que ayudan a financiar sus películas crean ese costo de
oportunidad de los pobres de Tintay
Puncu que dice el estatismo ayudar con su
programa Juntos.
Como señala en la página web
de Conacine, la ley 26370 que crea este organismo estatal
fue como consecuencia de la “negociación entre productores a través de sus instituciones
principales, la Asociación de Cineastas del Perú-ACDP, la
Sociedad Peruana de Productores y Directores Cinematográficos-SOCINE
y el Ministerio de Educación”. Asi como hubo
negociaciones entre el estatismo y los empresarios privados
para obtener fondos del Estado, por el otro lado, veo por el
canal del Congreso que la Comisión de Presupuesto y
Cuenta General de la República ha invitado a la Ministra
de la Mujer y sus funcionarios
principales a discutir con los integrantes de la Comisión la evaluación trimestral del impacto de los programas
sociales durante el 2009, debido que están preocupados si el dinero del estado
que viene ejecutándose en el presupuesto esta contribuyendo a reducir la pobreza.
De ahi parte la importancia
para los liberales de limitar las acciones del estatismo,
pues su fracaso moral es evidente. Por un lado, dice ayudar
a los pobres, pero por el otro, ayuda a los ricos, quienes
ya tienen resuelto su problema de pobreza, pues ahora se
dedican a producir cine y ver realizado sus sueños de
cineastas aspirantes a llegar a Hollywood.
La pelicula peruana ganadora
recientemente del Oso de Oro en el Festival de Berlin 2009,
“La Teta Asustada”, tiene todos los méritos artísticos
para ser premiada como tal. Más aún, es destacable el
emprendimiento individualista de una directora joven haya
logrado este premio de un concurso tan exigente. Si como
dijo en una entrevista televisiva que el propósito de todo
proyecto cinematográfico es la de “conectarse con el alma
del espectador”, no debería olvidarse que el sistema
estatista trata muy ligeramente los difíciles contrastes
entre la vida de los habitantes de Tintay Puncu y de los
productores y directores de cine en un pais fundamentalmente
pobre carente de libre mercado como es el Perú.
Es mi ferviente deseo que los
sueños de los habitantes de Tintay Puncu y de la gente de la cinematografia peruana se
cumplan infinitamente, pero será moralmente superior si lo
logran sin la “ayuda” del estatismo.
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(*)
Director de ILE
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